Disputa comercial entre los ESTADO UNIDOS Y CHINA

Por Pablo Kornblum para la Revista Mundo Plural – Agosto 2018

https://www.yumpu.com/es/document/view/62008278/revista-agosto-2018/98

“Las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, dijo el pasado 2 de marzo el presidente de los ESTADOS UNIDOS, DONALD TRUMP. Bajo una lógica proteccionista y el lema “ESTADOS UNIDOS primero”, el país norteamericano introdujo aranceles del 25% y el 10% a las importaciones — valuadas en 60.000 millones de dólares — de más de 100 tipos de bienes procedentes de CHINA (especialmente acero y aluminio).

Esta lista incluirá productos de los sectores que fueron calificados de estratégicos en el plan del desarrollo de CHINA ‘Made in China 2025′ (Producido en CHINA 2025), como la industria aeroespacial, las tecnologías de información y la maquinaria.

El punto central que sostiene los ESTADOS UNIDOS es que la economía CHINA le genera el 75% del déficit comercial. “Estados Unidos tiene un déficit fuera de control” en su comercio con CHINA, y corregirlo es, acaso, la principal razón por la que fui elegido”, sentenció el mandatario estadounidense.

El otro punto clave es la disputa en el área de la competencia tecnológica, en la cual ESTADOS UNIDOS denuncia masivas violaciones a la propiedad intelectual por parte de empresas chinas. Cabe destacar que el gobierno chino obliga a que las empresas que deseen operar un su mercado compartan la tecnología con sus socios locales.

Además sostiene que los aranceles son una especie de castigo a CHINA por “robar” los avances tecnológicos estadounidenses: por ende, el imponer restricciones a la importación también tiene su basamento en la “seguridad nacional”.

CHINA, por su parte, aplicó represalias comerciales e impuso aranceles a un conjunto de 128 productos estadounidenses; lo cual afectaría a las exportaciones hacia el país asiático en 3.000 millones de dólares.

Por un lado, un total de 120 impuestos que involucran 977 millones de dólares, abarca a las frutas frescas, los frutos secos y nueces, además de vinos, etanol modificado, ginseng americano y tubos de acero sin soldadura. A todos ellos se les impondrá un arancel del 15%. Por otro lado, un total de 8 impuestos que involucran 1.992 millones de dólares, serán incluidos para con la carne de cerdo y sus subproductos, el aluminio reciclado y otros subproductos de su cadena. Para estos últimos el arancel será del 25%.
Por el momento, las medidas impuestas por el gigante asiático tienen un carácter más simbólico que real. Las sanciones que CHINA dictaminó cubren solamente algo más del 2% de los 140 mil millones de dólares de bienes y servicios que CHINA importa de ESTADOS UNIDOS.
Por otro lado, la propia medida de ESTADOS UNIDOS no hará tambalear la economía china ni tampoco logrará reducir el abultado déficit comercial estadounidense frente al gigante asiático, situado en 375.000 millones de dólares.
En este sentido, China depende menos de su balanza comercial superavitaria para impulsar su crecimiento económico que hace una década (0,1% en promedio en 2015-2017) que hace 10 años (3,4% en promedio en 2005-2007).
Sin embargo, CHINA sostiene enfáticamente que sus intereses fueron “gravemente dañados” y urgió a los ESTADOS UNIDOS a dar marcha atrás en sus medidas que, según CHINA, violan las propias normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde ambos Estados son miembros y sostienen que el Organismo es fundamental para las fluidas y positivas relaciones económicas entre países.

Por todo lo expuesto, se puede mencionar que las medidas de TRUMP, más allá del corte económico, tienen su lógica política en el sentido de devolverle a su electorado más leal (del cual retiene su apoyo en contraposición de vastos sectores de la sociedad estadounidense) con políticas asertivas las promesas de campaña. En este sentido, la protección frente a las importaciones chinas – principalmente a sectores industriales como la producción de acero -, tiende a estar situada en términos productivos en la región centro-norte del país, la misma que se convirtió en el bastión electoral de TRUMP en las elecciones de 2016.

