Disputa comercial entre los ESTADO UNIDOS Y CHINA

Por Pablo Kornblum para la Revista Mundo Plural – Agosto 2018

https://www.yumpu.com/es/document/view/62008278/revista-agosto-2018/98

“Las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, dijo el pasado 2 de marzo el presidente de los ESTADOS UNIDOS, DONALD TRUMP. Bajo una lógica proteccionista y el lema “ESTADOS UNIDOS primero”, el país norteamericano introdujo aranceles del 25% y el 10% a las importaciones — valuadas en 60.000 millones de dólares — de más de 100 tipos de bienes procedentes de CHINA (especialmente acero y aluminio).

Esta lista incluirá productos de los sectores que fueron calificados de estratégicos en el plan del desarrollo de CHINA ‘Made in China 2025′ (Producido en CHINA 2025), como la industria aeroespacial, las tecnologías de información y la maquinaria.

El punto central que sostiene los ESTADOS UNIDOS es que la economía CHINA le genera el 75% del déficit comercial. “Estados Unidos tiene un déficit fuera de control” en su comercio con CHINA, y corregirlo es, acaso, la principal razón por la que fui elegido”, sentenció el mandatario estadounidense.

El otro punto clave es la disputa en el área de la competencia tecnológica, en la cual ESTADOS UNIDOS denuncia masivas violaciones a la propiedad intelectual por parte de empresas chinas. Cabe destacar que el gobierno chino obliga a que las empresas que deseen operar un su mercado compartan la tecnología con sus socios locales.

Además sostiene que los aranceles son una especie de castigo a CHINA por “robar” los avances tecnológicos estadounidenses: por ende, el imponer restricciones a la importación también tiene su basamento en la “seguridad nacional”.

CHINA, por su parte, aplicó represalias comerciales e impuso aranceles a un conjunto de 128 productos estadounidenses; lo cual afectaría a las exportaciones hacia el país asiático en 3.000 millones de dólares.

Por un lado, un total de 120 impuestos que involucran 977 millones de dólares, abarca a las frutas frescas, los frutos secos y nueces, además de vinos, etanol modificado, ginseng americano y tubos de acero sin soldadura. A todos ellos se les impondrá un arancel del 15%. Por otro lado, un total de 8 impuestos que involucran 1.992 millones de dólares, serán incluidos para con la carne de cerdo y sus subproductos, el aluminio reciclado y otros subproductos de su cadena. Para estos últimos el arancel será del 25%.
Por el momento, las medidas impuestas por el gigante asiático tienen un carácter más simbólico que real. Las sanciones que CHINA dictaminó cubren solamente algo más del 2% de los 140 mil millones de dólares de bienes y servicios que CHINA importa de ESTADOS UNIDOS.
Por otro lado, la propia medida de ESTADOS UNIDOS no hará tambalear la economía china ni tampoco logrará reducir el abultado déficit comercial estadounidense frente al gigante asiático, situado en 375.000 millones de dólares.
En este sentido, China depende menos de su balanza comercial superavitaria para impulsar su crecimiento económico que hace una década (0,1% en promedio en 2015-2017) que hace 10 años (3,4% en promedio en 2005-2007).
Sin embargo, CHINA sostiene enfáticamente que sus intereses fueron “gravemente dañados” y urgió a los ESTADOS UNIDOS a dar marcha atrás en sus medidas que, según CHINA, violan las propias normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde ambos Estados son miembros y sostienen que el Organismo es fundamental para las fluidas y positivas relaciones económicas entre países.

Por todo lo expuesto, se puede mencionar que las medidas de TRUMP, más allá del corte económico, tienen su lógica política en el sentido de devolverle a su electorado más leal (del cual retiene su apoyo en contraposición de vastos sectores de la sociedad estadounidense) con políticas asertivas las promesas de campaña. En este sentido, la protección frente a las importaciones chinas – principalmente a sectores industriales como la producción de acero -, tiende a estar situada en términos productivos en la región centro-norte del país, la misma que se convirtió en el bastión electoral de TRUMP en las elecciones de 2016.

CHINA por su parte, redobla la apuesta con una política ‘espejo’ imponiendo medidas proteccionistas a productos estadounidenses como las nueces y el vino, producidas mayoritariamente en California, uno de los estados más influyentes y tal vez el núcleo de la oposición política a TRUMP. Como complemento, es probable que luego se centre en productos agrícolas o bienes intermedios que afecten especialmente a las zonas con ingentes cantidades de votantes del actual mandatario republicano.
Además CHINA ha sacado a la luz las propias falencias de la política endógena norteamericana, sosteniendo que las medidas proteccionistas estadounidenses perjudicaran a la ciudadanía. Por ejemplo, la industria automotriz sentirá al tener que comprar aluminio – que no produce en las cantidades requeridas – a precios más altos. Se estima que Washington tratará de escoger aquellos productos que repercutan menos en el bolsillo del consumidor o en la cadena de suministros de sus empresas; sin embargo ello es particularmente difícil debido a la naturaleza de las importaciones chinas.

