Ideas para la política económica exterior Argentina

Pablo Kornblum para la revista Mundo Plural, Octubre de 2018

https://www.yumpu.com/es/document/view/62233148/revista-octubre-2018

A continuación, desarrollaré algunas ideas para con el mejoramiento de la política económica exterior de la Argentina:
• Incrementar los vínculos cuyos Estados tienen importantes Fondos Soberanos de Inversión (Noruega, Emiratos Árabes Unidos, China, Qatar). Estos Estados tienen abundante liquidez y se encuentran dispuestos a invertir en activos estratégicos que les brinden sustentabilidad en el largo plazo. Las industrias son variadas: Infraestructura, recursos naturales, hoteles, equipos deportivos, etc. En este sentido, es importante generar proyectos que permitan una negociación ‘ganar – ganar’ y solidifiquen estos vínculos con los pocos Estados superavitarios del planeta.
• Se deben analizar en profundidad las condiciones de endeudamiento en los diferentes mercados. Para citar un ejemplo, no es lo mismo tomar deuda con China que con el FMI/Estados Unidos. Más allá de la tasa, se encuentran los condicionamientos políticos, las condiciones de repago (puede ser en bienes tangibles en el caso de China), etc. Lo más importante es darle sustentabilidad en el largo plazo; esto es, los proyectos deben ser productivos en torno al crecimiento de la economía real y potenciales proveedores de divisas en un periodo lógico.
• Todos los Estados utilizan sus embajadas para realizar lobby de sus productos, acuerdos de cooperación e inversiones (como es el caso de Brasil). El marketing se torna un factor importante para mostrar las capacidades (mismo hasta potenciales), que tiene el país. Para empezar se debería tomar a las 5 empresas más importantes argentina (con o sin participación estatal, como Techint, Arcor, etc.), generar acuerdos desde el Estado con ellas (términos en las erogaciones y beneficios a compartir) y posicionarlas en los principales mercados emergentes.
• Generar escenarios para el desarrollo de la para-diplomacia (por ejemplo en las provincias de Misiones o en Jujuy), sobre todo en términos de concatenamientos productivos con los países limítrofes. Este concepto se encuentra muy extendidos en el Sudeste Asiático, donde varias empresas de diversos países colaboran con alguna parte del proceso productivo. También en términos de infraestructura, como podría ser la negociación de corredores bioceánicos (Uruguay hacia Chile pasando por Argentina) o la construcción de ductos que nos unan (Argentina hacia Perú a través de Bolivia).
• Siendo el principal eje de crecimiento global en las primeras décadas del siglo XXI, Asia (y sobre todo el sudeste asiático – Indonesia, Vietnam, Corea del Sur – han crecido a tasas superiores al 5% en la última década) son mercados emergentes con los que puede haber complementariedades económicas: se han focalizado en industrias de variada complejidad en términos de valor agregado y se encuentran ávidos de las materias primas de nuestro país para sus mercados internos crecientes (como ha sido el caso de China en las últimas dos décadas).
• Se podrían generar acuerdos bilaterales que avancen y no se estanquen en la arena de los encuentros multilaterales (como es el caso de las infinitas negociaciones colectivas infructuosas de la OMC). Más aún en un contexto prospectivo de economías que se cierran en un mundo donde existe una necesidad socio-económica y productiva de reactivar mercados internos que eviten profundizar las existentes tensiones sociales. Los mercados emergentes, sobre todo los países asiáticos y africanos, son aquellos con los que se puede llegar a acuerdos más justos y a quienes les podríamos vender una mayor diversidad de productos.
• Generar un análisis de inteligencia económica prospectiva, sobre todo en términos de anticiparse a las turbulencias financieras globales (potenciales devaluaciones competitivas, alta volatilidad en las tasas de interés, apuestas sobre determinadas materias primas de intercambio global, etc.), que pueden afectar fuertemente a la economía doméstica (inflación, deuda externa, etc.).
• Desarrollo y apropiación de recursos estratégicos. Posicionamiento de Vaca Muerta a los ojos de la demanda internacional (lo que además permitiría sustituir importaciones en algunas industrias y generar divisas). Prospectiva y proyección económica hacia el Atlántico Sur, Malvinas y la Antártida. Para este último Se debe trabajar en conjunto con los Organismos estatales y privados que se dediquen a la Ciencia y Tecnología – especialmente a través del Programa Pampa Azul – para avanzar sobre el análisis marino y geológico que pueda generar beneficios económicos a futuro (por ejemplo minerales).
• Profundizar las relaciones geoeconómicas con derivaciones geopolíticas. Por ejemplo, las inversiones chinas en Neuquén con el proyecto satelital (u otros proyectos sobre recursos estratégicos), pueden despertar el interés de otros Estados. Para ello, se necesita generar un ambiente diplomático que incentive la competencia; mostrándose abiertos, pragmáticos, y con amplio potencial de crecimiento económico.
• Análisis para el reposicionamiento del país ante el Mercosur, y desde el Mercosur mirando hacia la Alianza del Pacífico. Mejorar la coordinación técnica y de políticas macroeconómicas intra-Mercosur; potenciando las ventajas geográficas para realizar acuerdos económicos con la Alianza del Pacífico (especialmente Perú y Colombia, donde los intercambios económicos no son importantes). En este sentido, se debe evaluar los escenarios económicos domésticos para analizar qué tipo de productos se pueden exportar bajo una lógica de Unasur (sobre todo aprovechando todavía las escasas ventajas tecnológicas endógenas de la mayoría de los países de Sudamérica).
Lamentablemente, los constantes ciclos económicos negativos de la historia Argentina, nos han obligado a dirigir la mirada casi exclusivamente al interior de nuestro país (salvo para exportar algunas materias primas de las cuales hemos sido bendecidos; o mismo para requerir financiamiento que pueda estabilizar nuestra macroeconomía y honrar nuestros compromisos).
Si no comprendemos que un complemento balanceado entre una solida política económica doméstica requiere de una inteligente y eficaz política económica exterior, siempre nos quedaremos a mitad de camino de nuestro objetivo: lograr una Argentina creíble, justa y sustentable.