CHINA por su parte, redobla la apuesta con una política ‘espejo’ imponiendo medidas proteccionistas a productos estadounidenses como las nueces y el vino, producidas mayoritariamente en California, uno de los estados más influyentes y tal vez el núcleo de la oposición política a TRUMP. Como complemento, es probable que luego se centre en productos agrícolas o bienes intermedios que afecten especialmente a las zonas con ingentes cantidades de votantes del actual mandatario republicano.
Además CHINA ha sacado a la luz las propias falencias de la política endógena norteamericana, sosteniendo que las medidas proteccionistas estadounidenses perjudicaran a la ciudadanía. Por ejemplo, la industria automotriz sentirá al tener que comprar aluminio – que no produce en las cantidades requeridas – a precios más altos. Se estima que Washington tratará de escoger aquellos productos que repercutan menos en el bolsillo del consumidor o en la cadena de suministros de sus empresas; sin embargo ello es particularmente difícil debido a la naturaleza de las importaciones chinas.

Por otro lado la respuesta de CHINA ha sido discreta, lo que apunta a la posibilidad de que posteriormente aplique medidas más duras. CHINA, como el tercer exportador más grande del mundo, una de las mayores tasas de crecimiento y el principal poseedor de bonos del Tesoro de los ESTADOS UNIDOS – al controlar una quinta parte de su deuda pública por un valor de 1,17 billones de dólares -, es un actor relevante tanto para los ESTADOS UNIDOS, como para con el resto del mundo.

En caso de una escalada, los aranceles chinos podrían extenderse a la soja (en 2017 CHINA importó de ESTADOS UNIDOS soja por un valor de 14.600 millones de dólares), acusando de competencia desleal a los productores estadounidenses; o mismo limitar el número de estudiantes chinos en las universidades estadounidenses (superávit estadounidense de 38.500 millones de dólares) sosteniendo la necesidad para con la cultura y seguridad nacional de educarse en otros mercados; o sino el privar a las empresas estadounidenses del acceso a su mercado de contrataciones públicas valorado en 490.000 millones de dólares, afectando a empresas como Boeing y Cisco con la mera política de potenciar el financiamiento interno. Todo ello sería de gran afectación para con la economía estadounidense.

Finalmente, las guerras comerciales no siempre son positivas – solo en casos específicos y para ciertos sectores – y tampoco fáciles de ganar, ya que dependerá del poder relativo, las alianzas y las capacidades productivas. En el caso de las dos principales potencias económicas del mundo, con una alta interdependencia de ambos, puede conllevar a generar una escalada de tensión económica con efectos macroeconómicos adversos en escala.

Este incremento en las tensiones además generará, dada su importancia, un fuerte impacto en todo el escenario geoeconómico global – tanto en términos económicos como financieros -; con especial énfasis negativo en aquellos que promueven un escenario aperturista indiscriminado para atraer inversiones y adentrarse en diversos mercados para colocar sus productos y servicios.

Devaluación del peso argentino ¿error de estrategia o crisis profunda?

Por Pablo Kornblum para agencia Turca ANADOLU:

https://www.aa.com.tr/es/an%C3%A1lisis/devaluaci%C3%B3n-del-peso-argentino-error-de-estrategia-o-crisis-profunda/1245589