Por otro lado la respuesta de CHINA ha sido discreta, lo que apunta a la posibilidad de que posteriormente aplique medidas más duras. CHINA, como el tercer exportador más grande del mundo, una de las mayores tasas de crecimiento y el principal poseedor de bonos del Tesoro de los ESTADOS UNIDOS – al controlar una quinta parte de su deuda pública por un valor de 1,17 billones de dólares -, es un actor relevante tanto para los ESTADOS UNIDOS, como para con el resto del mundo.

En caso de una escalada, los aranceles chinos podrían extenderse a la soja (en 2017 CHINA importó de ESTADOS UNIDOS soja por un valor de 14.600 millones de dólares), acusando de competencia desleal a los productores estadounidenses; o mismo limitar el número de estudiantes chinos en las universidades estadounidenses (superávit estadounidense de 38.500 millones de dólares) sosteniendo la necesidad para con la cultura y seguridad nacional de educarse en otros mercados; o sino el privar a las empresas estadounidenses del acceso a su mercado de contrataciones públicas valorado en 490.000 millones de dólares, afectando a empresas como Boeing y Cisco con la mera política de potenciar el financiamiento interno. Todo ello sería de gran afectación para con la economía estadounidense.

Finalmente, las guerras comerciales no siempre son positivas – solo en casos específicos y para ciertos sectores – y tampoco fáciles de ganar, ya que dependerá del poder relativo, las alianzas y las capacidades productivas. En el caso de las dos principales potencias económicas del mundo, con una alta interdependencia de ambos, puede conllevar a generar una escalada de tensión económica con efectos macroeconómicos adversos en escala.

Este incremento en las tensiones además generará, dada su importancia, un fuerte impacto en todo el escenario geoeconómico global – tanto en términos económicos como financieros -; con especial énfasis negativo en aquellos que promueven un escenario aperturista indiscriminado para atraer inversiones y adentrarse en diversos mercados para colocar sus productos y servicios.

La estación espacial china: secretos de la base en Neuquén

Comentario de Pablo Kornblum publicado en el diario La Nacion

https://www.lanacion.com.ar/2161816-la-estacion-espacial-china-secretos-de-la-base-en-neuquen

La carrera espacial china no puede ir desasociada con su conglomerado de intereses globales: el avance en cada escenario del planeta conlleva una impronta económica, financiera, comercial, diplomática, cultural y militar. Tanto es así que a su vez existe un entramado intrínseco dentro de cada empresa, donde economistas, militares, físicos e ingenieros de primera y segunda línea de diferentes ministerios ocupan los directorios de las empresas trasnacionales.

Por otro lado y más allá de la relevancia que puedan tener para la Argentina el swap, las inversiones en infraestructura, o las exportaciones de soja, la base espacial china tiene una connotación especial por una serie de factores: 1) dado el secretismo y la complejidad para su ingreso y contralor, se ha transformado en una especie de ‘embajada china’ dentro del territorio nacional. 2) la carrera geoespacial es una competencia interestatal del presente y futuro, lo que le permite a la potencia asiática continuar con sus ambiciones en términos de ‘realismo estratégico’. 3) puede ser un espacio de desarrollo de otros proyectos de vital relevancia, como lo es la ciberdefensa/ciberseguridad regional, o mismo a través de una política de proyección económica y militar hacia el continente Antártico.

En tanto los Estados Unidos, la realidad es que en términos geopolíticos, la administración Trump no ha variado mucho de la Obama. Sus dilemas, actualmente con otra intensidad, pasan por Medio Oriente, la península de Corea, China, Rusia y la OTAN. Solo se puede mencionar la temática de los inmigrantes y el muro como cuestión de agenda; ya que ni siquiera se encuentran en foco las graves problemáticas económicas y políticas de Brasil, Venezuela o Nicaragua.

En términos económicos, financieros y comerciales, la región entra en el mismo juego que el resto del mundo: o te adaptas a las reglas estadounidenses, o tienes más para perder que para ganar en la relación bilateral. Por supuesto hay matices como cuando existe cierta afinidad política e ideológica, como es el caso de Argentina, pero de ningún modo se observa una relación ‘win-win’: el exceptuar al país de los aranceles al aluminio y al acero solo mantiene el estatus-quo; el habilitar el préstamo del FMI o la compra de deuda por parte de grandes grupos financieros estadounidenses, genera inexorablemente una deuda futura; mismo aunque se haya habilitado la marginal exportación de limones, por el contrario se encuentra vedada la discusión sobre la problemática en torno a las restricciones al biodiesel.

