La lógica economicista detrás de la industria armamentística

De Pablo Kornblum – Publicado por la Revista Mundo Plural – Junio 2018

https://www.yumpu.com/es/document/view/60943094/revista-junio-2018

Luego de la matanza en la escuela de Miami el pasado mes de Febrero, el presidente Trump sentenció la necesidad de defenderse de los ‘malos’. Sin embargo, la tenencia de armas como elemento desencadenante fue obviada. Como también en sus declaraciones para con el vecino México, a pesar de que de las 19 mil armas que cometieron asesinatos en el país azteca durante el año 2017, el 70% provinieron de los Estados Unidos. En este caso, la justificación de ambos gobiernos es la denominada ‘guerra contra las drogas’. O mejor dicho, el negocio que ello implica.
Más aún, entremezclar las cuestiones domésticas e internacionales es una oportunidad para que Lobbies armamentísticos presionen al gobierno de los Estados Unidos y les ofrezcan equipos de vigilancia fronteriza, radares y sensores. Escuchando el clamor de la lógica de mercado, en adición a los de una ciudadanía crecientemente temerosa, los representantes del pueblo desatan su ethos político promoviendo la necesidad de protegerse de los inmigrantes; quienes no solo son ‘potenciales delincuentes’, sino también usurpadores de los tan preciados empleos.

Como hemos observado en el caso precedente, detrás de la discursiva del cuidado ciudadano en todas sus formas se esconde sigilosamente la rentablemente fructífera industria armamentística. La misma ha generado 1,67 billones de dólares a nivel global durante el año 2017, el monto más elevado desde el fin de la Guerra Fría. Solo la empresa estadounidense Lockheed Martin, el mayor fabricante mundial de armamento, tuvo ingresos el año pasado por 40.000 millones de dólares, cifra superior al PBI de 97 países. O lo que es más preocupante: cinco veces el presupuesto de las Naciones Unidas para Misiones de Paz.
El caso alemán es emblemático en este aspecto: antes de que Grecia recibiera el primer rescate en el año 2010 luego de su crisis de deuda terminal, el gobierno de Merkel activó una línea de crédito especial para que las autoridades helenas pudieran pagar sus requerimientos previos de armamento. El objetivo era sostener la producción bélica más importante de Europa, la cual emplea a unas 80.000 personas, y tiene importantes socios financistas, como son el Deutsche Bank o la empresa aseguradora Allianz. En un escenario de poder interestatal claramente asimétrico, los intereses económicos germanos de la industria militar eran evidentemente más relevantes que los ajustes a la seguridad social sufridos por la mayoría de la pauperizada población griega.

Podemos afirmar entonces que bajo la totalizadora lógica económica armamentística, la ética ha sido raudamente excluida. España representa un caso típico de la inmoralidad extrema, ya que año a año autoriza la venta de material bélico a Arabia Saudita; país que, bajo un régimen legal cuestionado internacionalmente, ostenta el récord de presos condenados a la horca. En este caso, la excusa para pisotear derechos humanos elementales es la necesidad de ‘proteger’ regiones frágiles y carentes de seguridad. Y por supuesto, indirectamente generar divisas para el Estado ibérico.

Finalmente, se puede reforzar lo expuesto en términos del reciente ataque bélico sobre Siria, el cual tiene todos los condimentos precedentes. Un presidente que festeja un ataque militar “perfectamente ejecutado” y la utilización de nuevo armamento de última tecnología; una compañía como Raytheon, proveedora de misiles – entre otros – para el gobierno estadounidense, que vio sus acciones incrementarse 1,21% el día después del ataque y un 64% acumulado desde que asumió TRUMP; y un país arrasado bajo un escenario complejo y ambivalente, donde se disputa una nueva guerra fría entre Estados Unidos y Rusia, con el soporte del potente Lobby de la industria armamentística en sus respectivos países.

En definitiva, en un mundo cada vez más conflictivo, y donde los extremos triunfan por sobre la lógica de centro-izquierda/centro-derecha promovida luego del fin de la segunda guerra mundial, los conflictos relacionados con las crecientes inequidades económicas y las crisis sociales recurrentes derivadas de la lógica de la acumulación y la falta de valores, solo potencian una de las pocas industrias que tienen asegurada su rentabilidad y sostenibilidad de largo plazo.

