Elecciones en Brasil: cuando la estrella es la antipolítica

Revista Perfil, Domingo 7 de Octubre de 2018

https://noticias.perfil.com/2018/10/07/elecciones-en-brasil-cuando-la-estrella-es-la-antipolitica/

En las elecciones presidenciales de hoy en Brasil el panorama es poco más que incierto. Pese a su estilo confrontativo y polémico, el candidato conservador Jair Bolsonaro lidera las encuestas de cara a la primera vuelta. El descreimiento de los políticos convencionales y un sistema gubernamental socavado por la corrupción fomentan el crecimiento de figuras radicalizadas.

Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales, desarrolla la teoría en su libro “La sociedad anestesiada”. “El fracaso de los partidos de centro se debe al abuso de la mentira y a un sistema político que no genera respuestas en un mundo cada vez más desigual”, asegura el economista. “En Brasil se puede ver una clara tendencia a votar lo que no está manchado de corrupción, y ese es un punto a favor de Bolsonaro”, afirma Gustavo Segré, socio director de CenterGroup y profesor de la Universidad Paulista.

En medio de la campaña presidencial, Jair Bolsonaro sufrió un atentado que puso en riesgo su vida y exacerbó una contienda cada vez más radicalizada. “El episodio de la puñalada generó cierto misticismo en torno a la figura de Bolsonaro, sobre todo en los sectores evangélicos”, afirma Kornblum. “El reponerse al atentado puede llegar a mostrarlo como una persona fuerte, pero dudo que le sume dos o tres puntos en el electorado”, sentenció el analista.

El caso de Bolsonaro no es una excepción a la regla. En todo el mundo, desde Trump a Marine Le Pen, los movimientos de extrema derecha e izquierda cada vez adquieren más relevancia. “Cuando la gente no encuentra solución a sus problemas socioeconómicos, se genera un descreimiento de las instituciones convencionales y se recurre a los extremos”, asegura Kornblum. “En el mundo se está generando un movimiento que busca restituir los valores nacionalistas, muchas veces enraizando la xenofobia y la homofobia”, añade Segré.

Sin embargo, tanto Segré como Kornblum creen que es muy difícil que las elecciones en Brasil se resuelvan en primera vuelta, sobre todo a favor de Bolsonaro. “Es posible que Bolsonaro no solamente no lidere la primera vuelta, sino que pueda llegar a salir tercero por el voto útil a Alckmin en caso de un ballottage”, afirma Segré. “Lo más probable es que haya una segunda vuelta entre Haddad y Bolsonaro”, sentencia Kornblum.

En un hipotético caso de ballottage, Segré asegura que es un barajar y dar de nuevo en el cual el resultado es incierto. “Se va a terminar votando entre lulismo y anti-lulismo”, asegura el profesor paulista. “Haddad no solamente va a traccionar los votos del PT, sino también los del establishment, que buscara una alternativa más predecible a la hora de gobernar”, completa Kornblum.

Estamos en una brecha entre una minoría cada vez más rica y una mayoría cada vez más pobre

Por Pablo Kornblum publicado en el Diario Ámbito Financiero el 24 de Septiembre de 2018

http://www.ambito.com/934598-kornblum-estamos-en-una-brecha-entre-una-minoria-cada-vez-mas-rica-y-una-mayoria-cada-vez-mas-pobre

El economista y doctor en Relaciones Internacionales, Pablo Kornblum, dialogó con ámbito.com acerca de su último libro, La sociedad anestesiada, en el que realiza un crudo diagnóstico del sistema capitalista y de los efectos de la globalización.

¿Entendemos los procesos que gobiernan el mundo en que vivimos? Este es el eje disparador del libro La sociedad anestesiada, del economista y doctor en Relaciones Internacionales, Pablo Kornblum. Un ensayo político y económico que pretende clarificar, mientras nos mantenemos anclados a una coyuntura compleja y difusa, el sistema-global en el cual estamos inmersos.

Kornblum, profesor de las materias Estructura Económica Mundial y Argentina y Política Internacional en la Universidad de Buenos Aires (UBA), da cuenta en su último libro cómo funciona el sistema económico global y denuncia a lo largo del texto que una gran mayoría de la población todavía sobrevive sin la salubridad, educación e infraestructura acorde a una realidad sin carencias.

En ese contexto, sostiene en diálogo con ámbito.com que “urge la necesidad de crear las bases de la dignidad socioeconómica para poder cubrir las necesidades materiales básicas, bienes y servicios esenciales para poder disfrutar de la vida como individuos y en comunidad”.

El economista y profesor universitario destaca que el sistema internacional en el que estamos inmersos ha conllevado a un escenario donde el desinterés por la pobreza y la miseria ajena son moneda corriente. “Estamos en medio de una brecha entre una minoría cada vez más rica y unas mayorías cada vez más pobres y excluidas”, sostiene.

Según Kornblum, el capitalismo y su modernidad han sido destructivos para el ser humano. Se trata de un modelo de socialización espiral descendente que tiende a reducir a los seres humanos a la condición de gente sin otra identidad que la de consumidores en el plano económico.

