Situación macroeconómica del Reino Unido después del Brexit

Por Pablo Kornblum para Revista Mundo Plural, Agosto de 2017.

https://www.yumpu.com/es/document/view/59403990/revista-n12-agosto

Ha sido interesante analizar lo transcurrido los primeros meses posteriores a la votación de la salida del Reino Unido de la Unión Europea; ya que, de este modo, en un próximo trabajo a fin del corriente 2017, podremos continuar observando los efectos económicos que está teniendo el Brexit, sobre todo para comprender el verdadero marco económico situacional más allá de los discursos rimbombantes de todo el arco político del Reino Unido y Europa.

Para comenzar, cabe destacar que en el año 2019, una vez que finalicen los tiempos invocados por el artículo 50 del Tratado de Lisboa, el RUGBIN saldría oficialmente de la UNION EUROPEA (UE) y perderá sus derechos económicos adquiridos con la entrada del país en 1972, sentando su pertenencia a la entonces Comunidad Económica Europea (CEE). La actual Primer Ministra TERESA MAY aseveró que el país no conservará ‘porciones de su membrecía’ en la UE, ni seguirán siendo parte del mercado único basado en las denominadas ‘cuatro libertades’ de movimiento: de capital, bienes, servicios y personas.

En cuanto a este último eje, central en la discusión política, MAY aseguró que buscarán el ‘mayor acceso posible’ a la UE (dado los incrementos en los costos derivados del fin de la libre circulación), tratando de no resentir la provisión y el intercambio interregional, y buscando soluciones para aquellos que ya residen en el RUGBIN – siempre que sea recíproco para los británicos que vivan en otros países europeos -.

En tanto al rol financiero para con la UE, dado que el RUGBIN ya no pertenecerá más al mercado único, no entregará ‘ingentes sumas de dinero’ – como solía hacer – al presupuesto de la Comunidad Europea. Cabe destacar que entre los años 2007 y 2013, el RUGBIN contribuyó con 78 mil millones de Euros a la UE, y recibió de retorno solo 48 mil millones de Libras Esterlinas, por lo que uno de los objetivos es terminar con el amplio déficit. Aunque como aclaró MAY, en algunas circunstancias tendrá que realizar algún tipo de ‘contribución adecuada’, como por ejemplo la correspondiente a Investigación y Desarrollo (8.800 millones de Euros en el período mencionado).

En términos comerciales, y dada la lógica pérdida de algunos mercados dentro de la UE (los servicios transables, fuerte exportador del RUGBIN, hoy en día representan el 44% del comercio entre el RUGBIN y la UE, pudiendo disminuir a entre el 30%-35% para el año 2030), el RUGBIN busca expandir sus fronteras y ofrecerles a sus potenciales socios estratégicos alrededor del mundo beneficios arancelarios (más allá de la lógica desventaja geográfica que impacta en términos de los mayores costos logísticos). Ello requerirá la rápida búsqueda y acentuación de nuevos mercados emergentes y acuerdos extra regionales (Asia, África, Medio Oriente).

Además de perseguir un nuevo ‘amplio acuerdo de libre comercio’, se espera que el mismo le otorgue ‘el mayor acceso posible’ al mercado único europeo con acuerdos que puedan contener ‘elementos’ de los tratados actuales (como los relacionados al comercio de automóviles y servicios financieros). Cabe destacar que actualmente, algunos países no pertenecientes a la UE, como Noruega, tienen acuerdos que les permiten participar en el mercado único si cumplen con determinadas condiciones macroeconómicas.

En relación a la situación de ESCOCIA (donde se realizo un referéndum que ratificó la pertenencia a la UE, pero que actualmente se encuentra en discusión) e IRLANDA DEL NORTE, territorios que son parte de REINO UNIDO, todavía no existe una clara definición política sobre sus pasos a seguir. Cualesquiera sean sus decisiones, los impactos en términos económicos serán marginales y manejables dado que son economías menores a nivel comparativo con INGLATERRA.

Siguiendo con las principales variables macroeconómicas, las estadísticas muestran signos levemente positivos. El PBI británico acumuló 15 trimestres consecutivos de expansión y el crecimiento de la economía del RUGBIN alcanzó el 2.2% en el año 2016; destacando que en la segunda mitad de 2016, luego del referéndum, la economía creció a un ritmo anual del 2,6%, por encima de su media de posguerra a largo plazo.

Parte de la performance positiva de la economía británica se ha dado porque todavía el Brexit se encuentra en estado de negociación, la transición política ha sido suave y el Banco Central ha estado cauto, lo que ha permitido mantener al mercado financiero con cierta calma. En este sentido el Banco Central anunció que tomaría medidas excepcionales para proteger la estabilidad financiera. Se ofreció a prestar a los bancos 250.000 millones de libras de inmediato si las fuentes normales de financiación desaparecían; y dejó claro que también podría prestar divisas extranjeras. Finalmente, el nivel de fugas de capital fue bajo y no se recurrió en un grado reseñable a las medidas de contingencia: los bancos no han reducido sus préstamos, y por el contrario, el crédito al consumo ha aumentado de manera sostenida desde la victoria del ‘NO’.

Este último punto pareciera ser clave, ya que los consumidores no parecen preocupados por la incertidumbre de la salida – principalmente porque su efectivización en 2 años se entiende como un mediano/largo plazo donde pueden generarse avances y retrocesos en las negociaciones -. Más aún, la resistencia de los consumidores podría entenderse si se tiene en cuenta que la mayoría votó a favor del Brexit; por ello, tal vez se debería haber previsto que los ciudadanos estarían satisfechos con el resultado y seguirían gastando su dinero.

Las intervenciones políticas también han tenido sus implicancias. Se recortaron las tasas de interés un cuarto de punto hasta alcanzar el 0,25% (a finales de 2016 se han vuelto a elevar dado el positivo escenario coyuntural), se reactivaron las políticas de expansión cuantitativa inyectando 70.000 millones de libras adicionales en la economía, y se ofrecieron más ayudas a los bancos para que pudieran ofrecer financiación a bajo costo para los hogares y empresas.