Temen que un acuerdo con China profundice el déficit comercial

Comentario de Pablo Kornblum en el diario La Nación, 24 de Junio de 2018

https://www.lanacion.com.ar/2147100-temen-que-un-acuerdo-con-china-profundice-el-deficit-comercial

“En un escenario de primarización regional, difícilmente cambie el patrón de intercambio: los países del Mercosur siguen teniendo los recursos naturales y estratégicos que China demanda y no pueden (ni quieren, como parece ser el caso de la Argentina, Uruguay y Paraguay, no así de Brasil), cambiar el patrón productivo”, señaló Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales. Y agregó: “La única forma de que la Argentina pueda equilibrar la balanza comercial [deficitaria] sería incrementar y diversificar los productos que ya exporta, porque, ante el TLC, las importaciones chinas a la región probablemente se incrementen”.

El Gobierno reconoce que se juega la última chance de acordar con Europa

Comentario de Pablo Kornblum en el diario La Nacion, 21 de Junio de 2018.

https://www.lanacion.com.ar/2145917-el-gobierno-reconoce-que-se-juega-la-ultima-chance-de-acordar-con-europa

Un acercamiento a Pekín, uno de los principales socios comerciales de la región, estaría en línea con la política aperturista del macrismo, explicó a LA NACION Pablo Kornblum, economista especializado en relaciones internacionales.

Según el experto, la negociación de un tratado de libre comercio con ese país puede traer beneficios a la Argentina y a la región al tratarse de la apertura de un mercado inmenso. Pero, también, los riesgos serían grandes si el acuerdo no es equitativo.

“Se puede ver una problemática en la liberalización de los productos que China exporta. Si no se hace un tratado justo se pueden resentir los mercados internos de la región”, dijo Kornblum, autor del libro La sociedad anestesiada: el sistema económico global bajo la óptica ciudadana.

Y agregó: “La avalancha de productos chinos, si no hay protección, va a ser grande y no les va a dejar margen a las pequeñas y medianas empresas de la región para poder seguir adelante”.

 

La Sociedad Anestesiada

Artículo de opinión de Pablo Kornblum publicado en el diario Página 12

https://www.pagina12.com.ar/116403-la-sociedad-anestesiada

La corrida cambiaria ocurrida en Argentina solo unos pocos días durante el mes de Mayo dejo un saldo de 10.000 millones de dólares menos de reservas en el Banco Central, una devaluación del 20%, tasas de interés por encima del 40%, una inflación creciente, disminución del crecimiento económico proyectado, financiamiento condicionado, y una segura inestabilidad financiera de corto y mediano plazo.
El primer temor que surge se centra en cuáles serán las consecuencias. Lo urgente se transforma en lo prioritario. No hay tiempo para intentar comprender lo que ocurre. Menos para intentar reflexionar sobre el pasado. Lo primordial es salvarse uno mismo. Para las mayorías, no perder sus magros ingresos; para los privilegiados que tienen ahorros, poder resguardarlos. El análisis estructural que afecta al colectivo social queda totalmente de lado.
Los medios de comunicación confunden. Las grietas generan ruidos, las posiciones de los diversos actores que deambulan por los programas complejizan y diluyen aún más los enormes conflictos de intereses. Las temáticas se entremezclan: del derrumbe económico se pasa raudamente al último resultado futbolístico, y de allí a peleas entre vedettes de tapas de revistas del espectáculo. Por lo menos distraen y relajan, aunque sea solo unos instantes.
Además los dilemas no son solo argentinos. Problemas económicos hay en todo el mundo. Mercados en recesión, desigualdad creciente. Inmigrantes que escapan de la miseria y disputan las escasas fuentes laborales con los nativos. Competencia salvaje y explotación del ser humano y el medio ambiente. Pauperización en los niveles de vida que derivan en tensiones sociales, violencia e inseguridad, bajo un sistema económico global inequitativo y no sustentable. Alivia pensar que el problema no es solo de uno.
Lo más interesante es que las principales voces políticas y económicas mediáticas sostienen que lo que se debe hacer para salir de este contexto adverso es sencillo. Existe una enorme deuda externa e interna que se puede reducir a un análisis de balance económico hogareño: se debe gastar menos o generar más ingresos para que los números cierren. Como premisas a futuro, hay que quitarles impuestos a los ricos empresarios, ya que ellos son los que podrán crear más empleos. Y si los trabajadores hacen un esfuerzo e incrementan su productividad, el país va a generar mayores riquezas. Solo se debe cumplir con las obligaciones económicas que tiene cada uno como ciudadano.
Paso el temblor, por lo menos momentáneamente. Ahora si nos podemos preguntar: ¿Quien o quienes son los responsables de lo que está ocurriendo? ¿Cuál es la parte culpabilidad que el cabe a cada uno? ¿Todos somos perjudicados, o algunos se benefician? Seguramente hay beneficiados. Por lo menos es una sensación. Igual, ya poco importa. Lo importante es salir como sea. ¿Saldremos?
Comprender la realidad lleva tiempo, educación y formación objetiva y racional, bien alejada de la post-verdad; ese tiempo del que no se dispone bajo la lógica de la acumulación. Y a los que tienen tiempo para pensar, realmente poco les interesa cambiar las cosas. Entonces la intuición gana terreno y, siendo realistas, a veces las propuestas enamoran. Igualmente suele ser un sentimiento frugal, ya que se genera un enorme sentimiento de decepción cuando no se cumple nada de lo prometido.
Las mayorías no tienen poder alguno para cambiar las cosas; las decisiones pasan por el famoso ‘círculo rojo’. La calidad de vida empeora, pero ya se ha generado un efecto ‘normalizador’. La situación es lo que es. La poca racionalidad que queda demuestra taxativamente que no se puede cambiar el statu-quo. Entonces simplemente se espera bajando los brazos o creyendo en los milagros. La fe mueve montañas; porqué no entonces pensar en la ayuda divina. Lo único que da temor es que, cuando se mire hacia arriba pidiendo clemencia, solo aparezca el FMI desde Washington erigiéndose nuevamente como el salvador.