Para el autor de “La sociedad anestesiada”, el actual objetivo que lo abarca todo es la lógica de la acumulación. “Producir y consumir se intercalan cíclicamente sin dejar una bocanada de aire para que el hombre piense y se desarrolle”, afirma.

A lo largo de los capítulos del libro se observa una aguda crítica hacia el poder tanto político como económico. En ese aspecto, señala que los procesos se desarrollan de antemano en las mentes de las elites mientras que las clases subyugadas se adaptan. Y remarca que “las elites políticas y económicas desean conservar de cualquier manera el statu quo”.

La tendencia del capital a subordinar cada aspecto de la vida con creciente intensidad es la esencia del sistema actual, dice Kornblum. Y agrega que el ajuste sobre millones de pobres y excluidos vuelve a poner en discusión bajo qué tipo de organización social desean vivir los hombres y mujeres del mundo.

“El proceso globalizador le ha posibilitado a los grandes grupos económicos y a sus respectivos flujos de capital las herramientas necesarias para mantener o incrementar sus tasas de utilidad. Por otra parte, el sistema financiero actual agudiza el punto más alto de los dos males tradicionales del capitalismo: la inestabilidad y la desigualdad. La falta de un modelo ético ha reproducido un sistema financiero inmoral que se ha llevado puesto una lógica de desarrollo productivo y social sustentable”, analiza.

Por eso, en el mediano plazo, las sociedades se encontrarán, indefectiblemente, con mayores niveles de desempleo, recesión y retracción de un consumo necesario para motorizar el sistema macroeconómico, afirma.

Con una pluma destacada y una prosa didáctica y esclarecedora, Kornblum propone hacia el final del libro lograr el viraje hacia un sistema político económico más justo, en el que se requeriría entonces “una lógica moral y ética diferente, donde la equidad colectiva prime”.

“El escenario superador, aquel que verdaderamente podrá cambiar estructuralmente el futuro de las mayorías, dependerá de las capacidades y posibilidades que brindan la conjugación y simultaneidad de una infinidad de variables en cada especificidad geográfica y temporal”, sostiene.

Y concluye: “Comprender es el mayor desafío para combatir las injusticias y alcanzar el objetivo de un mundo inclusivo con una calidad de vida digna para todos. Esta obra pretende ser un despertador que aporte un granito de arena para con esta causa mayúscula”.

La estación espacial china: secretos de la base en Neuquén

Comentario de Pablo Kornblum publicado en el diario La Nacion

https://www.lanacion.com.ar/2161816-la-estacion-espacial-china-secretos-de-la-base-en-neuquen

La carrera espacial china no puede ir desasociada con su conglomerado de intereses globales: el avance en cada escenario del planeta conlleva una impronta económica, financiera, comercial, diplomática, cultural y militar. Tanto es así que a su vez existe un entramado intrínseco dentro de cada empresa, donde economistas, militares, físicos e ingenieros de primera y segunda línea de diferentes ministerios ocupan los directorios de las empresas trasnacionales.

Por otro lado y más allá de la relevancia que puedan tener para la Argentina el swap, las inversiones en infraestructura, o las exportaciones de soja, la base espacial china tiene una connotación especial por una serie de factores: 1) dado el secretismo y la complejidad para su ingreso y contralor, se ha transformado en una especie de ‘embajada china’ dentro del territorio nacional. 2) la carrera geoespacial es una competencia interestatal del presente y futuro, lo que le permite a la potencia asiática continuar con sus ambiciones en términos de ‘realismo estratégico’. 3) puede ser un espacio de desarrollo de otros proyectos de vital relevancia, como lo es la ciberdefensa/ciberseguridad regional, o mismo a través de una política de proyección económica y militar hacia el continente Antártico.

En tanto los Estados Unidos, la realidad es que en términos geopolíticos, la administración Trump no ha variado mucho de la Obama. Sus dilemas, actualmente con otra intensidad, pasan por Medio Oriente, la península de Corea, China, Rusia y la OTAN. Solo se puede mencionar la temática de los inmigrantes y el muro como cuestión de agenda; ya que ni siquiera se encuentran en foco las graves problemáticas económicas y políticas de Brasil, Venezuela o Nicaragua.

En términos económicos, financieros y comerciales, la región entra en el mismo juego que el resto del mundo: o te adaptas a las reglas estadounidenses, o tienes más para perder que para ganar en la relación bilateral. Por supuesto hay matices como cuando existe cierta afinidad política e ideológica, como es el caso de Argentina, pero de ningún modo se observa una relación ‘win-win’: el exceptuar al país de los aranceles al aluminio y al acero solo mantiene el estatus-quo; el habilitar el préstamo del FMI o la compra de deuda por parte de grandes grupos financieros estadounidenses, genera inexorablemente una deuda futura; mismo aunque se haya habilitado la marginal exportación de limones, por el contrario se encuentra vedada la discusión sobre la problemática en torno a las restricciones al biodiesel.