Dicho esto, no quiere decir que las primeras y segundas líneas diplomáticas y técnicas gubernamentales se encuentren ‘abstraídas’ de lo que ocurre en nuestra región; menos aún del juego de uno de los principales competidores en casi todas las dimensiones del tablero global, como lo es China. Por ende, el avance geopolítico y geoeconómico (mercados, ejes de desarrollo productivo, financiamiento, explotación de recursos naturales, carrera antártica, innovación tecnológica de sistemas, comunicaciones y a nivel espacial, etc.) son observados atentamente y, con seguridad, intentarán por lo menos ‘neutralizarlos’, sino es que toman una posición más activa (como es la base humanitaria estadounidense que se construirá a pocos kilómetros de  la base espacial china en la misma provincia de Neuquén).

Brasil y México serían los más afectados de América Latina por aranceles de EEUU – Sputnik Mundo

Pablo Kornblum para Sputnik news – Marzo de 2018

https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201803071076846991-acero-comercio-washington-latinoamerica/

Creo que Trump se encuentra intentando, por un lado, colocar a los Estados Unidos otra vez en un rol activo como principal potencia global, aunque ello implique largamente la falta de consensos diplomáticos (como lo indica su propia frase: “Las guerras comerciales son buenas, y fáciles de ganar). En este aspecto, no tiene reparos en entremezclar escenarios, regiones o actores (como sostuvo en estos días que si se llega a un nuevo acuerdo con el TCLAN, podría retrotraer la medida) con tal de globalizar la problemática; ello a pesar de las reprimendas que pudieran sufrir – sobre todo desde Europa y China, donde los vínculos político-económicos y militares bilaterales no son trascendentales (como si podrían ser los casos de Canadá, Corea o Japón) -, por parte de una racionalidad económica global sostenida por la mayoría de las diversas escuelas teóricas, bajo la órbita de la OMC y el aval de los beneficios colectivos en términos de eficiencia/eficacia de un libre comercio justo.

Por otro lado, además de encontrarse con un mundo hostil en términos de los reparos a su permanente falta de dialogo, el frente interno – el partido Demócrata por completo y algunos miembros moderados/racionales del ala republicana-, también le generan a Trump más obstáculos que apoyos. Como consecuencia, cierra filas sobre su electorado más duro, las clases desplazadas por la globalización que añoran un otrora Estado de Bienestar que hoy en día es prácticamente inexistente; no solo en los Estados Unidos, sino a nivel global. Sin embargo, cabe destacar que existen algunos ejes que apoyan su postura: para citar un ejemplo concreto, el acero y el aluminio se enmarcan dentro de las ‘industrias de base claves’ para la provisión de la Defensa nacional; lo que conlleva concatenamientos productivos positivos para toda la dinámica económica, incluida la tan preciada generación de puestos de trabajo (mismo la industria del acero contaba con 135 mil personas en el año 2000, que se redujeron a 83.600 en el año 2016).

En tanto a la región, Brasil y México se encuentran entre los cinco principales exportadores de acero a los Estados Unidos. En cuanto a los primeros y haciendo gala de su eximia diplomacia, trabajan sobre un escenario “lost-lost”, sosteniendo que el nuevo arancel “podría causar una pérdida considerable a los productores y consumidores de ambos países”, trayendo sobre la mesa una proba teoría del beneficio colectivo del comercio internacional cuando este se realiza en términos justos, pero que es ampliamente denostado por el pragmatismo nacionalista intransigente del presidente Trump. Por su parte, México alega que a pesar del perjuicio para esta industria en particular, el nuevo esquema arancelario podría compensarse con una mayor competitividad en otros sectores, como así también se generaría un escenario disruptivo para con el TLCAN que lo terminaría beneficiando bajo ciertas condiciones. Finalmente la Argentina, quien tiene una relación oscilante con los Estados Unidos (apoyo a Clinton, limones, biodiesel, relación con China, etc.), seguramente aguardará la reacción institucional de las principales potencias (a pesar de la importancia industrial que representan Aluar y Siderca para el país), antes de avanzar en una estrategia común con los Estados socios del Mercosur – aunque cabe destacar que siempre mantendrá el foco en mantener el sistema de preferencias de 400 productos de la relación bilateral -.

El traslado de la Embajada de Estados Unidos de Norteamérica desde TEL AVIV a JERUSALEM

Por Pablo Kornblum para la Revista Mundo Plural, Diciembre de 2017

https://www.yumpu.com/es/document/view/59633577/revista-diciembre-2017ok

El traslado de la Embajada de Estados Unidos de Norteamérica desde TEL AVIV a JERUSALEM

El traslado de la Embajada de Estados Unidos de Norteamérica desde TEL AVIV a JERUSALEM
JERUSAMEN no es una ciudad más: las tres principales religiones abrahámicas (descendientes de Abraham, el patriarca monoteísta) — el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam — tienen a JERUSALEM como lugar sagrado.
El día 5 de diciembre de 2017, el Presidente de los EE.UU., Donald Trump, anunció el reconocimiento de JERUSALEM como capital del Estado de ISRAEL, ordenando al Departamento de Estado que inicie el proceso, el cual se prevé durará varios años, para trasladar la embajada estadounidense desde Tel Aviv a JERUSALEN.