El libro “La Sociedad Anestesiada” en el diario Página 12

Difusión del libro “La sociedad anestesiada. El sistema económico global bajo la óptica ciudadana” en el diario Página 12.

https://www.pagina12.com.ar/115879-el-libro

LA SOCIEDAD ANESTESIADA

Pablo Kornblun

Editorial Almaluz

La tendencia del capital a subordinar cada aspecto de la vida con creciente intensidad es la esencia del sistema actual. Cuando existe una gran crisis política, económica o social, la misma se maneja a través de la acentuación y el reordenamiento de la insubordinación. Ello se realiza primariamente a través de la separación del sujeto y el objeto (o sea, generando la deshumanización del individuo), lo que no solo permite el crecimiento permanente de la extensión del mercado a todas las áreas, instituciones o actividades de la vida cotidiana, sino que además crea seres humanos que responden al dominio directo del capital. Por ende, según destaca y analiza el autor, la mercantilización de la tierra, la salud o la educación, no solo conllevan una reducción en la provisión de asistencia social, el incremento del estrés y otras variables que se potencian en detrimento de la calidad de vida; sino que en realidad forma parte de una nueva cosmovisión desde donde se estructura la sociedad actual.

El sistema económico global y la justificación del (casi) todo

Pablo Kornlum en Infobae, Mundo Plural y el Congreso Judio Latinoamericano – Abril de 2018

https://www.infobae.com/opinion/2018/04/26/el-sistema-economico-global-y-la-justificacion-del-casi-todo/