Elecciones en Brasil: cuando la estrella es la antipolítica

Revista Perfil, Domingo 7 de Octubre de 2018

https://noticias.perfil.com/2018/10/07/elecciones-en-brasil-cuando-la-estrella-es-la-antipolitica/

En las elecciones presidenciales de hoy en Brasil el panorama es poco más que incierto. Pese a su estilo confrontativo y polémico, el candidato conservador Jair Bolsonaro lidera las encuestas de cara a la primera vuelta. El descreimiento de los políticos convencionales y un sistema gubernamental socavado por la corrupción fomentan el crecimiento de figuras radicalizadas.

Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales, desarrolla la teoría en su libro “La sociedad anestesiada”. “El fracaso de los partidos de centro se debe al abuso de la mentira y a un sistema político que no genera respuestas en un mundo cada vez más desigual”, asegura el economista. “En Brasil se puede ver una clara tendencia a votar lo que no está manchado de corrupción, y ese es un punto a favor de Bolsonaro”, afirma Gustavo Segré, socio director de CenterGroup y profesor de la Universidad Paulista.

En medio de la campaña presidencial, Jair Bolsonaro sufrió un atentado que puso en riesgo su vida y exacerbó una contienda cada vez más radicalizada. “El episodio de la puñalada generó cierto misticismo en torno a la figura de Bolsonaro, sobre todo en los sectores evangélicos”, afirma Kornblum. “El reponerse al atentado puede llegar a mostrarlo como una persona fuerte, pero dudo que le sume dos o tres puntos en el electorado”, sentenció el analista.

El caso de Bolsonaro no es una excepción a la regla. En todo el mundo, desde Trump a Marine Le Pen, los movimientos de extrema derecha e izquierda cada vez adquieren más relevancia. “Cuando la gente no encuentra solución a sus problemas socioeconómicos, se genera un descreimiento de las instituciones convencionales y se recurre a los extremos”, asegura Kornblum. “En el mundo se está generando un movimiento que busca restituir los valores nacionalistas, muchas veces enraizando la xenofobia y la homofobia”, añade Segré.