Por su parte, la devaluación de la Libra Esterlina (15% en 2016) es otro punto a tener en cuenta: aunque marginal, generará algún tipo de efecto inflacionario (+ 2,8% a finales del 2017 según el propio Banco de Inglaterra) en un momento de cambios. Aunque ha estimulado las exportaciones (cabe destacar que las exportaciones británicas se generan más por su calidad que por su costo, por lo tanto son bastante inelásticas ante variaciones cambiarias), los precios de las importaciones crecieron considerablemente en algunos sectores, como es el caso de los productos farmacéuticos (el RUGBIN importa el 80%), cuyos precios han subido un 2,5% en el último año.

En este aspecto, la cadena de valor de la producción británica se encuentra altamente globalizada, lo que provoca que la devaluación haya generado un incremento en sus costos (por ejemplo las empresas manufactureras vieron sus costos crecer un 13% el 2016), lo que a su vez ha compensado y equilibrado la Balanza Comercial. A pesar de los incrementos de precios, la tasa de inflación se mantiene en niveles bajos (aunque hubo un marginal crecimiento positivo derivado de la reactivación en algunos sectores).

En términos fiscales, el déficit se redujo al 3,5% en 2016 (para el período fiscal 2016/2017 el saldo negativo se encuentra en 67 mil millones de Libras Esterlinas). Sin embargo, la política fiscal del nuevo gobierno post-referéndum se centra en realizar mayores inversiones públicas, lo que implicó una necesidad de financiamiento extra de 122 millones de Libras Esterlinas (por ejemplo, se han destinado 23 millones de Libras Esterlinas en obras ferroviarias, de telecomunicaciones e infraestructura; lo que ha provocado que la tasa de desempleo se reduzca ligeramente hasta el 4,8%, su nivel más bajo desde el año 2005). En el mismo sentido, se incrementarán los impuestos corporativos y a la riqueza en una lógica redistributiva que permita incrementar el salario mínimo (de 7,2 a 7,5 Libras Esterlinas por hora) y el consecuente consumo previamente mencionado.

Para concluir, podemos afirmar que se refuerza la búsqueda de un modelo nacionalista (anti-inmigración y pro industria nacional), pero tratando de minimizar los impactos/costos macroeconómicos de las restricciones a la libre circulación de bienes y capitales.

Por otro lado, la situación macroeconómica en el segundo semestre de 2016 fue positiva, sobre todo a partir de la confianza de los consumidores (quienes han votado la salida masivamente), el decisivo rol del Gobierno que ha mostrado seguridad, un rol activo del Estado defendiendo el escenario de consumo motorizador de la economía, y el tiempo de demora que existe hasta que la salida se haga efectiva en el año 2019.

Finalmente, indefectiblemente el RUGBIN buscará terceros mercados para reemplazar la merma en las interrelaciones comerciales y financieras inter-regionales. Dependerá de la capacidad de Oferta y la coyuntura internacional el éxito que pueda tener en el corto y mediano plazo (por lo menos hasta que se estabilice el escenario post-Brexit).

 

El rol del lavado de dinero en la economía

Por Pablo Kornblum

https://www.yumpu.com/es/document/view/59209957/revista-julio-n11

El lavado de dinero, que ya representa alrededor del 7% del PBI global, tiene consecuencias, tanto positivas como negativas, para el balance de cualquier economía. En tanto a las primeras, más allá del origen del dinero, productores y consumidores que se encuentran con liquidez extra tendrán mayor capacidad de pago para acceder a otros bienes y servicios a los que antes no accedían. Industrias como las de servicios, entretenimiento, turismo, construcción, también se ven beneficiadas por ingentes sumas de inversión provenientes del lavado de dinero.

Por otro lado, al mezclar fondos ilícitos con lícitos, se genera un incremento artificial del PBI, que en virtud del tipo de actividad legal tendería a incrementar la recaudación fiscal. Además, el ingreso de divisas también puede ser, si se canaliza a través de reservas generalmente escasas, como un estabilizador del tipo de cambio. A ello se le puede adicionar una reducción de costos (y de precios para el consumidor), solo posibles de fondear con dinero ilegal, fuera del interés medio que pagan por el dinero el resto de los actores de la economía.

Por el contrario, el lavado de activos también genera costos y distorsiones. Uno de los ejemplos macroeconómicos más significativos es el efecto de la apreciación de la moneda cuando en el mercado de divisas la oferta aumenta más que proporcionalmente frente a los movimientos de otras variables económicas, afectando tanto a las exportaciones como al mercado interno. Más aún, el lavado de dinero también puede erosionar la economía por el cambio en la demanda de dinero efectivo (con efectos sobre la inflación) y el incremento en el monto de la tasa de interés, afectando los niveles de producción.

Por otro lado, en las empresas legales cuyo capital en realidad proviene de recursos ilícitos, no será generalmente el eje principal la rentabilidad financiera o el crecimiento corporativo, sino el mero blanqueo de capital; ello afectará a la macroeconomía como un todo en términos de eficiencia y sustentabilidad, al incurrir en cargas adicionales en relación a los precios corrientes del mercado. Ello a su vez genera un tributo adicional que deben pagar las empresas legales para competir, como así también a incrementos de precios generalizados que afectan al resto de los consumidores.

Los gobiernos tienen mucho que hacer. En países en los cuales gran parte de la población no se encuentra bancarizada, gran parte de la liquidez que puede conseguir el ciudadano medio es proveniente del lavado de dinero y a tasas usureras. Por otro lado, si no se toman medidas, se retrae la confianza del público en el sistema financiero, incrementando el riesgo y la inestabilidad del mismo. En este sentido, muchos inversores extranjeros tienden a evitar invertir en mercados asociados con este flagelo (si un aspecto del sistema legal es incumplido, otros actos ilegales probablemente se cometerán). Adicionalmente, si los gobiernos no realizan políticas para controlar y castigar la ilegalidad, el dinero proveniente del blanqueo puede ser convertido en moneda extranjera y fugado de la economía, disminuyendo las reservas internacionales al tiempo que se generarían presiones para con la depreciación de la moneda y al déficit de la Balanza de Pagos.