La actual situación económica es multicausal, con conjugaciones propias de un escenario de alta interdependencia de las variables. Por un lado, nos encontramos con el incremento de un ya enorme déficit fiscal, heredado en parte del anterior gobierno que necesitó dinamizar el consumo a partir de un gasto público creciente, en pos de compensar el estancamiento del sector privado en los últimos años de su gestión.
Por otro lado, en lugar de incentivar la recaudación de través de la imposición sobre los grupos económicos concentrados (por el contrario, se eliminaron retenciones al agro, se le quitaron impuestos a las empresas multinacionales mineras, y se incrementó el tope del pago de bienes personales, entre otros), se realizaron ajustes en las tarifas de servicios públicos vía quita de subsidios. Esta manera de para las erogaciones públicas derivó en un efecto negativo tanto para con el corazón del aparato productivo de las PYMES, como en el consumo de las clases medias y populares.
Finalmente, la potenciación del endeudamiento externo, principalmente para generar las inversiones necesarias y contener un tipo de cambio que no desate presiones inflacionarias, sumado a la creación de un instrumento financiero como las LEBACS para monetizar la economía pero que exacerbó las ya altas tasas de interés (otra vez con el objeto primario neoliberal de contener la inflación), generaron un mayor estancamiento de la economía real en pos de la lógica financiera.
Este escenario de endeudamiento externo, altas tasas de interés, dólar atrasado, recesión y financierización de la economía, ha generado una falta de sustentabilidad que visualizada por los mercados internacionales, más atentos ante el cambio de ciclo del escenario internacional. Cabe destacar que la primera devaluación fuerte de la Argentina ha sido en el mes de Mayo de 2018, luego de una suba de la tasa de interés en los Estados Unidos, y un incremento de las tensiones de la ‘guerra comercial global’.
En aquel momento la Argentina decidió pedir ayuda al FMI, que puso el ojo en el país luego de aprobar un blindaje que apoya un proyecto de ‘sinceramiento de la economía’. Meses después y ante una nueva devaluación de la de las economías emergentes – aunque en la mayoría de los países los efectos puedan ser marginales -, se produjeron fuertes impactos negativos y una nueva corrida cambiaria, como la que se observó en estos últimos días, en una economía vulnerable como la Argentina.
El gobierno Argentino se encuentra en una encrucijada, o como se diría vulgarmente, se encuentra entre la espada y la pared: condicionado por el ajuste para equilibrar las cuentas públicas que pide el FMI, pero a su vez debe lidiar con un escenario de estanflación y crecientes tensiones sociales. Un contexto donde reina la incertidumbre y, por el contrario, se necesita previsibilidad para estabilizar la macroeconomía.
En el mientras tanto, la falta de crédito interno e internacional, tasas de interés inviables para el renacer del aparato productivo, incesantes corridas hacia el dólar (en muchos casos con posterior fuga de divisas), y una economía paralizada, probablemente profundizarán la ya grave situación socio-económica en el corto y mediano plazo, con crecientes niveles de desempleo y pobreza. Por lo menos hasta las próximas elecciones, salvó que el gobierno tome rápidamente ‘el toro por las astas’ y genere un cambio estructural y rotundo en las políticas públicas en las próximas semanas.

¿Por qué el desplome de la lira en Turquía afecta a Argentina?

Comentarios de Pablo Kornblum para la Agencia Turca Anadolu Ajansi

https://www.aa.com.tr/es/mundo/-por-qu%C3%A9-el-desplome-de-la-lira-en-turqu%C3%ADa-afecta-a-argentina/1232110

La reciente devaluación de la lira turca parece haber repercutido en la economía de Argentina, país que transita una larga crisis y que hizo un reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50 mil millones de dólares.

Particularmente, la economía de Argentina se vio resentida este lunes, cuando el dólar tuvo un alza del 3% en relación con el viernes, lo que al parecer tiene una conexión con lo sucedido del otro lado del océano Atlántico, en Turquía.

De acuerdo con Pablo Kornblum, profesor de economía internacional de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y autor del libro ‘La Sociedad Anestesiada: el sistema económico global bajo la óptica ciudadana’, la situación en Turquía “no repercute en Argentina por el vínculo entre ambos Estados” sino que la relación tiene que ver con “la apreciación de la moneda norteamericana y la toma de medidas como la subida de aranceles al acero y al aluminio. Esto ha generado un fuerte impacto sobre la economía turca y ha provocado la depreciación de la mayoría de las monedas del mundo con respecto al dólar”.

El economista advirtió, en entrevista con la Agencia Anadolu, que el análisis debe hacerse a nivel internacional, “dada la relevancia global de la moneda y la economía estadounidense en general. Un mercado como la Argentina, que arrastra un proceso de debilidad y volatilidad hace meses, se ha visto doblemente afectado de manera negativa”.

Argentina atraviesa una crisis que incluye déficit fiscal y de cuenta corriente (falta de dólares, por ser las importaciones mayores a las exportaciones), alta inflación, compromisos afrontados por el paquete financiero de rescate otorgado por el FMI y una inexorable caída de la actividad económica por delante, lo que hace que la economía sea permeable a las coyunturas adversas del escenario global.

Al ser consultado sobre el papel que juega el aumento de la tasa de interés de Estados Unidos, Kornblum asegura que su relevancia no tiene relación con la variable en sí sino con el país que produce el movimiento, en este caso Estados Unidos.

“Como principal potencia económica global, un aumento en la tasa de interés estadounidense implica que enormes flujos financieros se redirijan a la estabilidad y al desarrollo del mercado estadounidense”, explica el economista.

Es decir, cuando la tasa de interés en ese país es baja, la rentabilidad se encuentra en otros mercados. Entre ellos, los denominados mercados emergentes, como Argentina y Turquía, dado que pagan tasas de interés más altas “por el agregado de la ‘prima de riesgo’; más aún en un momento de turbulencia económica internacional derivado de un proteccionismo creciente, también propiciado por el gobierno norteamericano”, afirma Kornblum.