Sin embargo, tanto Segré como Kornblum creen que es muy difícil que las elecciones en Brasil se resuelvan en primera vuelta, sobre todo a favor de Bolsonaro. “Es posible que Bolsonaro no solamente no lidere la primera vuelta, sino que pueda llegar a salir tercero por el voto útil a Alckmin en caso de un ballottage”, afirma Segré. “Lo más probable es que haya una segunda vuelta entre Haddad y Bolsonaro”, sentencia Kornblum.

En un hipotético caso de ballottage, Segré asegura que es un barajar y dar de nuevo en el cual el resultado es incierto. “Se va a terminar votando entre lulismo y anti-lulismo”, asegura el profesor paulista. “Haddad no solamente va a traccionar los votos del PT, sino también los del establishment, que buscara una alternativa más predecible a la hora de gobernar”, completa Kornblum.

Devaluación del peso argentino ¿error de estrategia o crisis profunda?

Por Pablo Kornblum para agencia Turca ANADOLU:

https://www.aa.com.tr/es/an%C3%A1lisis/devaluaci%C3%B3n-del-peso-argentino-error-de-estrategia-o-crisis-profunda/1245589

La actual situación económica es multicausal, con conjugaciones propias de un escenario de alta interdependencia de las variables. Por un lado, nos encontramos con el incremento de un ya enorme déficit fiscal, heredado en parte del anterior gobierno que necesitó dinamizar el consumo a partir de un gasto público creciente, en pos de compensar el estancamiento del sector privado en los últimos años de su gestión.
Por otro lado, en lugar de incentivar la recaudación de través de la imposición sobre los grupos económicos concentrados (por el contrario, se eliminaron retenciones al agro, se le quitaron impuestos a las empresas multinacionales mineras, y se incrementó el tope del pago de bienes personales, entre otros), se realizaron ajustes en las tarifas de servicios públicos vía quita de subsidios. Esta manera de para las erogaciones públicas derivó en un efecto negativo tanto para con el corazón del aparato productivo de las PYMES, como en el consumo de las clases medias y populares.
Finalmente, la potenciación del endeudamiento externo, principalmente para generar las inversiones necesarias y contener un tipo de cambio que no desate presiones inflacionarias, sumado a la creación de un instrumento financiero como las LEBACS para monetizar la economía pero que exacerbó las ya altas tasas de interés (otra vez con el objeto primario neoliberal de contener la inflación), generaron un mayor estancamiento de la economía real en pos de la lógica financiera.
Este escenario de endeudamiento externo, altas tasas de interés, dólar atrasado, recesión y financierización de la economía, ha generado una falta de sustentabilidad que visualizada por los mercados internacionales, más atentos ante el cambio de ciclo del escenario internacional. Cabe destacar que la primera devaluación fuerte de la Argentina ha sido en el mes de Mayo de 2018, luego de una suba de la tasa de interés en los Estados Unidos, y un incremento de las tensiones de la ‘guerra comercial global’.
En aquel momento la Argentina decidió pedir ayuda al FMI, que puso el ojo en el país luego de aprobar un blindaje que apoya un proyecto de ‘sinceramiento de la economía’. Meses después y ante una nueva devaluación de la de las economías emergentes – aunque en la mayoría de los países los efectos puedan ser marginales -, se produjeron fuertes impactos negativos y una nueva corrida cambiaria, como la que se observó en estos últimos días, en una economía vulnerable como la Argentina.
El gobierno Argentino se encuentra en una encrucijada, o como se diría vulgarmente, se encuentra entre la espada y la pared: condicionado por el ajuste para equilibrar las cuentas públicas que pide el FMI, pero a su vez debe lidiar con un escenario de estanflación y crecientes tensiones sociales. Un contexto donde reina la incertidumbre y, por el contrario, se necesita previsibilidad para estabilizar la macroeconomía.
En el mientras tanto, la falta de crédito interno e internacional, tasas de interés inviables para el renacer del aparato productivo, incesantes corridas hacia el dólar (en muchos casos con posterior fuga de divisas), y una economía paralizada, probablemente profundizarán la ya grave situación socio-económica en el corto y mediano plazo, con crecientes niveles de desempleo y pobreza. Por lo menos hasta las próximas elecciones, salvó que el gobierno tome rápidamente ‘el toro por las astas’ y genere un cambio estructural y rotundo en las políticas públicas en las próximas semanas.