Para concluir, la clave para combatir el lavado de dinero se encuentra en lograr una articulación entre todos los sectores de la economía, así como también una mayor cooperación internacional para enfrentar la problemática desde una óptica global. La justicia también debe ser implacable. En muchos Estados, dado que los criminales han ido creando mecanismos y esquemas cada vez más complejos y desarrollados, se buscan alternativas ante las insuficientes capacidades logísticas, humanas y financieras. Por ejemplo, sino puede detener a los grupos que delinquen por el delito de lavado de dinero, se los juzga por evasión de impuestos. Para todo ello, se requiere una decisión política firme que permita el accionar coordinado y efectivo de todos los Organismos del Estado.

Medidas concretas de TRUMP en los primeros 100 días

Pablo Kornblum en Revista Acción – Junio de 2017

1) Trump intentó llevar a cabo su programa de campaña en los primeros meses de su presidencia; el problema con el cual se encontró es la institucionalidad política misma. Los mecanismos de contralor, institucionales, de consenso o disenso político le crearon muchas barreras (tuvo que dar marcha atrás con la eliminación del Obamacare y dejo en Stand-By el muro fronterizo, para citar dos ejemplos que eran ejes centrales previo a las elecciones), lo que lo obligó a ‘correrse’ hacia el pragmatismo y tener que, simplemente, dedicarse también a hacer política. De allí que este hombre que nunca ocupó previamente un cargo público y sentenciaba permanente que él era lo “nuevo y diferente”, se asemeje – más que se diferencie -, a sus antecesores.
2) Tanto como en la discursiva doméstica, en la arena internacional buscó previo a las elecciones un aliado estratégico de turno como Rusia, y un rival de mediano/largo plazo como China. La realidad es que los obstáculos en los Estados Unidos lo llevaron a desarrollar rápidamente una agresiva política exterior tratando, con la siempre redituable impronta nacionalista, de aglutinar apoyos de diversos sectores. Sin embargo, ello implicó un ninguneo a la OTAN en el ataque a Afganistán (aunque hace pocos días Trump cambio su posición una vez más y dijo que la Alianza no es “obsoleta”), una disputa con Rusia por el bombardeo en Siria, y un acercamiento a China resaltando las complementariedades económicas. En definitiva, el escenario a futuro de la política exterior se encontrará embebido de dinamismo e imprevisibilidad.
3) Existe un discurso proteccionista, que no siempre va en concordancia de su propia lógica empresarial trasnacional, pero que le ha permitido ganar las elecciones y fortalecer su núcleo duro. En este sentido, en las últimas semanas, ha vuelto a resaltar en antiguos polos industriales del centro de los Estados Unidos la decisión política de prohibir la importación de materias primas y productos, como así también de generar obstáculos para con la inmigración (de todo tipo, inclusive la calificada). Y también le ha hecho un guiño a sus aliados empresarios, a través de una rebaja en los impuestos corporativos del 35% al 15%, con el foco en incrementar las inversiones y esperando el tan mentado efecto derrame liberal, para incrementar la magra tasa de generación de empleo nacional.
4) El foco de la política de Trump claramente no será América Latina, con excepción de la relación con México, principalmente en término de potenciales modificaciones de tinte económico en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Estados Unidos tuvo un déficit comercial de 62.000 millones de dólares con México en 2016), o con la problemática migratoria y sus derivaciones provenientes del resto de los migrantes centroamericanos (con su correlativo dilema de las remesas). En tanto América del Sur, dependerá de la buena voluntad de los países de la región de aceptar las propuestas de los Estados Unidos. Siempre desde una lógica pragmática (tratados de libre comercio, inversiones, acuerdos de cooperación), pero sin tipo de profundidad alguna – Estados Unidos no se inmiscuirá en la problemática Venezolana, salvo alguna afectación muy profunda o específica de sus intereses – que a su vez implique cambios trascendentales en la arena global.
5) La Argentina no estará alejado de las políticas generales que tendrá Estados Unidos para con la región. Estados Unidos evaluará la posición Argentina ante las otras potencias (Inversiones Estratégicas por parte de Rusia y China), y según su evolución será más o menos permisiva en relación a la apertura de sus mercados. El apoyo político de la Argentina en los Organismos Internacionales también puede sumar, aunque marginalmente, un aspecto positivo a la relación. Por el lado de la Argentina, aunque los objetivos son globales en términos de atracción de capitales, la afinidad ideológica neoliberal con los Estados Unidos será un plus a la hora de las decisiones políticas. Un achicamiento del déficit en la Balanza Comercial (recuperar las exportaciones de biodiesel, entre otros), sería el otro punto sustancial siendo Estados Unidos uno de los principales socios comerciales; en este sentido, ambos gobiernos dejarán la teoría del libre comercio irrestricto de lado, para darle lugar a la negociación especifica permanente.

Los efectos económicos del narcotráfico

Por Pablo Kornblum para la Revista Mundo Plural

https://www.yumpu.com/es/document/view/58523498/revista-mundo-plural-nro-9

La economía del narcotráfico es más que compleja. Los cárteles producen cientos de miles de empleos, la mayor parte de ellos dedicados a cultivar, cosechar y procesar los distintos tipos de estupefacientes (según los últimos cálculos, ya representa el 1,5% del PBI mundial). Además, el narcotráfico ha generado una importante fuerza de trabajo criminal en las ciudades (protección de las células de mando, operaciones, vigilancia, inteligencia), con sus derivaciones indirectas sobre el financiamiento de la industria (sobre todo mediante secuestros y robos). En este sentido, cabe destacar que el narcotráfico no es un fenómeno que tienda a darse aisladamente, sino que su mayor peligrosidad reside en la simultaneidad con otros delitos: la inmigración ilegal, el contrabando y la corrupción institucional, entre otros.