Dicho esto, no quiere decir que las primeras y segundas líneas diplomáticas y técnicas gubernamentales se encuentren ‘abstraídas’ de lo que ocurre en nuestra región; menos aún del juego de uno de los principales competidores en casi todas las dimensiones del tablero global, como lo es China. Por ende, el avance geopolítico y geoeconómico (mercados, ejes de desarrollo productivo, financiamiento, explotación de recursos naturales, carrera antártica, innovación tecnológica de sistemas, comunicaciones y a nivel espacial, etc.) son observados atentamente y, con seguridad, intentarán por lo menos ‘neutralizarlos’, sino es que toman una posición más activa (como es la base humanitaria estadounidense que se construirá a pocos kilómetros de  la base espacial china en la misma provincia de Neuquén).

Temen que un acuerdo con China profundice el déficit comercial

Comentario de Pablo Kornblum en el diario La Nación, 24 de Junio de 2018

https://www.lanacion.com.ar/2147100-temen-que-un-acuerdo-con-china-profundice-el-deficit-comercial

“En un escenario de primarización regional, difícilmente cambie el patrón de intercambio: los países del Mercosur siguen teniendo los recursos naturales y estratégicos que China demanda y no pueden (ni quieren, como parece ser el caso de la Argentina, Uruguay y Paraguay, no así de Brasil), cambiar el patrón productivo”, señaló Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales. Y agregó: “La única forma de que la Argentina pueda equilibrar la balanza comercial [deficitaria] sería incrementar y diversificar los productos que ya exporta, porque, ante el TLC, las importaciones chinas a la región probablemente se incrementen”.

El Gobierno reconoce que se juega la última chance de acordar con Europa

Comentario de Pablo Kornblum en el diario La Nacion, 21 de Junio de 2018.

https://www.lanacion.com.ar/2145917-el-gobierno-reconoce-que-se-juega-la-ultima-chance-de-acordar-con-europa

Un acercamiento a Pekín, uno de los principales socios comerciales de la región, estaría en línea con la política aperturista del macrismo, explicó a LA NACION Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales.

Según el experto, la negociación de un tratado de libre comercio con ese país puede traer beneficios a la Argentina y a la región al tratarse de la apertura de un mercado inmenso. Pero, también, los riesgos serían grandes si el acuerdo no es equitativo.

“Se puede ver una problemática en la liberalización de los productos que China exporta. Si no se hace un tratado justo se pueden resentir los mercados internos de la región”, dijo Kornblum, autor del libro La sociedad anestesiada: el sistema económico global bajo la óptica ciudadana.

Y agregó: “La avalancha de productos chinos, si no hay protección, va a ser grande y no les va a dejar margen a las pequeñas y medianas empresas de la región para poder seguir adelante”.

 

La Sociedad Anestesiada

Artículo de opinión de Pablo Kornblum publicado en el diario Página 12

https://www.pagina12.com.ar/116403-la-sociedad-anestesiada

La corrida cambiaria ocurrida en Argentina solo unos pocos días durante el mes de Mayo dejo un saldo de 10.000 millones de dólares menos de reservas en el Banco Central, una devaluación del 20%, tasas de interés por encima del 40%, una inflación creciente, disminución del crecimiento económico proyectado, financiamiento condicionado, y una segura inestabilidad financiera de corto y mediano plazo.
El primer temor que surge se centra en cuáles serán las consecuencias. Lo urgente se transforma en lo prioritario. No hay tiempo para intentar comprender lo que ocurre. Menos para intentar reflexionar sobre el pasado. Lo primordial es salvarse uno mismo. Para las mayorías, no perder sus magros ingresos; para los privilegiados que tienen ahorros, poder resguardarlos. El análisis estructural que afecta al colectivo social queda totalmente de lado.
Los medios de comunicación confunden. Las grietas generan ruidos, las posiciones de los diversos actores que deambulan por los programas complejizan y diluyen aún más los enormes conflictos de intereses. Las temáticas se entremezclan: del derrumbe económico se pasa raudamente al último resultado futbolístico, y de allí a peleas entre vedettes de tapas de revistas del espectáculo. Por lo menos distraen y relajan, aunque sea solo unos instantes.
Además los dilemas no son solo argentinos. Problemas económicos hay en todo el mundo. Mercados en recesión, desigualdad creciente. Inmigrantes que escapan de la miseria y disputan las escasas fuentes laborales con los nativos. Competencia salvaje y explotación del ser humano y el medio ambiente. Pauperización en los niveles de vida que derivan en tensiones sociales, violencia e inseguridad, bajo un sistema económico global inequitativo y no sustentable. Alivia pensar que el problema no es solo de uno.
Lo más interesante es que las principales voces políticas y económicas mediáticas sostienen que lo que se debe hacer para salir de este contexto adverso es sencillo. Existe una enorme deuda externa e interna que se puede reducir a un análisis de balance económico hogareño: se debe gastar menos o generar más ingresos para que los números cierren. Como premisas a futuro, hay que quitarles impuestos a los ricos empresarios, ya que ellos son los que podrán crear más empleos. Y si los trabajadores hacen un esfuerzo e incrementan su productividad, el país va a generar mayores riquezas. Solo se debe cumplir con las obligaciones económicas que tiene cada uno como ciudadano.
Paso el temblor, por lo menos momentáneamente. Ahora si nos podemos preguntar: ¿Quien o quienes son los responsables de lo que está ocurriendo? ¿Cuál es la parte culpabilidad que el cabe a cada uno? ¿Todos somos perjudicados, o algunos se benefician? Seguramente hay beneficiados. Por lo menos es una sensación. Igual, ya poco importa. Lo importante es salir como sea. ¿Saldremos?
Comprender la realidad lleva tiempo, educación y formación objetiva y racional, bien alejada de la post-verdad; ese tiempo del que no se dispone bajo la lógica de la acumulación. Y a los que tienen tiempo para pensar, realmente poco les interesa cambiar las cosas. Entonces la intuición gana terreno y, siendo realistas, a veces las propuestas enamoran. Igualmente suele ser un sentimiento frugal, ya que se genera un enorme sentimiento de decepción cuando no se cumple nada de lo prometido.
Las mayorías no tienen poder alguno para cambiar las cosas; las decisiones pasan por el famoso ‘círculo rojo’. La calidad de vida empeora, pero ya se ha generado un efecto ‘normalizador’. La situación es lo que es. La poca racionalidad que queda demuestra taxativamente que no se puede cambiar el statu-quo. Entonces simplemente se espera bajando los brazos o creyendo en los milagros. La fe mueve montañas; porqué no entonces pensar en la ayuda divina. Lo único que da temor es que, cuando se mire hacia arriba pidiendo clemencia, solo aparezca el FMI desde Washington erigiéndose nuevamente como el salvador.