¿Por qué el desplome de la lira en Turquía afecta a Argentina?

Comentarios de Pablo Kornblum para la Agencia Turca Anadolu Ajansi

https://www.aa.com.tr/es/mundo/-por-qu%C3%A9-el-desplome-de-la-lira-en-turqu%C3%ADa-afecta-a-argentina/1232110

La reciente devaluación de la lira turca parece haber repercutido en la economía de Argentina, país que transita una larga crisis y que hizo un reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50 mil millones de dólares.

Particularmente, la economía de Argentina se vio resentida este lunes, cuando el dólar tuvo un alza del 3% en relación con el viernes, lo que al parecer tiene una conexión con lo sucedido del otro lado del océano Atlántico, en Turquía.

De acuerdo con Pablo Kornblum, profesor de economía internacional de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y autor del libro ‘La Sociedad Anestesiada: el sistema económico global bajo la óptica ciudadana’, la situación en Turquía “no repercute en Argentina por el vínculo entre ambos Estados” sino que la relación tiene que ver con “la apreciación de la moneda norteamericana y la toma de medidas como la subida de aranceles al acero y al aluminio. Esto ha generado un fuerte impacto sobre la economía turca y ha provocado la depreciación de la mayoría de las monedas del mundo con respecto al dólar”.

El economista advirtió, en entrevista con la Agencia Anadolu, que el análisis debe hacerse a nivel internacional, “dada la relevancia global de la moneda y la economía estadounidense en general. Un mercado como la Argentina, que arrastra un proceso de debilidad y volatilidad hace meses, se ha visto doblemente afectado de manera negativa”.

Argentina atraviesa una crisis que incluye déficit fiscal y de cuenta corriente (falta de dólares, por ser las importaciones mayores a las exportaciones), alta inflación, compromisos afrontados por el paquete financiero de rescate otorgado por el FMI y una inexorable caída de la actividad económica por delante, lo que hace que la economía sea permeable a las coyunturas adversas del escenario global.

Al ser consultado sobre el papel que juega el aumento de la tasa de interés de Estados Unidos, Kornblum asegura que su relevancia no tiene relación con la variable en sí sino con el país que produce el movimiento, en este caso Estados Unidos.

“Como principal potencia económica global, un aumento en la tasa de interés estadounidense implica que enormes flujos financieros se redirijan a la estabilidad y al desarrollo del mercado estadounidense”, explica el economista.

Es decir, cuando la tasa de interés en ese país es baja, la rentabilidad se encuentra en otros mercados. Entre ellos, los denominados mercados emergentes, como Argentina y Turquía, dado que pagan tasas de interés más altas “por el agregado de la ‘prima de riesgo’; más aún en un momento de turbulencia económica internacional derivado de un proteccionismo creciente, también propiciado por el gobierno norteamericano”, afirma Kornblum.

El inconveniente surge si la tasa de interés se eleva, como sucede actualmente, ya que provoca no solo la fuga de capitales de los mercados emergentes sino también la falta de credibilidad para el pago de la deuda externa (en dólares).

“Si a eso le agregamos (en el caso de Turquía) los dilemas políticos y comerciales con la principal potencia del mundo, que es Estados Unidos, esto genera que los inversionistas se alejen y realimenta el círculo vicioso devaluatorio y la incapacidad de repago de deudas”, concluye el académico argentino.

Esto explica el porqué del ‘efecto domino’ entre la crisis en Turquía y la repercusión en Argentina. Ambas economías son consideradas de las más vulnerables del mundo, y es por eso que ante un cambio que genere la depreciación de la lira turca es muy probable que este también se traduzca en un derrumbe del peso argentino. Los dos países enfrentan una situación económica adversa.

Lo que sucede es que “el proceso de liberalización financiera sin control ha generado burbujas de crédito sin una correlación de producción doméstica, sin una política exportadora sólida y sin una racionalización del gasto público que permita alcanzar el superávit, controlar la inflación y mantener una tasa de interés acorde para dinamizar el mercado interno”, explica Kornblum.

Otro de los factores determinantes en el escenario económico global es la guerra comercial entre Estados Unidos y China. En este sentido, el economista prevé que, de potenciarse el proteccionismo de estos países, ello “indefectiblemente repercutirá, en menor o mayor medida, en las balanzas comerciales de la mayoría de los países del mundo”.