Ello sostiene una lógica de red que debe ser comprendida en su totalidad. Por ejemplo, las redes de narcotraficantes pueden valerse de las redes de inmigración ilegal para introducir mano de obra de bajo costo, utilizando a su vez las nuevas tecnologías para producir la distribución minorista. Ello sumado además a todos los sectores legales de la economía que, a través del lavado de dinero del narcotráfico en entidades bancarias y financieras (o en otros sectores como las telecomunicaciones, la construcción y el esparcimiento), contribuyen a desarrollar efectos multiplicadores en la economía legal.

El punto crucial de la lucha contra los cárteles no radica sólo en el combate fuerza a fuerza, sino en el desmantelamiento de las formas de acumulación de riqueza de los narcotraficantes. Esto implicaría pensar en varios frentes: uno, el más inmediato, es el desarrollo social y económico en las zonas de pobreza urbana y rural donde el narcotráfico alimenta sus filas. Otro que es más lento, por el tiempo que toma documentar una operación de lavado de dinero, es cerrar las puertas de las industrias al dinero de origen ilícito. El tercer frente, mucho más complejo, es reducir el mercado mediante políticas públicas superadoras en términos de salud, trabajo y educación.

En cuanto a este último punto, el consumismo empieza a jugar un rol de alta influencia socio-cultural, en tanto la necesidad de los seres humanos de ser aceptados. La noción del “tener” posee una significancia muy fuerte y todas las características que la información real llega a los consumidores y estos la procesan para la toma de decisiones de compra, tomando en cuenta sus diferencias de origen cultural, nivel educativo, y social, son también materia de estudio y análisis. Porque de no ser así, la falta de políticas conlleva a que para los países consumidores, el impacto socio-económico negativo sea trascendente en términos de los costos de la sanidad pública, el ausentismo laboral y la pérdida de productividad, además de agravar en los jóvenes el desafecto escolar y provocar crisis en las estructuras familiares.

Si a lo expuesto le adicionamos que el aumento en los homicidios relacionados con el narcotráfico afecta significativamente el precio de las propiedades (sobre todo en las zonas de menores ingresos), o la internalización del costo económico de obtener mayor seguridad y protección, el eje económico requiere una decisión política que implica el trabajo coordinado de diversas agencias gubernamentales. Un escalamiento de la violencia produce un impacto en las decisiones de los agentes económicos, en términos de localización, inversiones y oferta laboral, lo que se traduce en un eje macro y microeconómico fundamental de la mayoría para la toma de decisiones políticas en los Estados productores.

Por ahora, gran parte del narcotráfico sigue gozando de los vacíos de la política gubernamental. La convivencia negociada entre las elites políticas y judiciales con los cárteles, los productores y los comercializadores, genera una “gobernanza” informal, basada en el consentimiento y el beneficio privado de ciertos grupos de interés concentrado. Y aunque para ciertos ejes de la dinámica macroeconómica también el narcotráfico puede ser beneficioso, los perjuicios socio-económicos de largo plazo suelen ser irreversibles.

 

Las relaciones económicas entre Argentina y Rusia

De Pablo Kornblum para el portal de noticias “Russia Beyond the headlines”

https://es.rbth.com/internacional/america_latina/2017/05/03/rusia-y-argentina-una-relacion-pragmatica-sin-preferencias-ni-privilegios_755524

https://www.yumpu.com/es/document/view/58967542/revista-mundo-plural-n10

El cambio de gobierno en Argentina en Diciembre de 2015, generaron un cambio en la política exterior del país. Durante el mandato de Cristina Fernández se había generado una relación bilateral que tenía en cuenta elementos de tinte más estratégico (acuerdos de cooperación científica, tecnológica, capacitación de personal, etc.) que económico-comerciales, mientras que el actual gobierno argentino busca negociar principalmente un mayor acceso a mercados en Rusia para productos argentinos (carnes procesadas, vinos y derivados de fruta) e importar tecnología de Rusia en actividades como los hidrocarburos, la minería o la defensa, en conjunto con un incremento de las inversiones rusas en Argentina (por ejemplo la gigante estatal Rosatom invirtiendo en el desarrollo nuclear de la planta Atucha III).

Este contexto es una profundización de la histórica lógica de la Argentina como ‘granero del mundo’ (que genera las divisas tan preciadas para el país), donde Rusia cumpliría el rol de un ‘Centro’ (en un escenario de potencias multipolares buscando alta rentabilidad y recursos estratégicos), a pesar de que es un exportador neto de commodities. La realidad es que en términos relativos, la industria tecnológica rusa, aunque no sea de primer nivel en todas las ramas, supera ampliamente las capacidades argentinas. Para citar un ejemplo, Argentina se ha encontrado interesada en la adquisición de algunos equipos militares (aunque el análisis de mercado y el ajuste en la cartera estarían, al menos, dilatando las adquisiciones), especialmente embarcaciones de clase polar, barcos multipropósito, aviones de combate, y cazas de entrenamiento -todos ellos con la transferencia tecnológica y el know how correspondiente -.

Desde la posición de Rusia, una asociación estratégica duradera con la Argentina como proveedor confiable de alimentos, se torna más necesaria luego de las sanciones Occidentales post-Crimea. Por otro lado, el modelo de provisión ‘all inclusive’ de capital financiero, físico (equipamiento) y humano (también muy utilizado por China, competidor de Rusia para con el aprovisionamiento de los mercados mundiales), permite eliminar competidores y generar compartimentos estancos de poca interrelación inter-estatal ‘winner takes all’. Un caso donde este sistema se ve claramente reflejado es en la represa hidroeléctrica Chihuido I en la provincia de Neuquén, en el cual iban a participar las compañías rusas Inter Rao y Power Machines – contratistas proveedoras de equipamiento -, e iba a ser financiada mayoritariamente por el Banco de Desarrollo y Comercio Exterior de Rusia (Vnesheconombank).