El inconveniente surge si la tasa de interés se eleva, como sucede actualmente, ya que provoca no solo la fuga de capitales de los mercados emergentes sino también la falta de credibilidad para el pago de la deuda externa (en dólares).

“Si a eso le agregamos (en el caso de Turquía) los dilemas políticos y comerciales con la principal potencia del mundo, que es Estados Unidos, esto genera que los inversionistas se alejen y realimenta el círculo vicioso devaluatorio y la incapacidad de repago de deudas”, concluye el académico argentino.

Esto explica el porqué del ‘efecto domino’ entre la crisis en Turquía y la repercusión en Argentina. Ambas economías son consideradas de las más vulnerables del mundo, y es por eso que ante un cambio que genere la depreciación de la lira turca es muy probable que este también se traduzca en un derrumbe del peso argentino. Los dos países enfrentan una situación económica adversa.

Lo que sucede es que “el proceso de liberalización financiera sin control ha generado burbujas de crédito sin una correlación de producción doméstica, sin una política exportadora sólida y sin una racionalización del gasto público que permita alcanzar el superávit, controlar la inflación y mantener una tasa de interés acorde para dinamizar el mercado interno”, explica Kornblum.

Otro de los factores determinantes en el escenario económico global es la guerra comercial entre Estados Unidos y China. En este sentido, el economista prevé que, de potenciarse el proteccionismo de estos países, ello “indefectiblemente repercutirá, en menor o mayor medida, en las balanzas comerciales de la mayoría de los países del mundo”.

Para entender cómo puede manifestarse en países como Argentina o Turquía, Kornblum sugiere prestarle atención a las medidas que tomen sus socios comerciales “en el escenario multilateral o regional. Es decir, pocas veces las medidas son homogéneas en términos interestatales, y en general son específicas de la relación bilateral/regional”.

Finalmente, “dependerá también del nivel de comercio que tengan los Estados implicados, sus relaciones diplomáticas y geopolíticas, y las posibilidades productivas que tiene cada Estado para conquistar otros nichos para la exportación de bienes y servicios en el mercado global”, concluye.

 

La estación espacial china: secretos de la base en Neuquén

Comentario de Pablo Kornblum publicado en el diario La Nacion

https://www.lanacion.com.ar/2161816-la-estacion-espacial-china-secretos-de-la-base-en-neuquen

La carrera espacial china no puede ir desasociada con su conglomerado de intereses globales: el avance en cada escenario del planeta conlleva una impronta económica, financiera, comercial, diplomática, cultural y militar. Tanto es así que a su vez existe un entramado intrínseco dentro de cada empresa, donde economistas, militares, físicos e ingenieros de primera y segunda línea de diferentes ministerios ocupan los directorios de las empresas trasnacionales.

Por otro lado y más allá de la relevancia que puedan tener para la Argentina el swap, las inversiones en infraestructura, o las exportaciones de soja, la base espacial china tiene una connotación especial por una serie de factores: 1) dado el secretismo y la complejidad para su ingreso y contralor, se ha transformado en una especie de ‘embajada china’ dentro del territorio nacional. 2) la carrera geoespacial es una competencia interestatal del presente y futuro, lo que le permite a la potencia asiática continuar con sus ambiciones en términos de ‘realismo estratégico’. 3) puede ser un espacio de desarrollo de otros proyectos de vital relevancia, como lo es la ciberdefensa/ciberseguridad regional, o mismo a través de una política de proyección económica y militar hacia el continente Antártico.

En tanto los Estados Unidos, la realidad es que en términos geopolíticos, la administración Trump no ha variado mucho de la Obama. Sus dilemas, actualmente con otra intensidad, pasan por Medio Oriente, la península de Corea, China, Rusia y la OTAN. Solo se puede mencionar la temática de los inmigrantes y el muro como cuestión de agenda; ya que ni siquiera se encuentran en foco las graves problemáticas económicas y políticas de Brasil, Venezuela o Nicaragua.