El libro “La Sociedad Anestesiada” en el diario Página 12

Difusión del libro “La sociedad anestesiada. El sistema económico global bajo la óptica ciudadana” en el diario Página 12.

https://www.pagina12.com.ar/115879-el-libro

LA SOCIEDAD ANESTESIADA

Pablo Kornblun

Editorial Almaluz

La tendencia del capital a subordinar cada aspecto de la vida con creciente intensidad es la esencia del sistema actual. Cuando existe una gran crisis política, económica o social, la misma se maneja a través de la acentuación y el reordenamiento de la insubordinación. Ello se realiza primariamente a través de la separación del sujeto y el objeto (o sea, generando la deshumanización del individuo), lo que no solo permite el crecimiento permanente de la extensión del mercado a todas las áreas, instituciones o actividades de la vida cotidiana, sino que además crea seres humanos que responden al dominio directo del capital. Por ende, según destaca y analiza el autor, la mercantilización de la tierra, la salud o la educación, no solo conllevan una reducción en la provisión de asistencia social, el incremento del estrés y otras variables que se potencian en detrimento de la calidad de vida; sino que en realidad forma parte de una nueva cosmovisión desde donde se estructura la sociedad actual.

El sistema económico global y la justificación del (casi) todo

Pablo Kornlum en Infobae, Mundo Plural y el Congreso Judio Latinoamericano – Abril de 2018

https://www.infobae.com/opinion/2018/04/26/el-sistema-economico-global-y-la-justificacion-del-casi-todo/