Sin embargo, el proyecto se encuentra en stand-by dado el pedido del Gobierno Argentino para bajar la tasa de interés (se aceptó una disminución del 6,5% al 5,5%, pero Argentina luego continuó insistiendo con una rebaja al 4,5%, hecho que fue negado rotundamente por el Gobierno Ruso). Cabe destacar que el gobierno ruso valora la precisión en cuanto a la propuesta de negocios que se brinde, buscando datos y hechos fácticos que muestren con claridad los beneficios de un acuerdo, y donde la forma de pago siempre es un punto destacado del mismo.

Más allá de las formas, Argentina encuentra la posibilidad (dada su política aperturista y de endeudamiento global) de jugar con la Oferta y la Demanda, por ejemplo reemplazando los capitales rusos por chinos, con los cuales cual se va a intentar negociar un “préstamo preferencial de Estado a Estado”. El problema es que estos roces en la negociación generan ruidos en un gobierno ruso que, aunque flexible y pragmático, es firme en sus análisis y objetivos de mediano y largo plazo.

Cabe además destacar que, a pesar de que Argentina es un gran proveedor de materias primas a nivel global, también tiene una gran competencia en la zona: Brasil (actualmente representa el 50% de las importaciones rusas de carne), Uruguay y Paraguay son países donde también Rusia también ha puesto los ojos y ya ha comenzado a negociar condiciones para la adquisición de diversos productos primarios. Es la nueva versión del mundo globalizado: sin enemigos ideológicos irreconciliables, pero sí con fuertes competidores políticos y económicos; evitando hasta donde sea posible los conflictos con los Organismos Económicos Internacionales, pero generando iniciativas propias en los diversos estamentos institucionales globales y buscando relaciones exteriores diversificadas (regresando especialmente al “realismo periférico”).

En términos comerciales, en el Siglo XXI el intercambio siempre ha ido in-crescendo año a año (desde 150 millones de dólares en el 2000 hasta los 2.300 millones de dólares en el 2013), con una consecuente disminución luego del escenario económico adverso de Rusia y las políticas proteccionistas argentinas. Por otro lado, la mayor demanda de bienes tecnológicos rusos por parte de Argentina y la caída en los precios de las materias primas en la presente década, han derivado en el cambio de signo en la balanza comercial (superávit Argentino hasta 2010 y luego deficitario para el país sudamericano).

En este sentido, el crónico déficit comercial argentino desde 2011 se explica por la magnitud de las exportaciones rusas – 70% de la balanza comercial -, constituidas en su gran mayoría por fertilizantes minerales y combustible diesel (en menor medida materias primas para la industria pesada, como el acero de aleación, hierro y aluminio), y por las pocas y concentradas ventas argentinas – frutas, carnes, lácteos, legumbres y bebidas – (cabe destacar que las normas fitosanitarias rusas son exigentes).

En el año 2015 el intercambio bilateral se redujo en un poco menos u$s 1.000 millones con respecto a 2014, al pasar de u$s 2.066 millones a u$s 1.150 millones, lo que ha generado una alarma por el peor retroceso de la relación económica bilateral del Siglo XXI. En el año 2016, el déficit comercial de la Argentina con Rusia fue mínimo, pero los intercambios comerciales no repuntan y se mantuvieron prácticamente en los mismos niveles que en el 2015. Solo para citar un ejemplo, la pérdida de poder adquisitivo de Rusia por la caída del precio internacional del petróleo y la devaluación del rublo, generaron serios inconvenientes a los productores de frutas, como peras y manzanas, del Alto Valle del Río Negro y Neuquén que perdieron un mercado para exportar.

Para concluir con este punto, cabe destacar que la Argentina no es para Rusia un socio comercial de envergadura. Por otro lado, el modelo ‘neoliberal’ del actual Gobierno Argentina – a diferencia del anterior -, se podría encontrar más cómodo ideológicamente con Europa Occidental y los EE.UU. Por el lado Ruso, el Gobierno de Putin – con un mayor margen de maniobra por su posición como potencia global – mantiene vínculos comerciales tanto con gobiernos más bien pro-estadounidenses (como México y Perú), como también con los adversarios de Washington en la región, como lo son Venezuela y Bolivia.

En tanto a las inversiones, aunque las promesas diplomáticas han mencionado montos cuantiosos (por 100 mil millones de dólares en infraestructura y recursos estratégicos), la realidad menciona que todavía no han sido significativos, sobre todo dada la falta de firmeza en el cumplimiento de los acuerdos.

Uno de los pocos avances son los 180 millones de dólares que el banco ruso mayoritariamente estatal Gazprombank aportará (se quedará con el 51% de la participación accionaria), para la construcción de un puerto multipropósito que permita disminuir los costos logísticos del comercio entre Argentina y Rusia, en la localidad bonaerense de Ramallo. Cabe destacar que la construcción se llevará a cabo con el grupo argentino PTP y la compañía binacional Zaraimpex, donde se espera un movimiento económico anual de hasta u$s 40 millones y 500 nuevos puestos de trabajo.

En este proyecto también se incluye el pedido de una baja de los aranceles para con la importación de fertilizantes fosforados (hoy con un arancel del 6% que el resto de los países limítrofes no cobra), que es un punto clave para la mejora de las relaciones bilaterales y no debería ser un inconveniente dada la lógica aperturista. Sin embargo, cabe destacar que la relación estratégica del gobierno con el campo argentino y alguno de sus actores más importantes, podría generar ciertos obstáculos.

Dentro de la misma racionalidad para con el aprovechamiento del recurso natural argentino, el Hesc Group busca llegar a un acuerdo con la provincia de Santa Cruz, la cual posee un enorme potencial mareomotriz para la generación de energía eléctrica de origen renovable a escala comercial. La idea inicial del grupo inversor ruso, especializado en el diseño de tecnología para usufructuar el poder de las olas y garantizar la protección de las líneas de costas, es instalar un prototipo con el objetivo de cuantificar la viabilidad del proyecto.