En términos económicos, financieros y comerciales, la región entra en el mismo juego que el resto del mundo: o te adaptas a las reglas estadounidenses, o tienes más para perder que para ganar en la relación bilateral. Por supuesto hay matices como cuando existe cierta afinidad política e ideológica, como es el caso de Argentina, pero de ningún modo se observa una relación ‘win-win’: el exceptuar al país de los aranceles al aluminio y al acero solo mantiene el estatus-quo; el habilitar el préstamo del FMI o la compra de deuda por parte de grandes grupos financieros estadounidenses, genera inexorablemente una deuda futura; mismo aunque se haya habilitado la marginal exportación de limones, por el contrario se encuentra vedada la discusión sobre la problemática en torno a las restricciones al biodiesel.

Dicho esto, no quiere decir que las primeras y segundas líneas diplomáticas y técnicas gubernamentales se encuentren ‘abstraídas’ de lo que ocurre en nuestra región; menos aún del juego de uno de los principales competidores en casi todas las dimensiones del tablero global, como lo es China. Por ende, el avance geopolítico y geoeconómico (mercados, ejes de desarrollo productivo, financiamiento, explotación de recursos naturales, carrera antártica, innovación tecnológica de sistemas, comunicaciones y a nivel espacial, etc.) son observados atentamente y, con seguridad, intentarán por lo menos ‘neutralizarlos’, sino es que toman una posición más activa (como es la base humanitaria estadounidense que se construirá a pocos kilómetros de  la base espacial china en la misma provincia de Neuquén).

Un despertador para la humanidad

Pablo Kornblum para Revista Mundo Plural, Julio de 2018

https://www.yumpu.com/xx/document/view/61563935/revista-mundo-plural-julio

Levantarse a la mañana. Ir a trabajar o buscar trabajo. Pocos son los privilegiados que no salen de su casa bien temprano y regresan antes que anochezca. Menos aún quienes se acuestan sabiendo que tendrán una vida con eximia educación, excelente salubridad, y una infraestructura hogareña apropiada para disfrutar amplios momentos de ocio. Una utopía que, a esta altura del Siglo XXI, no debería ser tal.
No solo se vive mal, con carencias de bienes y servicios asequibles, sino que además nos enmarcamos en un camino de inseguridad y segregación. Hay un halo de tensión permanente, de conflictos de intereses que se alejan lentamente de la mancomunidad y la cooperación en cada rincón de la esfera global. Evidentemente, la insaciable búsqueda de poder y riqueza no se ha aplacado.
Probablemente sea una combinación de dos factores: por un lado, una sociedad falta de educación e información objetiva. Ello conlleva a que los de abajo, los más necesitados y los excluidos, no puedan comprender, analizar, y digerir el contexto en el cual se encuentran inmersos, lo que obstaculiza la generación de políticas de acción colectiva que permitan revertir su situación. Del otro lado, la propia condición humana, su biología para con la necesidad de autosatisfacción, y por sobre todo la vorágine por el reconocimiento y la acumulación, conllevan a que las elites, quienes detentan el poder y miran al resto desde arriba, quieran mantener, a como sea, el statu-quo.
Solo esta descripción de la lógica colectiva permitiría aceptar el actual escenario inmoral. Sino sería inaceptable que, por ejemplo, el recientemente elegido Ministro del Interior Italiano sostenga que no permitirá de ningún modo que ingresen más inmigrantes norafricanos a sus costas, aunque sea escapando de la miseria y la violencia social. O que el recientemente destituido presidente español no realice ningún mea-culpa luego de que se haya probado la conveniencia entre los empresarios, beneficiados con licitaciones espurias, y los funcionarios del PP, quienes han recibido dadivas para su beneficio propio y las campañas políticas de su partido.
El vector central para con la racionalidad elusiva son las corrientes culpabilidades cruzadas. Las guerras comerciales son mala voluntad, las tercerizaciones son necesarias para competir, los flujos financieros requieren libertad para generar las tan preciadas inversiones y sus consecuentes fuentes de trabajo. Que los esfuerzos deben ser de los individuos para salir adelante, pero las cargas deben ser colectivas para soportar las cada vez más frecuentes crisis macroeconómicas. Ni que hablar de la castigada microeconomía del ciudadano de a pie: aquel que, anestesiado por una confusión desgastante, deambula por una vida de esfuerzo sin un claro horizonte de, aunque sea, alguna mejora marginal esperanzadora.
La fatalidad llega cuando la exclusión toca la puerta. El avance de la tecnologización y robotización de los procesos productivos emerge a una velocidad muy superior a cualquier escenario de desarrollo de capital humano totalizador. Y en un proceso de achicamiento de las funciones del Estado, garante de los derechos colectivos – sobre todo de las mayorías empobrecidas -, los círculos viciosos de la violencia y la marginalidad se potencian peligrosamente.
Quedan la utilización de los medios de comunicación, la justicia, y el poder de coerción para mitigar los males que nos aquejan. Este colectivo siente el apoyo de las clases de soporte (el 15%/20% de la clase media-alta que trabaja para el 1% que representan las elites), las cuales se han visto embebidas en una encarnizada lucha de ‘pobres contra pobres’, aunque siempre con el inconsciente temor de caer en el 80% que representa el ‘planeta miseria’; aquellos sin acceso al conocimiento y al capital financiero, destinados a depender toda su vida de la histéricamente inestable voluntad de terceros. Igualmente, el común denominador del 99% es encontrarse lejos de las elites dominantes que, como titiriteros, ejercen todo su poder. En definitiva, la mayoría son pobres de riqueza; algunos, simplemente pobres de alma.
Para terminar con la subversión de los pocos que intentan realizar un verdadero cambio estructural, el control social termina siendo el medio y el fin. Por ello, el liberarse de este escenario realmente antidemocrático, no es otro que una profunda educación y formación plural. Que imperativamente debe estar complementada con recursos para alcanzar una base alimentaria adecuada y una salubridad enraizada apropiadamente desde la concepción. Y sobre todo, un amor altruista que permita cortar las cadenas del individualismo que, aunque provengan de mandatos egoístamente difusos, conllevan una clara intencionalidad socio-política. Solo así podremos comprender donde nos encontramos parados. Pero sobre todo, nos llevará a tomar las mejores decisiones en pos de un mundo inclusivo con una calidad de vida digna para todos.