El reconocimiento de JERUSALEN como capital de ISRAEL y el traslado de la embajada supone el cumplimiento de una promesa de campaña del político republicano, pero también una ruptura con la política exterior seguida por su país en las últimas décadas.

En este sentido, el Congreso estadounidense había aprobado en el año 1995 una ley que indicaba el traslado, pero hasta ahora todos los presidentes habían dilatado, religiosamente cada semestre, su implementación alegando potenciales daños a la seguridad nacional derivados de la difícil situación geopolítica internacional (Guerra en Afganistán, 11 de Septiembre, Estado Islámico, dilemas en otras regiones, crisis financiera global de 2008, etc.).
Más allá de algunas manifestaciones anti-israelíes y anti-estadounidenses con algún signo de violencia en las primeras horas luego del anuncio, claramente no se esperaba una escalada – al menos en términos estatales, aunque pudieran continuar los ataques de lobos solitarios en países aliados o en aquellos en donde prevalece una lógica occidental – para con la amenaza a la seguridad de ambos Estados.

En este aspecto se ha vislumbrado como un hecho político trascendente desde la principal potencia del mundo, pero no deja de ser una declaración unilateral sin tener en cuenta el escenario coyuntural o los acuerdos multilaterales previos; por ende, el apoyo del resto del mundo (sobre todo de los países de relevancia geopolítica) ha sido nulo.
Más aún, si bien es cierto que este anuncio podría vislumbrarse como un regreso geoestratégico de los EE.UU. para con la región (ya que la dinámica actual ronda sobre el Asia-Pacifico), probablemente esta declaración haya sido meramente un hecho puntual que no implicaría una vuelta diplomática agresiva sobre MEDIO ORIENTE.

¿Cómo se entiende esta decisión entonces? Por un lado, el “lobby israelí” tiene en la gestión Trump una gran influencia, que sumado a la situación familiar (su yerno es judío y la hija se ha convertido al judaísmo), conllevaría a que los lazos con ISRAEL sean siempre positivos y se profundicen durante toda su gestión.

Por otro lado, TRUMP también responde a su propio electorado, especialmente a los grupos evangélicos (que representan a una gran mayoría de sus votantes), que encuentran un mundo más seguro cercano a una ISRAEL judía y Occidental, que ante el potencial ‘terrorismo’ que podría implicar un acercamiento con el mundo musulmán.

Este foco en gran parte de la ciudadanía que le permitió triunfar en las elecciones presidenciales, también se observa en otros aspectos de las políticas públicas – como es el caso del área económica, a través de las rebajas impositivas a los grupos concentrados o la reducción del sistema de seguridad social, entre otros -, lo que pretende solidificar su posición ante un escenario doméstico complejo.

En este sentido, ante las problemáticas económicas y políticas al interior de los EE.UU, se ha buscado derivar la atención hacia el escenario internacional (tal como lo han utilizado otros gobernantes estadounidenses en el pasado, como ha sido el caso de George Bush padre al involucrarse raudamente en la primera guerra de Irak). Ello incluye un escenario geopolítico de desafíos importantes – como es el caso de Corea del Norte -, donde la disputa de otros Estados (como China o Rusia) se muestra en un amplio abanico de sectores de interés vital (control de las redes de datos, recursos estratégicos, etc.).

Finalmente y en cuanto a AMERICA LATINA, los países de la región en general no tienen un peso relevante a nivel global, menos aún si la temática en cuestión no involucra a asuntos regionales de manera directa. Es por ello que la falta de pronunciamientos concretos sobre este anuncio de TRUMP fue la norma en toda Latinoamérica. Tampoco se esperan cambios en la situación diplomática o de seguridad a nivel intrarregional, a pesar de que países como ARGENTINA cuentan con una importante población de origen judío (7mo en el mundo en términos cuantitativos).