http://congresojudio.org/coloquio_nota.php?id=309

El reciente informe de la Organización Global Oxfam y los acontecimientos acaecidos en los últimos meses han demostrado una vez más la facilidad con la cual las veleidades políticas nos permiten justificar racionalmente cada hecho bajo la actual dinámica sistémica global.
Conmociona enterarse que el 82% de la riqueza generada durante el último año fue a parar a manos del 1% más rico de la población global, mientras que la riqueza del 50% más pobre no aumentó en lo más mínimo. Más aún si a ello le adicionamos que las 61 personas más adineradas del planeta poseen tanta riqueza como la mitad más pobre.
Esta desigualdad, de tendencia creciente a nivel global, se suele justificar con un probabilístico e inestable efecto derrame que, junto con las ‘necesarias’ elevadas propensiones marginales al consumo de los más humildes, permitirían dinamizar a las pauperizadas economías con escaso ahorro e inversión.
Por otro lado, el 1% más rico del mundo evade o elude impuestos por valor de 200.000 millones de dólares. Ello se condice con la capacidad de contar con las herramientas para desarrollar diversos mecanismos que les permiten evadir entre el 25% y 30% de sus responsabilidades impositivas (contra el 3% de quienes poseen un ingreso promedio). La mayoría de este dinero se destina a los denominados ‘paraísos fiscales’.
La inseguridad jurídica/financiera en sus propios países es el justificativo para con el remitir de utilidades; aunque ello no conlleve algún tipo de contraparte que los posicione dentro de la legalidad, ni tampoco tengan reparo en la consecuente licuación de las crecientemente demandadas arcas estatales. Por supuesto, cuentan con la complicidad de estos pequeños Estados que, con hermosos paisajes y una lógica todavía pseudo-colonial, se defienden bajo el lema de la autosustentabilidad.
Por su parte, ya no asombran las tradicionales matanzas en las escuelas de los Estados Unidos. Hay que defenderse de los ‘malos’ – diría el presidente Trump – en todas sus acepciones: desde aquellos que siembran el terror en nombre de la religión, pasando por los líderes caratulados como inescrupulosos por los demócratas occidentales, hasta los desesperanzados que encuentran en el delito un medio de vida.
Sin embargo, detrás de esta discursiva se esconde sigilosamente la rentablemente fructífera industria armamentística global, generadora de una ingente cantidad de empleos tan necesarios en un mundo donde el modelo productivo global se ha tornado estructuralmente expulsivo de mano de obra. En este sentido, solo para el aparato militar global se han destinado 1,67 billones de dólares durante el año 2017, el monto más elevado desde el fin de la Guerra Fría.
Finalmente, vivimos en un mundo donde 250 millones de personas han buscado un futuro más próspero fuera de su país de origen. Es por ello que las elites sostienen, como indica la teoría macroeconómica del statu-quo, que la libre circulación de los factores productivos es principalmente beneficiosa en términos de eficiencia y productividad. Pero además su trabajo es fundamental para dinamizar el consumo interno, contribuir al pago de las cargas sociales para sostener a los adultos mayores y, por sobre todo, realizar los empleos desechados que los nativos.
Poco se menciona cuando las recurrentes crisis económicas ponen sobre el tapete un escenario de competencia y nacionalismo que, con una inusitada virulencia mediática, busca imponer restricciones a los ‘inmigrantes indeseados’. Un claro ejemplo es la gratuidad para con la utilización de los sistemas de salud provistos por Estados desguazados; en donde los inmigrantes, quienes poseen vasta experiencia en términos de corrupción, ineficiencia y desidia gubernamental en sus países de origen, tienen una responsabilidad marginal.
Evidentemente, nos encontramos con una enorme capacidad de los grupos concentrados para justificar todo. O casi todo. Porque difícilmente puedan explicarle a esas miles de millones de personas en el mundo que sobreviven con menos de cinco dólares diarios el porqué de su cruda realidad. O peor aún, porque las elites políticas y económicas globales, quienes si cuentan con las herramientas de formación y capacidad de acción para encontrar siempre la respuesta adecuada, nada hacen por ellos.
En definitiva, los valores y la ética deberían estar por encima de cualquier justificación. La pregunta es cuándo llegará la hora en la cual los responsables de los gobiernos, elegidos para mejorar la calidad de vida de sus representados, lo reflejen en políticas asertivas en pos de las mayorías. Las cuales no tienen por qué ser ni menos razonables, ni por supuesto menos efectivas. Solo deberían tener la fuerza suficiente para invertir las asimetrías crecientes y hacer honor a la tan necesaria justicia distributiva.

El CASO CHAGOS Y UNA BISAGRA EN LA RELACIÓN ENTRE LA UE Y EL RUGBIN POR LA CAUSA MALVINAS

Por Pablo Kornblum, para la Revista Mundo Plural, Marzo de 2018

https://www.yumpu.com/es/document/view/59976230/revista-mundo-plural-marzo-2018-okok

El ex embajador británico ante las Naciones Unidas, LORD HANNAY, le advirtió al Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento británico que la UE podría votar en contra del RUGBIN en la Organización de las Naciones Unidas, a propósito de la disputa sobre las ISLAS MALVINAS en el seno de dicha Asamblea.