Finalmente, Gazprom (38% estatal rusa) tiene interés en el gas convencional argentino. Junto a su par argentino, YPF, acordaron iniciar la extracción conjunta de gas en la Patagonia. Con una inversión de 500 millones de dólares, se trata de la explotación de ‘tight gas’ en el área Estación Fernández Oro (EFO) de la localidad de Allen, en la provincia de Río Negro. La concreción de esta inversión de Gazprom en Argentina es el resultado de una Política de Estado iniciada en Septiembre de 2015, cuando ambas empresas petroleras firmaron un acuerdo para desarrollar proyectos de exploración, producción y transporte de hidrocarburos en el país sudamericano. Esto es, proyectos de largo plazo que requieren alianzas (o por lo menos buenas relaciones) duraderas.

En este aspecto, la gran preeminencia del Estado Ruso en las Inversiones Extranjeras Directas en Argentina, conlleva a que las decisiones tengan un tinte estratégico y un cuidado que va más allá de la lógica economicista. Por ello y para generar un escenario técnico acorde y sin fisuras a la hora de la implementación de los proyectos, los inversores rusos se encuentran interesados en trabajar de manera conjunta con organismos del Estado Argentino dedicados a la Investigación y Desarrollo. Un ejemplo es el acuerdo con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), donde se va a cooperar en desarrollos agroindustriales con alta tecnología, como ser en los sectores de veterinaria, farmacología y biotecnología.

Para concluir, la pragmática internacionalización de Rusia (por necesidad o deseo) de relacionarse económicamente con países fuera de su ámbito geográfico euroasiático inmediato, encuentra en Argentina un histórico proveedor de necesarias materias primas en el corto plazo, sobre todo en el rubro de agro-alimentos. Este escenario probablemente continúe reproduciéndose en los próximos años, dada la posición argentina de acentuar el modelo agro-exportador. En el mediano y largo plazo, y basado en objetivos superadores, el eje son las inversiones en los recursos estratégicos que posee el país sudamericano; lo que le permitiría a Rusia no solo incrementar sus ambiciones de crecimiento económico endógeno, sino también sus capacidades estratégicas en términos geopolíticos (inclusive y desde un punto de vista geográfico y logístico para con su proyección Antártica).

Como contraparte, el encontrarse en un escalón inferior en las cadenas de valor de capital físico y tecnológico, la Argentina reproduce una lógica de Centro-Periferia absorbiendo bienes y servicios que desnudan la falencia industrializadora del país en las últimas décadas. Esta demanda de importaciones, continuará seguramente en el mediano y largo plazo. Por otro lado, la necesidad de inversiones con diversidad de financiamiento sin discriminación alguna (ya sea a nivel estatal, corporativo, organismos internacionales según convenga en términos de temporalidad y de tasas de interés), encuentra en Rusia un potencial socio. Sin preferencias ni privilegios, solo una opción más. En el futuro próximo, su relevancia estratégica dependerá del acercamiento diplomático que se propongan – a pesar de que no poseen la mayor afinidad en términos de formas e ideología – en un momento geopolítico complejo a nivel global.

La economía del Crimen Organizado

Por  Pablo Kornblum, Publicado en Mundo Plural, Abril 2017.

https://www.yumpu.com/es/document/view/58182357/mundo-plural-numero-8

La reestructuración de la economía, el comercio y las finanzas en un mundo dominado por el neoliberalismo ha desarrollado con fuerza la globalización del crimen organizado en las últimas décadas. Mientras los sistemas estatales de control y regulación se desmoronan bajo el peso de crisis financieras recurrentes y demandas crecientes de la economía real, el crimen organizado comienza a jugar un papel dominante en la vida de los Estados: las estimaciones más conservadoras de la OCDE y el FMI reconocen que los recursos económicos del crimen organizado superan el 5% del PBI mundial. No caben dudas que el crimen organizado se ha transformado en parte integrante del sistema económico internacional, con trascendentales consecuencias sociales, económicas y geopolíticas.
Las ganancias y la influencia del crimen organizado son inmensas, en todos los países del mundo sin excepción. Las mismas son procedentes del tráfico de drogas, armas y materiales nucleares; así como también de servicios controlados por la mafia (prostitución, juego, cambios de moneda). Pero además tiene varias aristas para analizar. Por un lado, el crimen organizado es un perjuicio para el resto de la economía: ya sea por negocios legales que se dejan realizar por la falta de recursos genuinos, o los gastos que los Estados se ven obligados a realizar para luchar contra las mafias (policía, la Administración de justicia), que podrían ser redistribuidos a programas sociales, entre otros. Indirectamente, la violencia del crimen también implica un gasto extra en salud para las víctimas de un delito y sus familias. Ello sin tener en cuento además los nocivos efectos físicos y psíquicos que afectan la productividad y como consecuencia una importante pérdida económica para el Estado como un todo.
Sin embargo, más determinante aún son las magnitudes de las inversiones realizadas rutinariamente por organizaciones criminales en empresas comerciales legítimas; así como su control de los medios de producción en muchas áreas de la economía legal que conllevan a que sus capitales tengan un rol importante en términos macro y microeconómico. Su dinero suele depositarse en bancos comerciales que lo utilizan para ampliar sus préstamos a empresas (legales e ilegales), y también se canaliza hacia inversiones de consumo primario, insumos, bienes de capital, acciones y bonos gubernamentales. Por lo tanto, en lugar de solo proteger su campo tradicional, las organizaciones criminales en diferentes partes del mundo poseen fuerzas combinadas dirigidas hacia la ‘apertura de nuevos mercados’, tanto en la economía legal (inmuebles de lujo, espectáculos, editoriales, medios de prensa, y servicios financieros, entre otros) como en la ilegal (cooperando a su vez con grupos criminales de otros países).
Finalmente, para prosperar, al igual que las empresas legales, el crimen organizado requiere socios entre las elites políticas. Toda organización criminal busca neutralizar la represión estatal (policía y justicia) y captar los recursos económicos, tanto civiles como de los poderes públicos. Esto se traduce en que la relación entre mafia y Estado suele oscilar desde la cohabitación a la simbiosis: en muy raras ocasiones la relación entre el crimen organizado y la política se plantea en forma de confrontación. Para citar un ejemplo, las leyes que promueven la huida de capitales a paraísos fiscales offshore ayudan no sólo a personas y corporaciones a sacar recursos bien habidos, sino también permiten las mafias a movilizar más fácilmente sus activos líquidos. La privacidad, tecnología y falta de regulación que atraen a los criminales son las mismas que facilitan el flujo de dinero legal entre una empresa matriz y una subsidiaria que actúa como fachada.
Para concluir, para combatir el crimen organizado es necesario incrementar la cooperación entre los países en materia de transferencia de procedimientos e investigaciones, con leyes y políticas económicas y tributarias firmes. Este escenario obliga indefectiblemente a las naciones a mejorar sus capacidades técnicas y estructurales para enfrentar esta difícil y compleja lucha, donde los daños económicos causan tanto perjuicio como los políticos, físicos y sociales.