Medidas concretas de TRUMP en los primeros 100 días

Pablo Kornblum en Revista Acción – Junio de 2017

1) Trump intentó llevar a cabo su programa de campaña en los primeros meses de su presidencia; el problema con el cual se encontró es la institucionalidad política misma. Los mecanismos de contralor, institucionales, de consenso o disenso político le crearon muchas barreras (tuvo que dar marcha atrás con la eliminación del Obamacare y dejo en Stand-By el muro fronterizo, para citar dos ejemplos que eran ejes centrales previo a las elecciones), lo que lo obligó a ‘correrse’ hacia el pragmatismo y tener que, simplemente, dedicarse también a hacer política. De allí que este hombre que nunca ocupó previamente un cargo público y sentenciaba permanente que él era lo “nuevo y diferente”, se asemeje – más que se diferencie -, a sus antecesores.
2) Tanto como en la discursiva doméstica, en la arena internacional buscó previo a las elecciones un aliado estratégico de turno como Rusia, y un rival de mediano/largo plazo como China. La realidad es que los obstáculos en los Estados Unidos lo llevaron a desarrollar rápidamente una agresiva política exterior tratando, con la siempre redituable impronta nacionalista, de aglutinar apoyos de diversos sectores. Sin embargo, ello implicó un ninguneo a la OTAN en el ataque a Afganistán (aunque hace pocos días Trump cambio su posición una vez más y dijo que la Alianza no es “obsoleta”), una disputa con Rusia por el bombardeo en Siria, y un acercamiento a China resaltando las complementariedades económicas. En definitiva, el escenario a futuro de la política exterior se encontrará embebido de dinamismo e imprevisibilidad.
3) Existe un discurso proteccionista, que no siempre va en concordancia de su propia lógica empresarial trasnacional, pero que le ha permitido ganar las elecciones y fortalecer su núcleo duro. En este sentido, en las últimas semanas, ha vuelto a resaltar en antiguos polos industriales del centro de los Estados Unidos la decisión política de prohibir la importación de materias primas y productos, como así también de generar obstáculos para con la inmigración (de todo tipo, inclusive la calificada). Y también le ha hecho un guiño a sus aliados empresarios, a través de una rebaja en los impuestos corporativos del 35% al 15%, con el foco en incrementar las inversiones y esperando el tan mentado efecto derrame liberal, para incrementar la magra tasa de generación de empleo nacional.
4) El foco de la política de Trump claramente no será América Latina, con excepción de la relación con México, principalmente en término de potenciales modificaciones de tinte económico en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Estados Unidos tuvo un déficit comercial de 62.000 millones de dólares con México en 2016), o con la problemática migratoria y sus derivaciones provenientes del resto de los migrantes centroamericanos (con su correlativo dilema de las remesas). En tanto América del Sur, dependerá de la buena voluntad de los países de la región de aceptar las propuestas de los Estados Unidos. Siempre desde una lógica pragmática (tratados de libre comercio, inversiones, acuerdos de cooperación), pero sin tipo de profundidad alguna – Estados Unidos no se inmiscuirá en la problemática Venezolana, salvo alguna afectación muy profunda o específica de sus intereses – que a su vez implique cambios trascendentales en la arena global.
5) La Argentina no estará alejado de las políticas generales que tendrá Estados Unidos para con la región. Estados Unidos evaluará la posición Argentina ante las otras potencias (Inversiones Estratégicas por parte de Rusia y China), y según su evolución será más o menos permisiva en relación a la apertura de sus mercados. El apoyo político de la Argentina en los Organismos Internacionales también puede sumar, aunque marginalmente, un aspecto positivo a la relación. Por el lado de la Argentina, aunque los objetivos son globales en términos de atracción de capitales, la afinidad ideológica neoliberal con los Estados Unidos será un plus a la hora de las decisiones políticas. Un achicamiento del déficit en la Balanza Comercial (recuperar las exportaciones de biodiesel, entre otros), sería el otro punto sustancial siendo Estados Unidos uno de los principales socios comerciales; en este sentido, ambos gobiernos dejarán la teoría del libre comercio irrestricto de lado, para darle lugar a la negociación especifica permanente.

OPINIÓN – Trump encabeza una política hostil hacia América Latina

Por Pablo Kornblum – Para Agencia de Noticias Sputnik, 23 de Enero de 2017

* TRUMP * EEUU * CASA * BLANCA * ESPAÑOL * LATINOAMÉRICA *
Buenos Aires, 23 ene (Sputnik).-La eliminación del contenido en español de la página web de la Casa Blanca apenas investido el presidente Donald Trump muestra una política hostil hacia América Latina, dijo a Sputnik Nóvosti el experto argentino en relaciones internacionales Pablo Kornblum.

Esto desvela “una política hostil en la apertura de Estados Unidos a América latina”, indicó Kornblum, doctorado en relaciones internacionales y director de Economía Internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales.

La iniciativa de la nueva Administración a poco de haber asumido pretende ser coherente con “las promesas de campaña que hizo Trump”, recordó el experto.

La medida “tiene que ver con cuestiones ideológicas, de inmigración, de reconsiderar lo que podría ser perjudicial para la balanza comercial de Estados Unidos”, enumeró Kornblum.

La reacción del nuevo Gobierno muestra que Trump “quiere ponerse firme ante la comunidad inmigrante en general”, constató.

Por eso el mandatario retiró este lunes la firma que había estampado su antecesor Barack Obama del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP), del que formaban parte 12 países, incluidos México, Chile y Perú.

También este lunes, frenó la importación de limones del noroeste argentino que el Gobierno de Obama había concedido un mes antes.

Para Kornblum, Trump “intentará negociar con los grandes actores que le interesan a nivel internacional, en especial con Rusia como aliada, y con China como enemiga”.