La lógica economicista detrás de la industria armamentística

De Pablo Kornblum – Publicado por la Revista Mundo Plural – Junio 2018

https://www.yumpu.com/es/document/view/60943094/revista-junio-2018

Luego de la matanza en la escuela de Miami el pasado mes de Febrero, el presidente Trump sentenció la necesidad de defenderse de los ‘malos’. Sin embargo, la tenencia de armas como elemento desencadenante fue obviada. Como también en sus declaraciones para con el vecino México, a pesar de que de las 19 mil armas que cometieron asesinatos en el país azteca durante el año 2017, el 70% provinieron de los Estados Unidos. En este caso, la justificación de ambos gobiernos es la denominada ‘guerra contra las drogas’. O mejor dicho, el negocio que ello implica.
Más aún, entremezclar las cuestiones domésticas e internacionales es una oportunidad para que Lobbies armamentísticos presionen al gobierno de los Estados Unidos y les ofrezcan equipos de vigilancia fronteriza, radares y sensores. Escuchando el clamor de la lógica de mercado, en adición a los de una ciudadanía crecientemente temerosa, los representantes del pueblo desatan su ethos político promoviendo la necesidad de protegerse de los inmigrantes; quienes no solo son ‘potenciales delincuentes’, sino también usurpadores de los tan preciados empleos.

Como hemos observado en el caso precedente, detrás de la discursiva del cuidado ciudadano en todas sus formas se esconde sigilosamente la rentablemente fructífera industria armamentística. La misma ha generado 1,67 billones de dólares a nivel global durante el año 2017, el monto más elevado desde el fin de la Guerra Fría. Solo la empresa estadounidense Lockheed Martin, el mayor fabricante mundial de armamento, tuvo ingresos el año pasado por 40.000 millones de dólares, cifra superior al PBI de 97 países. O lo que es más preocupante: cinco veces el presupuesto de las Naciones Unidas para Misiones de Paz.
El caso alemán es emblemático en este aspecto: antes de que Grecia recibiera el primer rescate en el año 2010 luego de su crisis de deuda terminal, el gobierno de Merkel activó una línea de crédito especial para que las autoridades helenas pudieran pagar sus requerimientos previos de armamento. El objetivo era sostener la producción bélica más importante de Europa, la cual emplea a unas 80.000 personas, y tiene importantes socios financistas, como son el Deutsche Bank o la empresa aseguradora Allianz. En un escenario de poder interestatal claramente asimétrico, los intereses económicos germanos de la industria militar eran evidentemente más relevantes que los ajustes a la seguridad social sufridos por la mayoría de la pauperizada población griega.