http://congresojudio.org/coloquio_nota.php?id=309

El reciente informe de la Organización Global Oxfam y los acontecimientos acaecidos en los últimos meses han demostrado una vez más la facilidad con la cual las veleidades políticas nos permiten justificar racionalmente cada hecho bajo la actual dinámica sistémica global.
Conmociona enterarse que el 82% de la riqueza generada durante el último año fue a parar a manos del 1% más rico de la población global, mientras que la riqueza del 50% más pobre no aumentó en lo más mínimo. Más aún si a ello le adicionamos que las 61 personas más adineradas del planeta poseen tanta riqueza como la mitad más pobre.
Esta desigualdad, de tendencia creciente a nivel global, se suele justificar con un probabilístico e inestable efecto derrame que, junto con las ‘necesarias’ elevadas propensiones marginales al consumo de los más humildes, permitirían dinamizar a las pauperizadas economías con escaso ahorro e inversión.
Por otro lado, el 1% más rico del mundo evade o elude impuestos por valor de 200.000 millones de dólares. Ello se condice con la capacidad de contar con las herramientas para desarrollar diversos mecanismos que les permiten evadir entre el 25% y 30% de sus responsabilidades impositivas (contra el 3% de quienes poseen un ingreso promedio). La mayoría de este dinero se destina a los denominados ‘paraísos fiscales’.
La inseguridad jurídica/financiera en sus propios países es el justificativo para con el remitir de utilidades; aunque ello no conlleve algún tipo de contraparte que los posicione dentro de la legalidad, ni tampoco tengan reparo en la consecuente licuación de las crecientemente demandadas arcas estatales. Por supuesto, cuentan con la complicidad de estos pequeños Estados que, con hermosos paisajes y una lógica todavía pseudo-colonial, se defienden bajo el lema de la autosustentabilidad.
Por su parte, ya no asombran las tradicionales matanzas en las escuelas de los Estados Unidos. Hay que defenderse de los ‘malos’ – diría el presidente Trump – en todas sus acepciones: desde aquellos que siembran el terror en nombre de la religión, pasando por los líderes caratulados como inescrupulosos por los demócratas occidentales, hasta los desesperanzados que encuentran en el delito un medio de vida.
Sin embargo, detrás de esta discursiva se esconde sigilosamente la rentablemente fructífera industria armamentística global, generadora de una ingente cantidad de empleos tan necesarios en un mundo donde el modelo productivo global se ha tornado estructuralmente expulsivo de mano de obra. En este sentido, solo para el aparato militar global se han destinado 1,67 billones de dólares durante el año 2017, el monto más elevado desde el fin de la Guerra Fría.
Finalmente, vivimos en un mundo donde 250 millones de personas han buscado un futuro más próspero fuera de su país de origen. Es por ello que las elites sostienen, como indica la teoría macroeconómica del statu-quo, que la libre circulación de los factores productivos es principalmente beneficiosa en términos de eficiencia y productividad. Pero además su trabajo es fundamental para dinamizar el consumo interno, contribuir al pago de las cargas sociales para sostener a los adultos mayores y, por sobre todo, realizar los empleos desechados que los nativos.
Poco se menciona cuando las recurrentes crisis económicas ponen sobre el tapete un escenario de competencia y nacionalismo que, con una inusitada virulencia mediática, busca imponer restricciones a los ‘inmigrantes indeseados’. Un claro ejemplo es la gratuidad para con la utilización de los sistemas de salud provistos por Estados desguazados; en donde los inmigrantes, quienes poseen vasta experiencia en términos de corrupción, ineficiencia y desidia gubernamental en sus países de origen, tienen una responsabilidad marginal.
Evidentemente, nos encontramos con una enorme capacidad de los grupos concentrados para justificar todo. O casi todo. Porque difícilmente puedan explicarle a esas miles de millones de personas en el mundo que sobreviven con menos de cinco dólares diarios el porqué de su cruda realidad. O peor aún, porque las elites políticas y económicas globales, quienes si cuentan con las herramientas de formación y capacidad de acción para encontrar siempre la respuesta adecuada, nada hacen por ellos.
En definitiva, los valores y la ética deberían estar por encima de cualquier justificación. La pregunta es cuándo llegará la hora en la cual los responsables de los gobiernos, elegidos para mejorar la calidad de vida de sus representados, lo reflejen en políticas asertivas en pos de las mayorías. Las cuales no tienen por qué ser ni menos razonables, ni por supuesto menos efectivas. Solo deberían tener la fuerza suficiente para invertir las asimetrías crecientes y hacer honor a la tan necesaria justicia distributiva.

Relación Económica de Argentina e Israel

Pablo Kornblum para el sitio digital de Radio Jai Argentina

http://www.radiojai.com/rj/noticom.php?cod=MTQ2OTM3OA==

Cómo se encuentra hoy el vínculo económico entre Argentina e Israel?

El intercambio comercial se ubicó en torno a los 300 millones de dólares en los últimos años (superavitario para la Argentina en algo menos de 100 millones de dólares), un número poco significativo – 0,3% del total de nuestro país – y que no resulta diferenciador, mismo con otros países de la región de Medio Oriente.

Este contexto no ha podido ser revertido en la corriente década, a pesar del tratado de libre comercio firmado entre Israel y el Mercosur en el año 2010. En este sentido, la lógica progresista con tintes proteccionistas (con disputas y en oposición a los Estados Unidos, principal aliado de Israel), sumado a una serie de rispideces intra-Mercour, conllevaron a un escepticismo por parte de los inversionistas Israelíes; estos últimos continúan teniendo como prioridad los mercados maduros (Estados Unidos, Europa) y lo de alto potencial de desarrollo de corto plazo (Asia).

Por otro lado, para el Mercosur y Argentina en particular, los principales socios comerciales continúan siendo los regionales, Estados Unidos y la Unión Europea (economías ya conocidas), y China, con su demanda incesante de materias primas. En este aspecto, la falta de avidez (con un alto componente de riesgo) del empresariado nacional para adentrarse en otros nichos de mercado, sumado a la falta de apoyo gubernamental, han sido los principales escollos de Argentina durante las últimas décadas.

Entonces cómo se pueden profundizar las relaciones económicas entre ambos Estados?

Por un lado, Argentina continuará con una política económica exterior con ancla en el agro (dos tercios de la canasta exportadora de la Argentina son alimentos). Si entendemos además que Israel es un importador neto de estos bienes primarios, la Argentina podría incrementar la exportación a Israel de cereales, pescados, aceites y carnes (la cortes argentinos explican el 21,7% de las importaciones totales de carne de Israel) con políticas de Estado que ayuden a fortalecer la vinculación política – con lo que ello implica en términos de alianzas internacionales – y el entramado logístico/burocrático.