Los latinoamericanos no interesan en términos económicos y tampoco son el principal aliado político de Trump, según el experto.

“México, que representa lo negativo (maquilas, inmigrantes que trabajan en el campo) es el patio trasero”, observó.

Aunque es la región más cercana a Estados Unidos, América Latina quedará relegada a un segundo plano, porque “no representa un mercado en el que tenga Estados Unidos tenga prioridad”, añadió el argentino.

En términos generales, Trump se llevará bien con aquellos países que consientan con sus políticas, siempre que accedan a los intereses económicos del actual Gobierno, mientras por el contrario, el presidente recurrirá a la denostación ante quienes no estén interesados en secundarlo, concluyó. (Sputnik)

 

 

Escenario electoral en Estados Unidos

Agencia Sputnik:

Buenos Aires, 9 nov (Sputnik). - El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se enfocará en una retórica amigo / enemigo que dejará relegada a América Latina, con excepción de México, sostuvo a Sputnik Nóvosti el analista PabloKornblum.

“América Latina quedará relegada, con la excepción saliente de la coerción económica-migratoria sobre México”, indicóKornblum, director de Economía Internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI).

La retórica maniqueísta del mandatario electo “se trasladará primariamente a la lógica militar, siendo Medio Oriente y el avance de China sus ejes de disputa”, añadió el experto, doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad argentina del Salvador.

Al igual que habría hecho su contrincante, Trump determinará el eje de su política exterior no como directriz de política de Estado sino según el rédito político doméstico que pueda conseguir.

“Como darwiniano diplomático”, añadió Kornblum, Trump mantendrá el estatus quo económico que evidenciará la irrelevancia política de Argentina en el escenario internacional.

Lo que sí podría suceder es que Argentina “patee el tablero y forme alianzas o acuerdos que puedan afectar fuertemente los intereses de los Estados Unidos”, concluyó el analista. (Sputnik)

Política Exterior: Tanto Trump como Clinton determinarán el eje de su política exterior en base al rédito político doméstico que les pueda brindar, y no como directriz de Política de Estado, sobre todo ante las crecientes demandas socio-económicas internas. Por el lado de Trump, la retórica amigo/enemigo se trasladará primariamente a la lógica militar, siendo Medio Oriente (el Islam en particular) y el avance de China sus ejes de disputa. América Latina, por su parte, quedaría relegada, con la excepción saliente de la coerción económica-migratoria sobre México. En cuanto a la candidata Clinton, primará el pragmatismo económico a nivel internacional, donde trabajará en una política defensiva y ofensiva a las vez para intentar proteger y conquistar mercados y recursos estratégicos en un mundo multipolar cada vez más disputado. Para la región latinoamericana, buscará profundizar la ideología liberal, apoyándose en una Alianza del Pacífico que traccione a las diferentes Alianzas/Uniones – como el Mercosur -, a pesar de las diferencias ideológicas intrarregionales.

Relación con Argentina: En cuanto a la Argentina, creo que con una victoria del candidato Trump se mantendrá el statu-quo económico con una clara indiferencia política para un actor como la Argentina, que no posee relevancia en el sistema internacional (siendo Trump justamente un darwiniano diplomático). Con la salvedad de que en su apertura internacionalista actual, la Argentina patee el tablero y forme alianzas o acuerdos que puedan afectar fuertemente los intereses de los Estados Unidos. En tanto una victoria de la candidata Clinton, la relación con la Argentina se potenciará o debilitará según el avance o retroceso que la Argentina, como miembro fundamental del Mercosur (más aún dada la situación política crítica de Brasil), genere en términos de los acuerdos de Libre Comercio y desarrollo de Mercados Financieros que puedan tener a los Estados Unidos como mentor (como la Alianza Transpacífico de Cooperación Económica).

Situación prisión de Guantánamo

Por Pablo Kornblum

Estados Unidos intervino en la guerra de Cuba contra España por lograr su independencia en 1898. Pero el respaldo no fue gratuito. En la primera Constitución de la República de Cuba, Washington forzó la inclusión de la llamada Enmienda Platt, por la que la isla quedaba obligada a ceder partes de su territorio a su vecino del norte. Se reconocía la soberanía de Cuba, pero se preservaba suficiente influencia como para proteger los intereses estadounidenses.

De este modo, el 16 de febrero de 1903, los presidentes de ambos países, Tomás Estrada Palma y Theodore Roosevelt, firmaron un acuerdo por el que Cuba cedía a Estados Unidos ‘por el tiempo necesario y para los propósitos de estación naval y estación carbonera’ dos territorios, en Guantánamo y en Bahía Honda. Éste último nunca se hizo efectivo.