Breve descripción de la situación economíca Argentina

Por Pablo Kornblum

https://www.yumpu.com/es/document/fullscreen/57762195/revista-7-marzo-2017

http://latintrade.com/es/

Bajo una óptica neoliberal, el Gobierno del PRO asumió en Diciembre de 2015 con algunas premisas: a) volver al modelo agro-exportador de principios del Siglo XX, con un rol claro de Argentina en el proceso productivo global a través de la potenciación de las industrias extractivas de recursos naturales (alimentos, minería, etc.). Para ello se ha dado un fuerte impulso al sector, sobre todo a través de la quita de impuestos y subsidios selectivos. b) se buscó cerrar la brecha fiscal que permita reordenar las cuentas públicas, generando expectativas macroeconómicas positivas y bajando los niveles de inflación. c) se trató de generar un proceso de retroalimentación positiva entre la baja de la inflación y las inversiones, que le permitan a la Argentina volver a crecer sustentablemente.

Por el contrario, la situación económica en términos de crecimiento y desarrollo económico empeoró en el 2016. Se podría esgrimir las siguientes razones: a) la forma y la distribución del ajuste fiscal implicó una importante suba de tarifas que impactó en las clases medias y bajas – mayoritarias -, afectando el consumo (principal aportante al PBI). b) luego de la importante devaluación de comienzos de mandato, los monopolios formadores de precios incrementaron sus ganancias potenciando un proceso inflacionario que concluyó en torno al 40% anual. c) no se recibieron las inversiones productivas que el Gobierno esperaba; principalmente porque la economía real se encontró casi todo el año en recesión y las altas tasas de interés llevaron a que la mayor parte del capital se dirija hacia la lógica financiera.

El escenario económico seguirá siendo complejo para el año 2017. La suba de tasas de interés en los Estados Unidos podría generar un ‘flight to quality’, además de encarecer el endeudamiento creciente de un país que con avidez busca inversiones a lo largo y ancho del planeta. Por otro lado, la inflación encarece los productos argentinos – contraproducente en un momento en el cual el gobierno nacional desea abrirse al mundo y ganar mercados -, potenciando además el déficit de Balanza de Cuenta Corriente.

En otro punto importante, los inversionistas extranjeros buscan previsibilidad de largo plazo para sus inversiones productivas, mientras que los locales se encuentran a la espera certidumbre en tanto la reactivación del mercado interno (difícil en el complejo contexto político del país). Finalmente, la pérdida de empleos y la merma en los ingresos – con sus consecuentes tensiones sociales – ha generado, por un lado, una necesaria respuesta de tinte keynesiano del gobierno a través de una ingente inversión en infraestructura, y por el otro, la no disminución de la planta de personal del Estado que dinamice, al menos marginalmente, la producción de las PYMES y el vapuleado consumo interno.

En Revista Latin Trade – Primer Trimestre de 2017

A su vez, Pablo Kornblum, director de Economía
Internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales,
opina que, al contrario de lo que afirma
el Gobierno, la situación económica en términos de
crecimiento y desarrollo empeoró el año pasado y pronostica
un escenario económico complejo para 2017.
Dijo a Latin Trade que “la subida de tasas de interés
en Estados Unidos podría generar un ‘flight to quality’,
además de encarecer el endeudamiento creciente de
un país que con avidez busca inversiones a lo largo y
ancho del planeta”.
Según Kornblum, la inflación encarece los productos
argentinos, lo que es contraproducente en un momento
en el cual el Gobierno busca abrirse al mundo
y ganar mercados, potenciando además el déficit de
balanza de cuenta corriente.
“En otro punto importante, los inversionistas extranjeros
buscan previsibilidad de largo plazo para sus
inversiones productivas, mientras que los locales se
encuentran a la espera de certidumbre en tanto la reactivación
del mercado interno (es difícil en el complejo
contexto político del país)”, concluye el analista. LT
DMITRY FOMINYKH
INFORMÓ DESDE BUENOS AIRES

China: profundizar la cercanía que quedó del kirchnerismo

Entrevista a Pablo Kornblum – Diario La Nacion

http://www.lanacion.com.ar/1984102-china-profundizar-la-cercania-que-quedo-del-kirchnerismo

El vínculo comercial y financiero entre la Argentina y China se intensificó cuantiosamente en los últimos años y el gobierno de Mauricio Macri intentará mantenerlo y expandirlo. Pero Pekín representa hoy dos incógnitas para el país. Por un lado, en términos económicos, una ralentización del crecimiento del gigante asiático podría tener un impacto en nuestro país debido al nivel de interdependencia alcanzado. Por el otro, si se habla de política, el fuerte acercamiento reciente con Estados Unidos dejaría el país en el medio de dos potencias con rivalidad en aumento.

Así lo describió a LA NACION el director de Economía Internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI), Pablo Kornblum. “El esquema que empezó con el kirchnerismo continuó porque se trata de una relación pragmática. Lo que puede hacer que la relación gire es el vínculo con EE.UU.”, sostuvo. “[Donald] Trump busca en China un enemigo y la Argentina quedaría frente a una dicotomía de tener que elegir un aliado”, agregó.

Sin embargo, hay una ventaja, según el analista: “Como somos un país todavía alejado del mundo, no estamos en el eje de la tormenta de la geopolítica de la pelea entre EE.UU. y China. Podemos jugar pragmáticamente con uno u otro”.