HANNAY ha argumentado que tras el Brexit, la UE ya se opuso en Junio de 2017 al control territorial británico de las ISLAS CHAGOS, en el océano Índico, lo que podría derivar en un mismo escenario en caso de que los malvinenses se presenten ante las Naciones Unidas en el futuro. Cabe destacar que las ISLAS MALVINAS fueron incluidas por el RUGBIN en un anexo del tratado europeo de Lisboa, definiéndolas como “territorios de ultramar” alcanzados por disposiciones comunitarias.

En el caso de Chagos, de los 174 países que participaron del debate en la Asamblea General, sólo 15 votaron a favor del RUGBIN, 94 votaron en contra y el resto se abstuvo (la mayoría y los más importantes de los países de la UE). De los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, sólo ESTADOS UNIDOS votó a favor de la posición británica. Otros países de relevancia que votaron a favor del RUGBIN fueron JAPÓN y COREA DEL SUR (aunque esto sea solo una consecuencia de su necesidad de alinearse militarmente a los ESTADOS UNIDOS).

Aunque la consulta que emitió la Corte Internacional de Justicia no es vinculante, las opiniones del tribunal tienen autoridad moral e influencia legal. La Cancillería británica describió el resultado como “decepcionante”, y reiteró su posición de que la soberanía de las islas es “un asunto bilateral a ser resuelto entre el RUGBIN y la REPÚBLICA DE MAURICIO”.

El origen de la disputa se encuentra en 1965, tres años antes de que el RUGBIN concediera la independencia a MAURICIO. Fue entonces que el gobierno británico decidió separar de su colonia en el Océano Índico a las ISLAS CHAGOS, y darle un destino diferente como Territorio Británico en el Océano Índico (BIOT, por sus siglas en inglés).

Los más de 1.500 habitantes locales fueron deportados del archipiélago para que la mayor de las islas, Diego García, pudiera serle arrendada hasta el año 2036 a los ESTADOS UNIDOS para construir una base militar. Diego García fue uno de los sitios utilizados por Washington en el controvertido programa de la CIA de vuelos secretos y transporte clandestino de prisioneros (conocido en inglés como “rendition”), como así también sirvió como base para las operaciones militares estadounidenses en IRAK y AFGANISTAN.

El gobierno británico sostiene que en el futuro “cederá” las islas a la REPÚBLICA DE MAURICIO. Pero sólo lo hará “cuando no sean requeridas por razones de defensa”. Según el RUGBIN, en este momento las islas juegan un papel importante en la seguridad global y regional, ya que ayudan a mantener seguro al RUGBIN, los ESTADOS UNIDOS y otros aliados, incluyendo a la REPÚBLICA DE MAURICIO.

Para concluir, podemos decir que la salida de la UE generó una considerable pérdida de influencia del RUGBIN, lo cual se demostró en la votación sobre las ISLAS CHAGOS. Por el contrario, seguirán siendo socios en la OTAN, lo cual indica que el escenario geopolítico será dinámico e inestable en el corto plazo.  La principal diferencia es que los apoyos deberán ahora ser negociados y no dados por sentado; tal cual es el caso – a la inversa – del control marítimo de aguas territoriales británicas luego de la oficialización de la salida de la UE en el 2019.

Por otro lado, el objetivo del arrendamiento también entra en juego a la hora de la votación. La utilización come base militar de los ESTADOS UNIDOS ha sido duramente cuestionado en diversos foros internacionales, sobre todo por su objetivo en tanto la lucha ‘contra el terrorismo’, y no en pos de una vida en comunidad por parte de una población expulsada.

La insistencia del RUGBIN de que la problemática de las ISLAS CHAGOS se debe tratar como un asunto bilateral con la REPÚBLICA DE MAURICIO – incorporada como tal al Commonwealth en el año 1992 -, le brinda entidad a una ex colonia que todavía tiene una gran dependencia hacia la antigua metrópoli. La relación asimétrica también encuentra similitud con las ISLAS MALVINAS, en donde anteponen la autodeterminación de un mero TTBBUU, cuyo único objetivo es el evitar el dialogo y la discusión con terceros actores.

Sin embargo, es importante destacar que la situación de las ISLAS MALVINAS conlleva dos contextos diferentes a la de las ISLAS CHAGOS. Por un lado, su población no fue expulsada – por el contrario, existe un proceso de estimulación inmigratorio -; mientras que por otro lado, la dependencia militar con el RUGBIN, dado el conflicto con ARGENTINA, se torna un elemento fundamental que tienen muy presente los malvinenses a la hora de debatir si mantenerse o no bajo el ala británica.