Para entender cómo puede manifestarse en países como Argentina o Turquía, Kornblum sugiere prestarle atención a las medidas que tomen sus socios comerciales “en el escenario multilateral o regional. Es decir, pocas veces las medidas son homogéneas en términos interestatales, y en general son específicas de la relación bilateral/regional”.

Finalmente, “dependerá también del nivel de comercio que tengan los Estados implicados, sus relaciones diplomáticas y geopolíticas, y las posibilidades productivas que tiene cada Estado para conquistar otros nichos para la exportación de bienes y servicios en el mercado global”, concluye.

 

La Sociedad Anestesiada

Artículo de opinión de Pablo Kornblum publicado en el diario Página 12

https://www.pagina12.com.ar/116403-la-sociedad-anestesiada

La corrida cambiaria ocurrida en Argentina solo unos pocos días durante el mes de Mayo dejo un saldo de 10.000 millones de dólares menos de reservas en el Banco Central, una devaluación del 20%, tasas de interés por encima del 40%, una inflación creciente, disminución del crecimiento económico proyectado, financiamiento condicionado, y una segura inestabilidad financiera de corto y mediano plazo.
El primer temor que surge se centra en cuáles serán las consecuencias. Lo urgente se transforma en lo prioritario. No hay tiempo para intentar comprender lo que ocurre. Menos para intentar reflexionar sobre el pasado. Lo primordial es salvarse uno mismo. Para las mayorías, no perder sus magros ingresos; para los privilegiados que tienen ahorros, poder resguardarlos. El análisis estructural que afecta al colectivo social queda totalmente de lado.
Los medios de comunicación confunden. Las grietas generan ruidos, las posiciones de los diversos actores que deambulan por los programas complejizan y diluyen aún más los enormes conflictos de intereses. Las temáticas se entremezclan: del derrumbe económico se pasa raudamente al último resultado futbolístico, y de allí a peleas entre vedettes de tapas de revistas del espectáculo. Por lo menos distraen y relajan, aunque sea solo unos instantes.
Además los dilemas no son solo argentinos. Problemas económicos hay en todo el mundo. Mercados en recesión, desigualdad creciente. Inmigrantes que escapan de la miseria y disputan las escasas fuentes laborales con los nativos. Competencia salvaje y explotación del ser humano y el medio ambiente. Pauperización en los niveles de vida que derivan en tensiones sociales, violencia e inseguridad, bajo un sistema económico global inequitativo y no sustentable. Alivia pensar que el problema no es solo de uno.
Lo más interesante es que las principales voces políticas y económicas mediáticas sostienen que lo que se debe hacer para salir de este contexto adverso es sencillo. Existe una enorme deuda externa e interna que se puede reducir a un análisis de balance económico hogareño: se debe gastar menos o generar más ingresos para que los números cierren. Como premisas a futuro, hay que quitarles impuestos a los ricos empresarios, ya que ellos son los que podrán crear más empleos. Y si los trabajadores hacen un esfuerzo e incrementan su productividad, el país va a generar mayores riquezas. Solo se debe cumplir con las obligaciones económicas que tiene cada uno como ciudadano.
Paso el temblor, por lo menos momentáneamente. Ahora si nos podemos preguntar: ¿Quien o quienes son los responsables de lo que está ocurriendo? ¿Cuál es la parte culpabilidad que el cabe a cada uno? ¿Todos somos perjudicados, o algunos se benefician? Seguramente hay beneficiados. Por lo menos es una sensación. Igual, ya poco importa. Lo importante es salir como sea. ¿Saldremos?
Comprender la realidad lleva tiempo, educación y formación objetiva y racional, bien alejada de la post-verdad; ese tiempo del que no se dispone bajo la lógica de la acumulación. Y a los que tienen tiempo para pensar, realmente poco les interesa cambiar las cosas. Entonces la intuición gana terreno y, siendo realistas, a veces las propuestas enamoran. Igualmente suele ser un sentimiento frugal, ya que se genera un enorme sentimiento de decepción cuando no se cumple nada de lo prometido.
Las mayorías no tienen poder alguno para cambiar las cosas; las decisiones pasan por el famoso ‘círculo rojo’. La calidad de vida empeora, pero ya se ha generado un efecto ‘normalizador’. La situación es lo que es. La poca racionalidad que queda demuestra taxativamente que no se puede cambiar el statu-quo. Entonces simplemente se espera bajando los brazos o creyendo en los milagros. La fe mueve montañas; porqué no entonces pensar en la ayuda divina. Lo único que da temor es que, cuando se mire hacia arriba pidiendo clemencia, solo aparezca el FMI desde Washington erigiéndose nuevamente como el salvador.