La Casa Rosada acordó con Pekín reducir el déficit comercial -en rojo para la Argentina- principalmente apelando a la llegada de más turistas chinos. Pero para Kornblum se necesitará más que eso. “Tiene que haber un cambio de paradigma, que no creo que haya. Se quiere profundizar el modelo agroexportador y de a poco ir avanzando en otras áreas de la economía, pero que éstas sean lo suficientemente competitivas para el mercado chino es una utopía, demoraría años”, explicó.

Con la estrategia de encontrar nuevos mercados, el Gobierno ya busca en el sudeste asiático, pues China se convirtió en el motor de la región. “Ahí hay mini-Chinas”, ejemplificó Kornblum. Y agregó: “Sería tonto no mirar hacia allá”

OPINIÓN – Trump encabeza una política hostil hacia América Latina

Por Pablo Kornblum – Para Agencia de Noticias Sputnik, 23 de Enero de 2017

* TRUMP * EEUU * CASA * BLANCA * ESPAÑOL * LATINOAMÉRICA *
Buenos Aires, 23 ene (Sputnik).-La eliminación del contenido en español de la página web de la Casa Blanca apenas investido el presidente Donald Trump muestra una política hostil hacia América Latina, dijo a Sputnik Nóvosti el experto argentino en relaciones internacionales Pablo Kornblum.

Esto desvela “una política hostil en la apertura de Estados Unidos a América latina”, indicó Kornblum, doctorado en relaciones internacionales y director de Economía Internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales.

La iniciativa de la nueva Administración a poco de haber asumido pretende ser coherente con “las promesas de campaña que hizo Trump”, recordó el experto.

La medida “tiene que ver con cuestiones ideológicas, de inmigración, de reconsiderar lo que podría ser perjudicial para la balanza comercial de Estados Unidos”, enumeró Kornblum.

La reacción del nuevo Gobierno muestra que Trump “quiere ponerse firme ante la comunidad inmigrante en general”, constató.

Por eso el mandatario retiró este lunes la firma que había estampado su antecesor Barack Obama del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP), del que formaban parte 12 países, incluidos México, Chile y Perú.

También este lunes, frenó la importación de limones del noroeste argentino que el Gobierno de Obama había concedido un mes antes.

Para Kornblum, Trump “intentará negociar con los grandes actores que le interesan a nivel internacional, en especial con Rusia como aliada, y con China como enemiga”.

Los latinoamericanos no interesan en términos económicos y tampoco son el principal aliado político de Trump, según el experto.

“México, que representa lo negativo (maquilas, inmigrantes que trabajan en el campo) es el patio trasero”, observó.

Aunque es la región más cercana a Estados Unidos, América Latina quedará relegada a un segundo plano, porque “no representa un mercado en el que tenga Estados Unidos tenga prioridad”, añadió el argentino.

En términos generales, Trump se llevará bien con aquellos países que consientan con sus políticas, siempre que accedan a los intereses económicos del actual Gobierno, mientras por el contrario, el presidente recurrirá a la denostación ante quienes no estén interesados en secundarlo, concluyó. (Sputnik)

 

 

Escenario para el Desarrollo Argentino

Por Pablo Kornblum en Revista Mundo Plural

https://www.yumpu.com/es/document/view/56577015/n-6-diciembre-2016

• La problemática económica no es solo económica, y es estrictamente necesario un consenso social y productivo sostenido por políticas de Estado e Instituciones sólidas para salir de la trampa de los países de ‘ingreso medio’.
• La ayuda externa para salir de la trampa del ‘ingreso medio’ (inversiones directas estatales y privadas, y liquidez a bajo costo), dependerá de cómo se utiliza; sin ayuda – por ejemplo de las grandes potencias como Estados Unidos o China -, se deben realizar políticas económicas audaces que requieren de una coyuntura muy favorable y esfuerzos endógenos de tinte económico, político y cultural.
• No hay un solo camino al desarrollo. En este sentido, las condiciones históricas, culturales, demográficas y geográficas endógenas y exógenas, generan un pensamiento nacional que debe ser moldeado dinámicamente.
• En la situación global actual raramente se ven negociaciones sustentables en tandas o bloques de dos o tres países que se unen para favorecerse en determinada coyuntura. Los acuerdos bilaterales o entre bloques económicos (o un mix de ambos) son los que más han avanzado hasta el día de hoy. Más aún cuando históricamente ha habido enormes diferencias en las políticas macroeconómicas – y su consecuente coordinación – entre la Argentina y Brasil.
• Desde mi punto de vista a relación política con las provincias, con importantes derivaciones económicas, no debe ser una excusa para con el cuidado el Medio Ambiente. La discusión se debería centrar en si es necesario continuar exprimiendo económicamente los recursos en detrimento de la naturaleza, en términos relativos a los tiempos requeridos para realizar un cambio productivo hacia economías más verdes.
• La reacción de las democracias capitalistas occidentales ante el avance de las extremas, izquierda y derecha, son un espejo y un contrapunto de cuidado. Sus exigencias anti-sistema que rozan ciertos márgenes de tolerancia social y ética, les quitan a las elites pro-sistémicas un importante margen de maniobra.
• Se debe poner el eje en las expectativas para estimular la inversión privada, ya que los Estados se encuentran constreñidos con demandas crecientes. Ello implica altos niveles de credibilidad y consenso político con el mercado nacional e internacional.
• La sustitución tecnológica por parte de las máquinas es una temática estructural que ya se está discutiendo en los países desarrollados y debe comenzar a tratarse en nuestro país lo antes posible, dada su interrelación con variables claves como la educación y la productividad.
• Para que los vaivenes cíclicos de los actores no sean el ‘perdí ayer por lo que debo ganar hoy’, se deben tratar de minimizar las fluctuaciones y socializar de antemano las ganancias y pérdidas entre todos los actores económicos. En este sentido, las transiciones productivas hacia economías más inteligentes no tienen que ser pensadas por el ‘costo político’ de corto plazo, sino por las potencialidades a futuro.