Relación Económica de Argentina e Israel

Pablo Kornblum para el sitio digital de Radio Jai Argentina

http://www.radiojai.com/rj/noticom.php?cod=MTQ2OTM3OA==

Cómo se encuentra hoy el vínculo económico entre Argentina e Israel?

El intercambio comercial se ubicó en torno a los 300 millones de dólares en los últimos años (superavitario para la Argentina en algo menos de 100 millones de dólares), un número poco significativo – 0,3% del total de nuestro país – y que no resulta diferenciador, mismo con otros países de la región de Medio Oriente.

Este contexto no ha podido ser revertido en la corriente década, a pesar del tratado de libre comercio firmado entre Israel y el Mercosur en el año 2010. En este sentido, la lógica progresista con tintes proteccionistas (con disputas y en oposición a los Estados Unidos, principal aliado de Israel), sumado a una serie de rispideces intra-Mercour, conllevaron a un escepticismo por parte de los inversionistas Israelíes; estos últimos continúan teniendo como prioridad los mercados maduros (Estados Unidos, Europa) y lo de alto potencial de desarrollo de corto plazo (Asia).

Por otro lado, para el Mercosur y Argentina en particular, los principales socios comerciales continúan siendo los regionales, Estados Unidos y la Unión Europea (economías ya conocidas), y China, con su demanda incesante de materias primas. En este aspecto, la falta de avidez (con un alto componente de riesgo) del empresariado nacional para adentrarse en otros nichos de mercado, sumado a la falta de apoyo gubernamental, han sido los principales escollos de Argentina durante las últimas décadas.

Entonces cómo se pueden profundizar las relaciones económicas entre ambos Estados?

Por un lado, Argentina continuará con una política económica exterior con ancla en el agro (dos tercios de la canasta exportadora de la Argentina son alimentos). Si entendemos además que Israel es un importador neto de estos bienes primarios, la Argentina podría incrementar la exportación a Israel de cereales, pescados, aceites y carnes (la cortes argentinos explican el 21,7% de las importaciones totales de carne de Israel) con políticas de Estado que ayuden a fortalecer la vinculación política – con lo que ello implica en términos de alianzas internacionales – y el entramado logístico/burocrático.

Como contraparte, Israel es un país con una impronta aperturista en torno de políticas de largo plazo. En este sentido, el complemento argentino para estas inversiones dependerá, por un lado, de la estabilidad institucional que pueda demostrar nuestro país en el mediano/largo plazo; mientras que por el otro, serán fundamentales los beneficios que puedan conllevar las ventas de tecnología en temáticas de interés para Argentina, ya sea en términos de seguridad para con la lucha contra el delito y el narcotráfico (ciberseguridad, protección de activos), como en relación a mejoras en la productividad agrícola (irrigación, bienes de capital), que, como se mencionó previamente, continuará siendo el principal bastión de la economía argentina.

Más aún, Israel está incrementando nuevamente sus inversiones en el exterior – en el año 2016 estuvo entre los 25 países con mayores montos emitidos, con un total de 12.500 millones de dólares -, por lo que la Argentina tendría la oportunidad de recibir más que los 100 millones de dólares promedio del último quinquenio (más del 80% en el sector agrícola). Si a ello le adicionamos el cambio de paradigma ideológico de nuestro país bajo la actual gestión, sumado al pragmatismo reinante en la arena internacional, podemos pensar en una mejora en los intercambios económicos en el corto plazo entre ambos Estados.

De qué trata su último libro, “La Sociedad Anestesiada. El Sistema económico global bajo la óptica ciudadana”? Como se podría relacionar el mismo con la relación bilateral entre Argentina e Israel?

Por un lado, el libro comienza describiendo el desarrollo del sistema económico global desde el nacimiento de la lógica mercantil. Se explicitan los diferentes actores (estatales y no estatales), los sectores económicos, las diferentes clases sociales, el rol del sistema financiero, la afectación del medio ambiente y la automatización de los procesos productivos. En el mismo además se muestran las pujas de intereses, el rol de los medios de comunicación y la forma de ejercitar el poder; ello permite dilucidar como el ciudadano, ya sea tanto a nivel individual como en términos colectivos, comprende los procesos que acontecen tanto a nivel macro como micro, que impacto tienen en su cotidianeidad y como pueden hacer para mejorar su calidad de vida.