Como contraparte, Israel es un país con una impronta aperturista en torno de políticas de largo plazo. En este sentido, el complemento argentino para estas inversiones dependerá, por un lado, de la estabilidad institucional que pueda demostrar nuestro país en el mediano/largo plazo; mientras que por el otro, serán fundamentales los beneficios que puedan conllevar las ventas de tecnología en temáticas de interés para Argentina, ya sea en términos de seguridad para con la lucha contra el delito y el narcotráfico (ciberseguridad, protección de activos), como en relación a mejoras en la productividad agrícola (irrigación, bienes de capital), que, como se mencionó previamente, continuará siendo el principal bastión de la economía argentina.

Más aún, Israel está incrementando nuevamente sus inversiones en el exterior – en el año 2016 estuvo entre los 25 países con mayores montos emitidos, con un total de 12.500 millones de dólares -, por lo que la Argentina tendría la oportunidad de recibir más que los 100 millones de dólares promedio del último quinquenio (más del 80% en el sector agrícola). Si a ello le adicionamos el cambio de paradigma ideológico de nuestro país bajo la actual gestión, sumado al pragmatismo reinante en la arena internacional, podemos pensar en una mejora en los intercambios económicos en el corto plazo entre ambos Estados.

De qué trata su último libro, “La Sociedad Anestesiada. El Sistema económico global bajo la óptica ciudadana”? Como se podría relacionar el mismo con la relación bilateral entre Argentina e Israel?

Por un lado, el libro comienza describiendo el desarrollo del sistema económico global desde el nacimiento de la lógica mercantil. Se explicitan los diferentes actores (estatales y no estatales), los sectores económicos, las diferentes clases sociales, el rol del sistema financiero, la afectación del medio ambiente y la automatización de los procesos productivos. En el mismo además se muestran las pujas de intereses, el rol de los medios de comunicación y la forma de ejercitar el poder; ello permite dilucidar como el ciudadano, ya sea tanto a nivel individual como en términos colectivos, comprende los procesos que acontecen tanto a nivel macro como micro, que impacto tienen en su cotidianeidad y como pueden hacer para mejorar su calidad de vida.

En el caso de la relación entre Argentina e Israel, podemos observar que los sectores triunfadores, tanto el agro como los servicios, utilizan cada vez más tecnología y menos mano de obra. También se observa un mundo de demografía creciente, por lo que el incremento en la demanda de alimentos posee una tendencia irreversible en el corto y mediano plazo. Por supuesto se observa el rol de los Estados en términos de alianzas políticas, con los matices ideológicos como parte importante a la hora de vincularse económicamente. En definitiva, la idea del libro es proponer para el lector un marco conceptual de comprensión macro y microeconómica que se replica en todas las latitudes del planeta.

Las relaciones económicas entre Argentina y Rusia

De Pablo Kornblum para el portal de noticias “Russia Beyond the headlines”

https://es.rbth.com/internacional/america_latina/2017/05/03/rusia-y-argentina-una-relacion-pragmatica-sin-preferencias-ni-privilegios_755524

https://www.yumpu.com/es/document/view/58967542/revista-mundo-plural-n10

El cambio de gobierno en Argentina en Diciembre de 2015, generaron un cambio en la política exterior del país. Durante el mandato de Cristina Fernández se había generado una relación bilateral que tenía en cuenta elementos de tinte más estratégico (acuerdos de cooperación científica, tecnológica, capacitación de personal, etc.) que económico-comerciales, mientras que el actual gobierno argentino busca negociar principalmente un mayor acceso a mercados en Rusia para productos argentinos (carnes procesadas, vinos y derivados de fruta) e importar tecnología de Rusia en actividades como los hidrocarburos, la minería o la defensa, en conjunto con un incremento de las inversiones rusas en Argentina (por ejemplo la gigante estatal Rosatom invirtiendo en el desarrollo nuclear de la planta Atucha III).

Este contexto es una profundización de la histórica lógica de la Argentina como ‘granero del mundo’ (que genera las divisas tan preciadas para el país), donde Rusia cumpliría el rol de un ‘Centro’ (en un escenario de potencias multipolares buscando alta rentabilidad y recursos estratégicos), a pesar de que es un exportador neto de commodities. La realidad es que en términos relativos, la industria tecnológica rusa, aunque no sea de primer nivel en todas las ramas, supera ampliamente las capacidades argentinas. Para citar un ejemplo, Argentina se ha encontrado interesada en la adquisición de algunos equipos militares (aunque el análisis de mercado y el ajuste en la cartera estarían, al menos, dilatando las adquisiciones), especialmente embarcaciones de clase polar, barcos multipropósito, aviones de combate, y cazas de entrenamiento -todos ellos con la transferencia tecnológica y el know how correspondiente -.