Brasil y México serían los más afectados de América Latina por aranceles de EEUU – Sputnik Mundo

Pablo Kornblum para Sputnik news – Marzo de 2018

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201803071076846991-acero-comercio-washington-latinoamerica/

Creo que Trump se encuentra intentando, por un lado, colocar a los Estados Unidos otra vez en un rol activo como principal potencia global, aunque ello implique largamente la falta de consensos diplomáticos (como lo indica su propia frase: “Las guerras comerciales son buenas, y fáciles de ganar). En este aspecto, no tiene reparos en entremezclar escenarios, regiones o actores (como sostuvo en estos días que si se llega a un nuevo acuerdo con el TCLAN, podría retrotraer la medida) con tal de globalizar la problemática; ello a pesar de las reprimendas que pudieran sufrir – sobre todo desde Europa y China, donde los vínculos político-económicos y militares bilaterales no son trascendentales (como si podrían ser los casos de Canadá, Corea o Japón) -, por parte de una racionalidad económica global sostenida por la mayoría de las diversas escuelas teóricas, bajo la órbita de la OMC y el aval de los beneficios colectivos en términos de eficiencia/eficacia de un libre comercio justo.

Por otro lado, además de encontrarse con un mundo hostil en términos de los reparos a su permanente falta de dialogo, el frente interno – el partido Demócrata por completo y algunos miembros moderados/racionales del ala republicana-, también le generan a Trump más obstáculos que apoyos. Como consecuencia, cierra filas sobre su electorado más duro, las clases desplazadas por la globalización que añoran un otrora Estado de Bienestar que hoy en día es prácticamente inexistente; no solo en los Estados Unidos, sino a nivel global. Sin embargo, cabe destacar que existen algunos ejes que apoyan su postura: para citar un ejemplo concreto, el acero y el aluminio se enmarcan dentro de las ‘industrias de base claves’ para la provisión de la Defensa nacional; lo que conlleva concatenamientos productivos positivos para toda la dinámica económica, incluida la tan preciada generación de puestos de trabajo (mismo la industria del acero contaba con 135 mil personas en el año 2000, que se redujeron a 83.600 en el año 2016).

En tanto a la región, Brasil y México se encuentran entre los cinco principales exportadores de acero a los Estados Unidos. En cuanto a los primeros y haciendo gala de su eximia diplomacia, trabajan sobre un escenario “lost-lost”, sosteniendo que el nuevo arancel “podría causar una pérdida considerable a los productores y consumidores de ambos países”, trayendo sobre la mesa una proba teoría del beneficio colectivo del comercio internacional cuando este se realiza en términos justos, pero que es ampliamente denostado por el pragmatismo nacionalista intransigente del presidente Trump. Por su parte, México alega que a pesar del perjuicio para esta industria en particular, el nuevo esquema arancelario podría compensarse con una mayor competitividad en otros sectores, como así también se generaría un escenario disruptivo para con el TLCAN que lo terminaría beneficiando bajo ciertas condiciones. Finalmente la Argentina, quien tiene una relación oscilante con los Estados Unidos (apoyo a Clinton, limones, biodiesel, relación con China, etc.), seguramente aguardará la reacción institucional de las principales potencias (a pesar de la importancia industrial que representan Aluar y Siderca para el país), antes de avanzar en una estrategia común con los Estados socios del Mercosur – aunque cabe destacar que siempre mantendrá el foco en mantener el sistema de preferencias de 400 productos de la relación bilateral -.