En el caso de la relación entre Argentina e Israel, podemos observar que los sectores triunfadores, tanto el agro como los servicios, utilizan cada vez más tecnología y menos mano de obra. También se observa un mundo de demografía creciente, por lo que el incremento en la demanda de alimentos posee una tendencia irreversible en el corto y mediano plazo. Por supuesto se observa el rol de los Estados en términos de alianzas políticas, con los matices ideológicos como parte importante a la hora de vincularse económicamente. En definitiva, la idea del libro es proponer para el lector un marco conceptual de comprensión macro y microeconómica que se replica en todas las latitudes del planeta.

Brasil y México serían los más afectados de América Latina por aranceles de EEUU – Sputnik Mundo

Pablo Kornblum para Sputnik news – Marzo de 2018

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201803071076846991-acero-comercio-washington-latinoamerica/

Creo que Trump se encuentra intentando, por un lado, colocar a los Estados Unidos otra vez en un rol activo como principal potencia global, aunque ello implique largamente la falta de consensos diplomáticos (como lo indica su propia frase: “Las guerras comerciales son buenas, y fáciles de ganar). En este aspecto, no tiene reparos en entremezclar escenarios, regiones o actores (como sostuvo en estos días que si se llega a un nuevo acuerdo con el TCLAN, podría retrotraer la medida) con tal de globalizar la problemática; ello a pesar de las reprimendas que pudieran sufrir – sobre todo desde Europa y China, donde los vínculos político-económicos y militares bilaterales no son trascendentales (como si podrían ser los casos de Canadá, Corea o Japón) -, por parte de una racionalidad económica global sostenida por la mayoría de las diversas escuelas teóricas, bajo la órbita de la OMC y el aval de los beneficios colectivos en términos de eficiencia/eficacia de un libre comercio justo.

Por otro lado, además de encontrarse con un mundo hostil en términos de los reparos a su permanente falta de dialogo, el frente interno – el partido Demócrata por completo y algunos miembros moderados/racionales del ala republicana-, también le generan a Trump más obstáculos que apoyos. Como consecuencia, cierra filas sobre su electorado más duro, las clases desplazadas por la globalización que añoran un otrora Estado de Bienestar que hoy en día es prácticamente inexistente; no solo en los Estados Unidos, sino a nivel global. Sin embargo, cabe destacar que existen algunos ejes que apoyan su postura: para citar un ejemplo concreto, el acero y el aluminio se enmarcan dentro de las ‘industrias de base claves’ para la provisión de la Defensa nacional; lo que conlleva concatenamientos productivos positivos para toda la dinámica económica, incluida la tan preciada generación de puestos de trabajo (mismo la industria del acero contaba con 135 mil personas en el año 2000, que se redujeron a 83.600 en el año 2016).

En tanto a la región, Brasil y México se encuentran entre los cinco principales exportadores de acero a los Estados Unidos. En cuanto a los primeros y haciendo gala de su eximia diplomacia, trabajan sobre un escenario “lost-lost”, sosteniendo que el nuevo arancel “podría causar una pérdida considerable a los productores y consumidores de ambos países”, trayendo sobre la mesa una proba teoría del beneficio colectivo del comercio internacional cuando este se realiza en términos justos, pero que es ampliamente denostado por el pragmatismo nacionalista intransigente del presidente Trump. Por su parte, México alega que a pesar del perjuicio para esta industria en particular, el nuevo esquema arancelario podría compensarse con una mayor competitividad en otros sectores, como así también se generaría un escenario disruptivo para con el TLCAN que lo terminaría beneficiando bajo ciertas condiciones. Finalmente la Argentina, quien tiene una relación oscilante con los Estados Unidos (apoyo a Clinton, limones, biodiesel, relación con China, etc.), seguramente aguardará la reacción institucional de las principales potencias (a pesar de la importancia industrial que representan Aluar y Siderca para el país), antes de avanzar en una estrategia común con los Estados socios del Mercosur – aunque cabe destacar que siempre mantendrá el foco en mantener el sistema de preferencias de 400 productos de la relación bilateral -.