En su primera carrera presidencial en el año 2008, el entonces candidato a presidente Barack Obama, en un documento enviado al congreso, se comprometió a cerrar la prisión estadounidense instalada en la Bahía de Guantánamo tras los atentados del 11-S, antes de que concluya su mandato. Cabe destacar que siendo un territorio soberano de Cuba pero con jurisdicción de Estados Unidos, se genera un ‘agujero negro legal’. Al no ser territorio de Estados Unidos, los métodos de interrogatorio y las garantías para los presos no responden ante las leyes del país. Ni ante las de Cuba. Un limbo donde ni La Habana ni Washington ni la comunidad internacional ejercen jurisdicción.

Por el centro de detención han pasado cerca de 800 detenidos desde el año 2002. Actualmente hay 91 reclusos, de los cuales 35 están esperando a ser transferidos a otros países. Durante la Administración Obama, 147 reclusos abandonaron la prisión y fueron trasladados mayoritariamente a Medio Oriente, África y a la Península Arábiga.

El 23 de Febrero del corriente año Obama ha presentado un plan de cierre ya que, según sus propias palabras, “no mejora nuestra seguridad nacional, sino que la mina”. El proyecto para cerrar el centro de detención incluye acelerar las revisiones periódicas de los reclusos y llevar a ‘una ubicación segura dentro de los Estados Unidos’, según ha dicho el presidente sin especificar algún lugar, a aquellos que son objeto de comisiones militares, que no pueden ser transferidos a terceros países, o que suponen una amenaza significativa para el país. Según señala el Pentágono en el plan, actualmente hay 46 detenidos que no son elegibles para ser trasladados conforme a las condiciones detalladas en el plan.

“Es contrario a nuestros valores”, también ha dicho el presidente Obama después de recordar que la existencia de este centro es usada por los denominados terroristas ‘como propaganda’ en sus esfuerzos por reclutar nuevos miembros. Pero además del efecto geopolítico (en tanto la relación con Cuba, en un momento donde también se discuten el fin del embargo económico y comercial) y de política doméstica (en términos del debate con diferentes actores políticos y de la sociedad civil, sobre todo opositores al régimen) que generaría el cierre definitivo de la base, se encuentra involucrada la cuestión económica.

En el año 2015, el presupuesto para mantener abierto el centro de detención fue de 450 millones de dólares; a los que se añadieron otros 200 millones de dólares de costos adicionales. Un ratio financiero elevado si se tiene en cuenta que la prisión actualmente cuenta con menos de un centenar de detenidos.

De llevarse a cabo el plan presentado, los costos para mantener en territorio estadounidense a los reclusos se reduciría entre 140 y 150 millones de dólares. Buena parte del ahorro resultaría de la reducción de gastos operativos en las instalaciones, así como del personal encargado de custodiar a los detenidos. Aunque no parece una cantidad importante si se toma en cuenta los casi 500 mil millones de dólares del presupuesto de Defensa de los Estados Unidos, puede ser efectivo para la discursiva política – más teniendo en cuenta la sensibilidad de la temática – en un escenario económico doméstico endeble en este año electoral.

Para Cuba el arrendamiento tampoco parece ser un buen negocio. El 2 de julio de 1903 ambos países firmaron un tratado en el que se especifican los detalles del mismo, en la ‘La suma anual de dos mil dólares en moneda de oro de Estados Unidos’. Cuba no incluyó ningún tipo de reacomodamiento del precio (Estados Unidos lo ajustó la última vez a 4.085 dólares anuales en 1973), y sólo cobró una vez el cheque por el alquiler anual.

En definitiva y con la composición de un Congreso con mayoría opositora, las reacciones del Partido Republicano ya han sido adversas en el corriente año electoral – el mismo Trump sugirió mantenerlo abierto para ‘meter chicos malos’ y que el Gobierno de Cuba pague los costos -, por lo que el deseo de Obama (afirmó el “no querer pasar este problema al próximo presidente, sea el que sea”), difícilmente se torne realidad.

 

La Izquierda en los Estados Unidos

Publicado en el Diario Tiempo Argentino el 11 de Octubre de 2015

http://tiempo.infonews.com/nota/189930/sanders-timido-heredero-de-los-reclamos-de-justicia-social-en-estados-unidos

1- ¿Considerás posible que un candidato como Sanders se imponga en la primaria partidaria que actualmente domina Hillary Clinton? ¿Por qué?

1) Es realmente muy complicado. No porqué las ideas de Sanders no sean atractivas para una gran parte del electorado demócrata (educación superior gratuita, salud pública universal, lucha contra el cambio climático, etc.), sino que no cuenta con el financiamiento de la poderosa y millonaria elite política/económica (a la que se enfrenta) y los grandes medios de comunicación a los que estos controlan.

2- ¿Creés que el electorado estadounidense apoyaría a un candidato que se autodenomina socialista? ¿Por qué?

2) Su apoyo irá creciendo entre los más jóvenes y educados, aquellos que entienden que la lógica de la guerra fría es parte del pasado, y que las malas palabras acarreadas de la misma tapan otras más importantes en la actualidad – como es la desigualdad crónica, la pobreza, la falta de oportunidades -, propia de un capitalismo salvaje que la historia norteamericana supo defender.