Para tentar a los rusos, Argentina tiene que ir con propuestas concretas

Entrevista a Pablo Kornblum del portal El Intransigente, el 23 de Enero de 2018

https://www.elintransigente.com/politica/2018/1/22/para-tentar-los-rusos-argentina-tiene-ir-con-propuestas-concretas-476108.html

Según un experto consultado por El Intransigente, los moscovitas necesitan previsibilidad y ciertos privilegios para poner capital en el país

Atraer inversiones y mostrarse ante el mundo. Esa es la consigna que repite una y otra vez el presidente Mauricio Macri y su gabinete cada vez que se presenta la oportunidad de una gira internacional. El desembarco en Rusia no será la excepción pero ¿Puede nuestro país sacar realmente provecho del encuentro o todo se quedará en promesas? Según el doctor en Relaciones Internacionales, Pablo Kornblum, hay posibilidades de inversión y de mercado pero para ello la Argentina debe mostrar seriedad, propuestas concretas e incluso prioridad de estos capitales.

Según Kornblum, Argentina no representa para Rusia un aliado en materia de política exterior, “no le ayuda a jugar políticamente”, sin embargo “el comercio se puede ir incrementando y lo que se buscará es que se invierta en el país. Pero hay que ser serios, los rusos son muy poco vuelteros y hacen lo que dicen“, explicó el experto en diálogo con El Intransigente.

“El cambio de gobierno en Argentina en Diciembre de 2015, generó un cambio en la política exterior del país. Durante el mandato de Cristina Fernández se había generado una relación bilateral que tenía en cuenta elementos de tinte más estratégico (acuerdos de cooperación científica, tecnológica, capacitación de personal, etc.) que económico-comerciales; mientras que el actual gobierno  busca negociar principalmente un mayor acceso a mercados en Rusia para los productos argentinos“, señaló Kornblum. En esa línea, Rusia también apuesta a un proceso de diversificación fuera de sus mercados más cercanos que puede beneficiarnos. Sin embargo, una complicación que puede surgir es la disputa o competencia para tener prioridad o privilegios sobre otros mercados como el chino, que en nuestro país es esencial.

El modelo de negocios ruso de inversión es similar al chino:  ”Es ‘all inclusive’ de capital financiero, físico (equipamiento) y humano que permite eliminar competidores y generar compartimentos estancos de poca interrelación inter-estatal ‘winner takes all’ (el ganador se queda con todo”. Un caso práctico se encuentra en en la represa hidroeléctrica Chihuido I en la provincia de Neuquén, con financiamiento ruso, que ahora está en stand by.

Lo que Argentina puede aportar al mercado, y es una rol que viene desde hace décadas, es materia prima (el “granero del mundo”). Aunque es necesario sumar valor agregado ya que la competencia en todo el Mercosur es notable. Sin ir más lejos, Brasil representa el 50% de las importaciones rusas de carne, dato que aporta Kornblum. Sin embargo, la relación actual no es del todo despreciable (“aunque no de envergadura”), conforme a lo que explicó el experto: durante el primer semestre de 2017, le exportamos a Rusia principalmente frutas y semillas (30% del total) por un valor de 102,1 millones de dólares y luego carnes (20%) que significaron 66,3 millones de dólares.

OPINIÓN – Trump encabeza una política hostil hacia América Latina

Por Pablo Kornblum – Para Agencia de Noticias Sputnik, 23 de Enero de 2017

* TRUMP * EEUU * CASA * BLANCA * ESPAÑOL * LATINOAMÉRICA *
Buenos Aires, 23 ene (Sputnik).-La eliminación del contenido en español de la página web de la Casa Blanca apenas investido el presidente Donald Trump muestra una política hostil hacia América Latina, dijo a Sputnik Nóvosti el experto argentino en relaciones internacionales Pablo Kornblum.

Esto desvela “una política hostil en la apertura de Estados Unidos a América latina”, indicó Kornblum, doctorado en relaciones internacionales y director de Economía Internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales.

La iniciativa de la nueva Administración a poco de haber asumido pretende ser coherente con “las promesas de campaña que hizo Trump”, recordó el experto.

La medida “tiene que ver con cuestiones ideológicas, de inmigración, de reconsiderar lo que podría ser perjudicial para la balanza comercial de Estados Unidos”, enumeró Kornblum.