Podemos afirmar entonces que bajo la totalizadora lógica económica armamentística, la ética ha sido raudamente excluida. España representa un caso típico de la inmoralidad extrema, ya que año a año autoriza la venta de material bélico a Arabia Saudita; país que, bajo un régimen legal cuestionado internacionalmente, ostenta el récord de presos condenados a la horca. En este caso, la excusa para pisotear derechos humanos elementales es la necesidad de ‘proteger’ regiones frágiles y carentes de seguridad. Y por supuesto, indirectamente generar divisas para el Estado ibérico.

Finalmente, se puede reforzar lo expuesto en términos del reciente ataque bélico sobre Siria, el cual tiene todos los condimentos precedentes. Un presidente que festeja un ataque militar “perfectamente ejecutado” y la utilización de nuevo armamento de última tecnología; una compañía como Raytheon, proveedora de misiles – entre otros – para el gobierno estadounidense, que vio sus acciones incrementarse 1,21% el día después del ataque y un 64% acumulado desde que asumió TRUMP; y un país arrasado bajo un escenario complejo y ambivalente, donde se disputa una nueva guerra fría entre Estados Unidos y Rusia, con el soporte del potente Lobby de la industria armamentística en sus respectivos países.

En definitiva, en un mundo cada vez más conflictivo, y donde los extremos triunfan por sobre la lógica de centro-izquierda/centro-derecha promovida luego del fin de la segunda guerra mundial, los conflictos relacionados con las crecientes inequidades económicas y las crisis sociales recurrentes derivadas de la lógica de la acumulación y la falta de valores, solo potencian una de las pocas industrias que tienen asegurada su rentabilidad y sostenibilidad de largo plazo.

Temen que un acuerdo con China profundice el déficit comercial

Comentario de Pablo Kornblum en el diario La Nación, 24 de Junio de 2018

https://www.lanacion.com.ar/2147100-temen-que-un-acuerdo-con-china-profundice-el-deficit-comercial

“En un escenario de primarización regional, difícilmente cambie el patrón de intercambio: los países del Mercosur siguen teniendo los recursos naturales y estratégicos que China demanda y no pueden (ni quieren, como parece ser el caso de la Argentina, Uruguay y Paraguay, no así de Brasil), cambiar el patrón productivo”, señaló Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales. Y agregó: “La única forma de que la Argentina pueda equilibrar la balanza comercial [deficitaria] sería incrementar y diversificar los productos que ya exporta, porque, ante el TLC, las importaciones chinas a la región probablemente se incrementen”.

El Gobierno reconoce que se juega la última chance de acordar con Europa

Comentario de Pablo Kornblum en el diario La Nacion, 21 de Junio de 2018.

https://www.lanacion.com.ar/2145917-el-gobierno-reconoce-que-se-juega-la-ultima-chance-de-acordar-con-europa

Un acercamiento a Pekín, uno de los principales socios comerciales de la región, estaría en línea con la política aperturista del macrismo, explicó a LA NACION Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales.

Según el experto, la negociación de un tratado de libre comercio con ese país puede traer beneficios a la Argentina y a la región al tratarse de la apertura de un mercado inmenso. Pero, también, los riesgos serían grandes si el acuerdo no es equitativo.

“Se puede ver una problemática en la liberalización de los productos que China exporta. Si no se hace un tratado justo se pueden resentir los mercados internos de la región”, dijo Kornblum, autor del libro La sociedad anestesiada: el sistema económico global bajo la óptica ciudadana.

Y agregó: “La avalancha de productos chinos, si no hay protección, va a ser grande y no les va a dejar margen a las pequeñas y medianas empresas de la región para poder seguir adelante”.

 