3- ¿Cómo creés que sería el trato que la gran mayoría de los medios estadounidenses le daría a Sanders, en caso de ganar la interna?

3) En la actualidad, y no solo en los Estados Unidos sino en todos los países del mundo, la mayoría de los medios de comunicación poseen un gran poder de influenciar a la población, transgiversando u omitiendo muchas veces lo que a determinado electorado realmente le es conveniente para sus intereses. Primero intentarán apoyar a Clinton, quien posee una excelente relación con el establishment. Y si Sanders ganará la interna, la mayoría se volcará hacia su contrincante republicano, bajo la simple lógica del pragmatismo y la necesidad de mantener el estatus-quo.

4- Opiná todo lo que le interese sobre la figura de Bernie Sanders.

4) Tanto Sanders como la senadora Warren emergen en una sociedad que necesita respuestas para explicar “el 1% vs. el 99%”. Con análisis simples, concisos y alejados de la tibieza, ambos han demostrado que el “sueño americano” no deja de ser un sueño que se aleja cada vez más de la realidad. Su foco es la necesidad de un “baño de humildad” para los Estados Unidos como un todo, alejado del idealismo del ser el país “más moral, eficiente, que brinda igualdad de oportunidades para todos”, para acercarlo a una realidad global que implica la lucha diaria para el reconocimiento y la pelea por los derechos de los más necesitados.

Trump, candidato de la xenofobia de EE UU

Diario Tiempo Argentino, 7 de Julio de 2015. Entrevista a Pablo Kornblum

http://tiempo.infonews.com/nota/157019/trump-candidato-de-la-xenofobia-de-ee-uu

-En un contexto electoral donde republicanos y demócratas se disputan el electorado hispano y latino, ¿cómo cree que puede repercutir el mensaje de Trump en las posibilidades de su partido?

1)      Las declaraciones han sido denostadas por la mayoría de la comunidad global. Dada la lógica democrática, racional y bipartidista de la sociedad estadounidense, la mayor parte de los políticos tiende a evitar los extremos/fundamentalismos políticos e ideológicos. El candidato Trump no hace más que asegurarse el núcleo más conservador del electorado (con una representación que no supera el 10% del padrón), levantando las banderas del nacionalismo – que incluye una política exterior de tinte ‘Realista’ -, y del ‘sueño americano’ donde cada individuo, con su esfuerzo, pueda concretar sus proyectos.

-En términos generales, ¿qué situación viven hoy los latinoamericanos en EEUU? ¿La situación mejoró o empeoró en relación a los últimos años? ¿En qué aspectos se percibe mayormente la desigualdad o discriminación que viven?

2)      La situación de los latinos en los Estados Unidos no ha mejorado, más aún cuando no ha habido cambios estructurales en un escenario macroeconómico que, en los últimos años, vario desde lo adverso a lo inestable. En épocas de adversidad económica su capital, mayoritariamente trabajo intensivo de baja calificación (construcción, empleadas domésticas, etc.), suele ser un gran perdedor en términos de la dinámica de los diferentes actores socio-productivos. En este aspecto la comunidad latina continúa siendo, en su mayoría, una población ‘de segunda’ con menores posibilidades de ascenso socio-económico que sus conciudadanos caucásicos.

-Su opinión personal sobre el mensaje de Donald Trump en el que vinculó a los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos con la llegada de la droga y el incremento de los robos y las violaciones, y la propuesta de construir un muro.

3)      La relación de los latinos con las drogas, la violencia, etc. tiene bastiones estructurales que tienen un vínculo directo con su escenario socio-económico de origen, dadas sus condiciones de vida adversas tanto en su México natal (los que han migrado) como ya dentro de los Estados Unidos. La discursiva de Trump no avizora un análisis de esta complejidad, como así tampoco su interés, donde solo atinó a manifestar que “Estados Unidos se ha convertido en un basurero para los problemas del mundo”. Su objetivo político solo comprende consecuencias, con el foco de su discursiva en la inseguridad – incluida la inmediata construcción de un muro fronterizo con México – que pueda permitir el desarrollo de una vida en armonía para las ‘familias estadounidenses’.

-¿Considera que una persona como Trump podría tener chances de acceder a la Presidencia estadounidense?

4)      Las posibilidades de una victoria de Trump son prácticamente nulas, ya que ha atacado hasta el silencio de potenciales aliados políticos – cautelosos de no quedar ‘pegados’ ante alguna declaración en referencia al tema que pueda parecer desafortunada para el electorado -, indicando que los “dirigentes estadounidenses son unos estúpidos que se encuentran controlados por los lobbies y los intereses especiales”. Si a ello le adicionamos que alrededor de la mitad de los norteamericanos ya aseguró en diferentes encuestas que nunca lo votaría, solo un milagro lo podría catapultar a la presidencia de los Estados Unidos.