La reacción del nuevo Gobierno muestra que Trump “quiere ponerse firme ante la comunidad inmigrante en general”, constató.

Por eso el mandatario retiró este lunes la firma que había estampado su antecesor Barack Obama del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP), del que formaban parte 12 países, incluidos México, Chile y Perú.

También este lunes, frenó la importación de limones del noroeste argentino que el Gobierno de Obama había concedido un mes antes.

Para Kornblum, Trump “intentará negociar con los grandes actores que le interesan a nivel internacional, en especial con Rusia como aliada, y con China como enemiga”.

Los latinoamericanos no interesan en términos económicos y tampoco son el principal aliado político de Trump, según el experto.

“México, que representa lo negativo (maquilas, inmigrantes que trabajan en el campo) es el patio trasero”, observó.

Aunque es la región más cercana a Estados Unidos, América Latina quedará relegada a un segundo plano, porque “no representa un mercado en el que tenga Estados Unidos tenga prioridad”, añadió el argentino.

En términos generales, Trump se llevará bien con aquellos países que consientan con sus políticas, siempre que accedan a los intereses económicos del actual Gobierno, mientras por el contrario, el presidente recurrirá a la denostación ante quienes no estén interesados en secundarlo, concluyó. (Sputnik)

 

 

Escenario para el Desarrollo Argentino

Por Pablo Kornblum en Revista Mundo Plural

https://www.yumpu.com/es/document/view/56577015/n-6-diciembre-2016

• La problemática económica no es solo económica, y es estrictamente necesario un consenso social y productivo sostenido por políticas de Estado e Instituciones sólidas para salir de la trampa de los países de ‘ingreso medio’.
• La ayuda externa para salir de la trampa del ‘ingreso medio’ (inversiones directas estatales y privadas, y liquidez a bajo costo), dependerá de cómo se utiliza; sin ayuda – por ejemplo de las grandes potencias como Estados Unidos o China -, se deben realizar políticas económicas audaces que requieren de una coyuntura muy favorable y esfuerzos endógenos de tinte económico, político y cultural.
• No hay un solo camino al desarrollo. En este sentido, las condiciones históricas, culturales, demográficas y geográficas endógenas y exógenas, generan un pensamiento nacional que debe ser moldeado dinámicamente.
• En la situación global actual raramente se ven negociaciones sustentables en tandas o bloques de dos o tres países que se unen para favorecerse en determinada coyuntura. Los acuerdos bilaterales o entre bloques económicos (o un mix de ambos) son los que más han avanzado hasta el día de hoy. Más aún cuando históricamente ha habido enormes diferencias en las políticas macroeconómicas – y su consecuente coordinación – entre la Argentina y Brasil.
• Desde mi punto de vista a relación política con las provincias, con importantes derivaciones económicas, no debe ser una excusa para con el cuidado el Medio Ambiente. La discusión se debería centrar en si es necesario continuar exprimiendo económicamente los recursos en detrimento de la naturaleza, en términos relativos a los tiempos requeridos para realizar un cambio productivo hacia economías más verdes.
• La reacción de las democracias capitalistas occidentales ante el avance de las extremas, izquierda y derecha, son un espejo y un contrapunto de cuidado. Sus exigencias anti-sistema que rozan ciertos márgenes de tolerancia social y ética, les quitan a las elites pro-sistémicas un importante margen de maniobra.
• Se debe poner el eje en las expectativas para estimular la inversión privada, ya que los Estados se encuentran constreñidos con demandas crecientes. Ello implica altos niveles de credibilidad y consenso político con el mercado nacional e internacional.
• La sustitución tecnológica por parte de las máquinas es una temática estructural que ya se está discutiendo en los países desarrollados y debe comenzar a tratarse en nuestro país lo antes posible, dada su interrelación con variables claves como la educación y la productividad.
• Para que los vaivenes cíclicos de los actores no sean el ‘perdí ayer por lo que debo ganar hoy’, se deben tratar de minimizar las fluctuaciones y socializar de antemano las ganancias y pérdidas entre todos los actores económicos. En este sentido, las transiciones productivas hacia economías más inteligentes no tienen que ser pensadas por el ‘costo político’ de corto plazo, sino por las potencialidades a futuro.