La Sociedad Anestesiada

Artículo de opinión de Pablo Kornblum publicado en el diario Página 12

https://www.pagina12.com.ar/116403-la-sociedad-anestesiada

La corrida cambiaria ocurrida en Argentina solo unos pocos días durante el mes de Mayo dejo un saldo de 10.000 millones de dólares menos de reservas en el Banco Central, una devaluación del 20%, tasas de interés por encima del 40%, una inflación creciente, disminución del crecimiento económico proyectado, financiamiento condicionado, y una segura inestabilidad financiera de corto y mediano plazo.
El primer temor que surge se centra en cuáles serán las consecuencias. Lo urgente se transforma en lo prioritario. No hay tiempo para intentar comprender lo que ocurre. Menos para intentar reflexionar sobre el pasado. Lo primordial es salvarse uno mismo. Para las mayorías, no perder sus magros ingresos; para los privilegiados que tienen ahorros, poder resguardarlos. El análisis estructural que afecta al colectivo social queda totalmente de lado.
Los medios de comunicación confunden. Las grietas generan ruidos, las posiciones de los diversos actores que deambulan por los programas complejizan y diluyen aún más los enormes conflictos de intereses. Las temáticas se entremezclan: del derrumbe económico se pasa raudamente al último resultado futbolístico, y de allí a peleas entre vedettes de tapas de revistas del espectáculo. Por lo menos distraen y relajan, aunque sea solo unos instantes.
Además los dilemas no son solo argentinos. Problemas económicos hay en todo el mundo. Mercados en recesión, desigualdad creciente. Inmigrantes que escapan de la miseria y disputan las escasas fuentes laborales con los nativos. Competencia salvaje y explotación del ser humano y el medio ambiente. Pauperización en los niveles de vida que derivan en tensiones sociales, violencia e inseguridad, bajo un sistema económico global inequitativo y no sustentable. Alivia pensar que el problema no es solo de uno.
Lo más interesante es que las principales voces políticas y económicas mediáticas sostienen que lo que se debe hacer para salir de este contexto adverso es sencillo. Existe una enorme deuda externa e interna que se puede reducir a un análisis de balance económico hogareño: se debe gastar menos o generar más ingresos para que los números cierren. Como premisas a futuro, hay que quitarles impuestos a los ricos empresarios, ya que ellos son los que podrán crear más empleos. Y si los trabajadores hacen un esfuerzo e incrementan su productividad, el país va a generar mayores riquezas. Solo se debe cumplir con las obligaciones económicas que tiene cada uno como ciudadano.
Paso el temblor, por lo menos momentáneamente. Ahora si nos podemos preguntar: ¿Quien o quienes son los responsables de lo que está ocurriendo? ¿Cuál es la parte culpabilidad que el cabe a cada uno? ¿Todos somos perjudicados, o algunos se benefician? Seguramente hay beneficiados. Por lo menos es una sensación. Igual, ya poco importa. Lo importante es salir como sea. ¿Saldremos?
Comprender la realidad lleva tiempo, educación y formación objetiva y racional, bien alejada de la post-verdad; ese tiempo del que no se dispone bajo la lógica de la acumulación. Y a los que tienen tiempo para pensar, realmente poco les interesa cambiar las cosas. Entonces la intuición gana terreno y, siendo realistas, a veces las propuestas enamoran. Igualmente suele ser un sentimiento frugal, ya que se genera un enorme sentimiento de decepción cuando no se cumple nada de lo prometido.
Las mayorías no tienen poder alguno para cambiar las cosas; las decisiones pasan por el famoso ‘círculo rojo’. La calidad de vida empeora, pero ya se ha generado un efecto ‘normalizador’. La situación es lo que es. La poca racionalidad que queda demuestra taxativamente que no se puede cambiar el statu-quo. Entonces simplemente se espera bajando los brazos o creyendo en los milagros. La fe mueve montañas; porqué no entonces pensar en la ayuda divina. Lo único que da temor es que, cuando se mire hacia arriba pidiendo clemencia, solo aparezca el FMI desde Washington erigiéndose nuevamente como el salvador.

El libro “La Sociedad Anestesiada” en el diario Página 12

Difusión del libro “La sociedad anestesiada. El sistema económico global bajo la óptica ciudadana” en el diario Página 12.

https://www.pagina12.com.ar/115879-el-libro

LA SOCIEDAD ANESTESIADA

Pablo Kornblun

Editorial Almaluz

La tendencia del capital a subordinar cada aspecto de la vida con creciente intensidad es la esencia del sistema actual. Cuando existe una gran crisis política, económica o social, la misma se maneja a través de la acentuación y el reordenamiento de la insubordinación. Ello se realiza primariamente a través de la separación del sujeto y el objeto (o sea, generando la deshumanización del individuo), lo que no solo permite el crecimiento permanente de la extensión del mercado a todas las áreas, instituciones o actividades de la vida cotidiana, sino que además crea seres humanos que responden al dominio directo del capital. Por ende, según destaca y analiza el autor, la mercantilización de la tierra, la salud o la educación, no solo conllevan una reducción en la provisión de asistencia social, el incremento del estrés y otras variables que se potencian en detrimento de la calidad de vida; sino que en realidad forma parte de una nueva cosmovisión desde donde se estructura la sociedad actual.