Desde la posición de Rusia, una asociación estratégica duradera con la Argentina como proveedor confiable de alimentos, se torna más necesaria luego de las sanciones Occidentales post-Crimea. Por otro lado, el modelo de provisión ‘all inclusive’ de capital financiero, físico (equipamiento) y humano (también muy utilizado por China, competidor de Rusia para con el aprovisionamiento de los mercados mundiales), permite eliminar competidores y generar compartimentos estancos de poca interrelación inter-estatal ‘winner takes all’. Un caso donde este sistema se ve claramente reflejado es en la represa hidroeléctrica Chihuido I en la provincia de Neuquén, en el cual iban a participar las compañías rusas Inter Rao y Power Machines – contratistas proveedoras de equipamiento -, e iba a ser financiada mayoritariamente por el Banco de Desarrollo y Comercio Exterior de Rusia (Vnesheconombank).

Sin embargo, el proyecto se encuentra en stand-by dado el pedido del Gobierno Argentino para bajar la tasa de interés (se aceptó una disminución del 6,5% al 5,5%, pero Argentina luego continuó insistiendo con una rebaja al 4,5%, hecho que fue negado rotundamente por el Gobierno Ruso). Cabe destacar que el gobierno ruso valora la precisión en cuanto a la propuesta de negocios que se brinde, buscando datos y hechos fácticos que muestren con claridad los beneficios de un acuerdo, y donde la forma de pago siempre es un punto destacado del mismo.

Más allá de las formas, Argentina encuentra la posibilidad (dada su política aperturista y de endeudamiento global) de jugar con la Oferta y la Demanda, por ejemplo reemplazando los capitales rusos por chinos, con los cuales cual se va a intentar negociar un “préstamo preferencial de Estado a Estado”. El problema es que estos roces en la negociación generan ruidos en un gobierno ruso que, aunque flexible y pragmático, es firme en sus análisis y objetivos de mediano y largo plazo.

Cabe además destacar que, a pesar de que Argentina es un gran proveedor de materias primas a nivel global, también tiene una gran competencia en la zona: Brasil (actualmente representa el 50% de las importaciones rusas de carne), Uruguay y Paraguay son países donde también Rusia también ha puesto los ojos y ya ha comenzado a negociar condiciones para la adquisición de diversos productos primarios. Es la nueva versión del mundo globalizado: sin enemigos ideológicos irreconciliables, pero sí con fuertes competidores políticos y económicos; evitando hasta donde sea posible los conflictos con los Organismos Económicos Internacionales, pero generando iniciativas propias en los diversos estamentos institucionales globales y buscando relaciones exteriores diversificadas (regresando especialmente al “realismo periférico”).

En términos comerciales, en el Siglo XXI el intercambio siempre ha ido in-crescendo año a año (desde 150 millones de dólares en el 2000 hasta los 2.300 millones de dólares en el 2013), con una consecuente disminución luego del escenario económico adverso de Rusia y las políticas proteccionistas argentinas. Por otro lado, la mayor demanda de bienes tecnológicos rusos por parte de Argentina y la caída en los precios de las materias primas en la presente década, han derivado en el cambio de signo en la balanza comercial (superávit Argentino hasta 2010 y luego deficitario para el país sudamericano).

En este sentido, el crónico déficit comercial argentino desde 2011 se explica por la magnitud de las exportaciones rusas – 70% de la balanza comercial -, constituidas en su gran mayoría por fertilizantes minerales y combustible diesel (en menor medida materias primas para la industria pesada, como el acero de aleación, hierro y aluminio), y por las pocas y concentradas ventas argentinas – frutas, carnes, lácteos, legumbres y bebidas – (cabe destacar que las normas fitosanitarias rusas son exigentes).

En el año 2015 el intercambio bilateral se redujo en un poco menos u$s 1.000 millones con respecto a 2014, al pasar de u$s 2.066 millones a u$s 1.150 millones, lo que ha generado una alarma por el peor retroceso de la relación económica bilateral del Siglo XXI. En el año 2016, el déficit comercial de la Argentina con Rusia fue mínimo, pero los intercambios comerciales no repuntan y se mantuvieron prácticamente en los mismos niveles que en el 2015. Solo para citar un ejemplo, la pérdida de poder adquisitivo de Rusia por la caída del precio internacional del petróleo y la devaluación del rublo, generaron serios inconvenientes a los productores de frutas, como peras y manzanas, del Alto Valle del Río Negro y Neuquén que perdieron un mercado para exportar.

Para concluir con este punto, cabe destacar que la Argentina no es para Rusia un socio comercial de envergadura. Por otro lado, el modelo ‘neoliberal’ del actual Gobierno Argentina – a diferencia del anterior -, se podría encontrar más cómodo ideológicamente con Europa Occidental y los EE.UU. Por el lado Ruso, el Gobierno de Putin – con un mayor margen de maniobra por su posición como potencia global – mantiene vínculos comerciales tanto con gobiernos más bien pro-estadounidenses (como México y Perú), como también con los adversarios de Washington en la región, como lo son Venezuela y Bolivia.

En tanto a las inversiones, aunque las promesas diplomáticas han mencionado montos cuantiosos (por 100 mil millones de dólares en infraestructura y recursos estratégicos), la realidad menciona que todavía no han sido significativos, sobre todo dada la falta de firmeza en el cumplimiento de los acuerdos.

Uno de los pocos avances son los 180 millones de dólares que el banco ruso mayoritariamente estatal Gazprombank aportará (se quedará con el 51% de la participación accionaria), para la construcción de un puerto multipropósito que permita disminuir los costos logísticos del comercio entre Argentina y Rusia, en la localidad bonaerense de Ramallo. Cabe destacar que la construcción se llevará a cabo con el grupo argentino PTP y la compañía binacional Zaraimpex, donde se espera un movimiento económico anual de hasta u$s 40 millones y 500 nuevos puestos de trabajo.

En este proyecto también se incluye el pedido de una baja de los aranceles para con la importación de fertilizantes fosforados (hoy con un arancel del 6% que el resto de los países limítrofes no cobra), que es un punto clave para la mejora de las relaciones bilaterales y no debería ser un inconveniente dada la lógica aperturista. Sin embargo, cabe destacar que la relación estratégica del gobierno con el campo argentino y alguno de sus actores más importantes, podría generar ciertos obstáculos.

Dentro de la misma racionalidad para con el aprovechamiento del recurso natural argentino, el Hesc Group busca llegar a un acuerdo con la provincia de Santa Cruz, la cual posee un enorme potencial mareomotriz para la generación de energía eléctrica de origen renovable a escala comercial. La idea inicial del grupo inversor ruso, especializado en el diseño de tecnología para usufructuar el poder de las olas y garantizar la protección de las líneas de costas, es instalar un prototipo con el objetivo de cuantificar la viabilidad del proyecto.

Finalmente, Gazprom (38% estatal rusa) tiene interés en el gas convencional argentino. Junto a su par argentino, YPF, acordaron iniciar la extracción conjunta de gas en la Patagonia. Con una inversión de 500 millones de dólares, se trata de la explotación de ‘tight gas’ en el área Estación Fernández Oro (EFO) de la localidad de Allen, en la provincia de Río Negro. La concreción de esta inversión de Gazprom en Argentina es el resultado de una Política de Estado iniciada en Septiembre de 2015, cuando ambas empresas petroleras firmaron un acuerdo para desarrollar proyectos de exploración, producción y transporte de hidrocarburos en el país sudamericano. Esto es, proyectos de largo plazo que requieren alianzas (o por lo menos buenas relaciones) duraderas.

En este aspecto, la gran preeminencia del Estado Ruso en las Inversiones Extranjeras Directas en Argentina, conlleva a que las decisiones tengan un tinte estratégico y un cuidado que va más allá de la lógica economicista. Por ello y para generar un escenario técnico acorde y sin fisuras a la hora de la implementación de los proyectos, los inversores rusos se encuentran interesados en trabajar de manera conjunta con organismos del Estado Argentino dedicados a la Investigación y Desarrollo. Un ejemplo es el acuerdo con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), donde se va a cooperar en desarrollos agroindustriales con alta tecnología, como ser en los sectores de veterinaria, farmacología y biotecnología.

Para concluir, la pragmática internacionalización de Rusia (por necesidad o deseo) de relacionarse económicamente con países fuera de su ámbito geográfico euroasiático inmediato, encuentra en Argentina un histórico proveedor de necesarias materias primas en el corto plazo, sobre todo en el rubro de agro-alimentos. Este escenario probablemente continúe reproduciéndose en los próximos años, dada la posición argentina de acentuar el modelo agro-exportador. En el mediano y largo plazo, y basado en objetivos superadores, el eje son las inversiones en los recursos estratégicos que posee el país sudamericano; lo que le permitiría a Rusia no solo incrementar sus ambiciones de crecimiento económico endógeno, sino también sus capacidades estratégicas en términos geopolíticos (inclusive y desde un punto de vista geográfico y logístico para con su proyección Antártica).

Como contraparte, el encontrarse en un escalón inferior en las cadenas de valor de capital físico y tecnológico, la Argentina reproduce una lógica de Centro-Periferia absorbiendo bienes y servicios que desnudan la falencia industrializadora del país en las últimas décadas. Esta demanda de importaciones, continuará seguramente en el mediano y largo plazo. Por otro lado, la necesidad de inversiones con diversidad de financiamiento sin discriminación alguna (ya sea a nivel estatal, corporativo, organismos internacionales según convenga en términos de temporalidad y de tasas de interés), encuentra en Rusia un potencial socio. Sin preferencias ni privilegios, solo una opción más. En el futuro próximo, su relevancia estratégica dependerá del acercamiento diplomático que se propongan – a pesar de que no poseen la mayor afinidad en términos de formas e ideología – en un momento geopolítico complejo a nivel global.